AITOR ZABALGOGEAZKOA DIRECTOR GENERAL DE MÉDICOS SIN FRONTERAS EN ESPAÑA
«Hay un agujero negro de información que oculta grandes crisis humanitarias»
El cooperante vizcaíno lamenta que la ayuda de las organizaciones es limitada si no hay conciencia social
Diario Vasco, , 24-03-2007En la era de la información, cualquier acontecimiento puede cruzar el mundo en cuestión de minutos, pero sigue habiendo millones de personas que viven un drama diario en la sombra, eclipsadas por la opulencia de Occidente. Son los invisibles, individuos a los que organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) tratan de dar voz para que no resulte tan sencillo mirar para otro lado.
– ¿Quiénes son los ‘invisibles’?
– En Médicos Sin Fronteras trabajamos en contacto con personas que la gente no sabe que existen, que no salen en los medios, que son invisibles para la mayor parte del mundo.
– Han participado en el proyecto de una película – documental (‘Invisibles’) que trata de dar a conocer algunos de los problemas humanitarios más graves del mundo.
– La película se centra en cinco crisis, porque había que elegir. Nosotros publicamos todos los años las diez crisis más olvidadas del planeta y ofrecimos al equipo que iba a grabar el documental que eligiese las cinco que creyese más representativas. Al final optaron por temas como la influencia de la guerra en las mujeres y los niños, el drama de los desplazados por la violencia y la impotencia de millones de enfermos que no disponen de medicinas para tratarse.
– ¿Estas cinco grandes crisis son sólo la punta del iceberg?
– Hay muchas más. MSF lleva años trabajando en lugares como Somalia o Darfur, dos de las crisis humanitarias más grandes en la actualidad. Y tampoco podemos olvidar otros problemas graves que nos tocan más de cerca, como la inmigración ilegal.
– ¿En la sociedad de la información en la que vivimos quedan muchos puntos negros por alumbrar?
– La mitad de la población mundial no tiene acceso a la luz y el agua potable, y tampoco a los medios de comunicación, por lo que la información no sale de allí. Nosotros podemos alertar de esas situaciones porque estamos ahí. Otras organizaciones tratan de llegar al mayor número posible de lugares, y está muy bien, pero nosotros nos decantamos por llegar precisamente allí donde no llega casi nadie. Hay una especie de agujero negro de información que oculta muchas de las crisis que se producen en el mundo, y realmente es complicado dar a conocer algunas situaciones. Tardamos año y medio en llamar la atención de los medios sobre el gran drama que se vive en Darfur.
– ¿A la gente necesitada le sirve de algo salir en los medios?
– Nuestra ayuda al menos les vale para salir del paso, porque tampoco soluciona sus problemas. La ayuda humanitaria tiene una misión muy limitada, porque los grandes cambios sólo se producen si se involucran las sociedades.
– ¿Los Gobiernos tienen mucho que decir en la reducción de las desigualdades?
– La responsabilidad es de todos: de los Gobiernos, de los actores armados, de las organizaciones sociales… Aunque los Gobiernos occidentales siguen teniendo una gran influencia en el cómo pasan las cosas en el mundo a nivel geoestratégico y les corresponde una mayor cuota de responsabilidad.
– ¿Y la labor de los Gobiernos de los países que requieren de ayuda?
– Una gran parte de responsabilidad de lo que ocurre en África recae en las élites africanas y en sus líderes políticos, que tienen un nivel de corrupción brutal y un desinterés impresionante por lo que pueda pasarles a sus poblaciones. El periodo de colonización tuvo una influencia muy negativa en África, pero tal vez haya llegado el momento de dejar de mirar al pasado para ver qué están haciendo muchos dirigentes en el presente.
– ¿Cómo actúa MSF ante las crisis humanitarias?
– Nuestra vocación es la ayuda médica, aunque a veces la completamos con otros programas (saneamiento, distribución de comida, refugio, etc.) cuando las demás organizaciones no llegan a las zonas donde trabajamos.
mvillameriel@diariovasco.com
«Soy periodista y mi labor en MSF se centra en la logística»
A pesar de su nombre, Médicos Sin Fronteras es una organización que no está compuesta sólo por galenos.
– ¿Un periodista dirigiendo MSF?
– Los médicos forman la mitad de la organización y ocupan los puestos claves, aunque en algunas funciones más ligadas a la gestión y la logística a veces se necesita otro perfil de profesional. El anterior director general era periodista, como yo, y el anterior, economista.
– ¿Cuál cree que debe ser la función de los medios ante las crisis humanitarias?
– Los periodistas tendrían que volver al origen de todo, que es buscar historias y buscar la verdad. Pero hoy los medios están muy marcados por los intereses económicos de sus dueños y el periodista clásico puede encontrar muchas dificultades para realizar su trabajo como a él le gustaría. Me quedo con una frase de Kapuscinski: ‘Las fronteras están para traspasarlas’. Es importante que los medios informen de lo que no se ve a primera vista.
– Con ‘Invisibles’ se han decantado por el cine, que puede ser una gran arma de concienciación.
– Es una experiencia nueva para nosotros y sólo queremos sensibilizar un poco a la gente. Que les toque. No buscamos reacciones inmediatas ni fondos para nuestros proyectos. Sólo nos parece que es una buena forma para que la gente se acerque a cinco problemas actuales que de otra forma no conocería.
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