"Diario Co Latino". EL SALVADOR: "Feminización de la migración indocumentada aumenta"
CARECEN presentó un estudio de mujeres inmigrantes cuando viajan de manera ilegal a los Estados Unidos. De izquierda a derecha: Benjamín Cestoni, Director General de la Academia de la PNC; Jesús Aguilar, director de CARECEN y Jim Winship, asesor del estudio.
Prensa Latinoamericana, 17-02-2007Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
De los buses que llegan con deportados salvadoreños a la frontera de La Hachadura, procedentes de Estados Unidos, 81 lo componen mujeres, que equivale a 37 mujeres por mes.
El aumento en la feminización de la migración es uno de los hallazgos de la investigación realizada por la Fundación CARECEN Internacional El Salvador y la Universidad Panamericana.
La investigación realizada entre febrero y agosto de 2006, denominada “Verificación del Cumplimiento de los Derechos Humanos de las Mujeres Trabajadoras Deportadas de México, que ingresan por La Hachadura en El Salvador”, señala que los motivos que llevan a migrar a estas mujeres no son sólo la falta de empleo y oportunidades, sino el rompimiento de los hogares constituidos por las madres solteras y casadas.
Jesús Aguilar, representante de CARECEN Internacional El Salvador, afirmó que el estudio presenta el surgimiento de un “nuevo rostro” de la migración, que tendrá un fuerte impacto en el país.
“Las autoridades de gobierno así como las organizaciones sociales debemos tratar de llegar a este grupo y tratar de orientarlo para evitar que siga reproduciéndose, porque la profundización de madres ausentes en los grupos familiares, puede derivar en otro tipo de problemas sociales para el país”, reflexionó.
Las solteras (38%) y madres jefas de hogar (22%), son los grupos más significativos de la muestra, que presentaron mayor disponibilidad para efectuar el viaje. De las madres solteras el 35% tiene 2 hijos que dejan al cuidado de la familia materna.
Las migrantes, en un 58% no tiene empleo y el 37% de la muestra tenía un trabajo informal y sólo un 6% de ellas percibía un salario arriba de los 200 dólares mensuales.
Por su parte, Juan José Melara, investigador de la Universidad Panamericana (UPAN), explicó en el análisis descriptivo de la investigación, que el conocimiento y aplicación de las convenciones de derechos humanos, son soslayados por autoridades a lo largo de la “ruta del migrante”.
“Las opciones son: entregarse a las autoridades o buscar un trabajo, lo que permite que los bares, salones, restaurantes y burdeles, cuenten con salvadoreñas”, indicó
Asimismo, señaló que raras veces recibieron la ayuda de las autoridades para comunicarse con sus familiares, que es un derecho consignado en la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y sus Familias (artículo 17).
“Encontramos que muchas mujeres, que sólo han cometido la infracción migratoria, las encierran junto a otras que han cometido delitos mayores y que otras han sido recluidas junto a hombres”, argumentó.
La falta de alimentos, agua, higiene personal, aunado a un alto porcentaje de mujeres que afirmó que ninguna autoridad consular del país se hizo presente para verificar sus condiciones de encierro, aumenta la vulnerabilidad del sector.
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