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La otra cara de la frontera Sur de México

Maras Salvatruchas, controlan el tráfico de indocumentados.

ND, 15-02-2007

David Díaz García/EnLineaDirecta.

Reynosa, Tamaulipas.-La frontera sur de México-Belice-Guatemala, tiene una gran extensión territorial que abarca zonas selváticas y que hasta ahora carece de total seguridad por parte del gobierno, ya que cualquier persona nacional o extranjero, puede entrar o salir de nuestro país sin necesidad de trámites legales, pueden cruzar por donde quieran, existen zonas donde no se sabe ni siquiera cuál es el límite entre ambos países, y de igual forma no existe vigilancia de las autoridades, y si la hay, es por parte de elementos el Ejército Mexicano.

Solamente se observa que en la frontera de Chetumal con el vecino país de Belice, existe un puente internacional sobre el llamado Río Hondo, después de ahí no hay vigilancia de autoridad alguna; por igual en la frontera de Chiapas con Guatemala, es una franja muy extensa y gran parte de ella es selvática, pero se tienen registros de que los grupos migratorios incluyendo los “Maras” se internan a territorio nacional por los 14 municipios de la región fronteriza de la costa de Chiapas.

También existen los puentes Internacionales: uno en Tapachula, Chiapas con Cd. Del Carmen, Malacatán, San Marcos, Guatemala; y dos puentes en Ciudad Hidalgo, Chiapas, uno para vehículos, otro más para personas y otro para el ferrocarril, que comunican con Tecun Uman, Guatemala. En esos cruces fronterizos se observa poco movimiento de personas cruzando de manera legal, sin embargo bajo el puente se observa un gran movimiento de personas que cruzan el río Suchiate, hacia ambos lados de la frontera, y lo hacen a bordo de “pangas”, (llantas infladas acondicionadas con tablas de madera para transportar a personas y mercancías), observando que en ese tráfico de personas y de mercancías el único obstáculo que existe es que en el lado Mexicano hay un patrulla de militares vigilando que les permiten el paso a cambio de dinero, por lo que prácticamente se trata de una frontera libre, y basta con que usted lo lleve a la práctica para que se convenza de que esa es la realidad de nuestra frontera Sur.

Tráfico de indocumentados

El tráfico de indocumentados es una de las actividades ilícitas que realizan los “Maras” como organización criminal, quienes actualmente mantienen el control de la frontera Sur de Chiapas y sus mercancías, desafortunadamente son los grupos de inmigrantes centroamericanos de origen guatemalteco, hondureño, salvadoreño, nicaragüense y uno que otro brasileño, o de otros países, que cruzan hacia territorio mexicano, con la finalidad de trabajar en las fincas mexicanas y otros más con el objetivo de llegar al vecino país del norte, y una vez en México son presa fácil de los “Mara Salvatrucha”.

Por lo que respecta a los que se quedan a trabajar son extorsionados y les quitan su dinero del trabajo realizado, los que viajan al norte del país, que necesariamente tienen que abordar el ferrocarril como principal medio de transporte, son objeto de abusos por parte de estas organizaciones delictivas quienes operan de la siguiente manera:

Mantienen el control total de los inmigrantes centroamericanos a base de amenazas cumplidas, si no hacen caso, son obligados a pagar una cuota a los “Maras”, aunque viaje sólo o con “pollero”. Principalmente los que viajen en tren, que es el principal medio de trasporte, si no pagan, son detectados los bajan del ferrocarril, los golpean o los matan, ya que los “Maras” viajan en el ferrocarril de Tapachula hasta Arriaga, Chiapas, que es el límite con Oaxaca, en ese trayecto los van abordando uno por uno para que les paguen.

Las zonas más peligrosas son los tramos Tapachula-Huixtla y Pijijiapan-Arriaga, no conformes con los abusos por parte de los “Maras”, ahora se suman los propios empleados maquinistas y garroteros del ferrocarril Chiapas-Mayab, quienes paran el tren durante el trayecto, cobran a cada migrante una cuota de 200 pesos.

Los “Maras” normalmente llevan armas blancas y armas de fuego hechizas conocidas como “Chimbas”, que son las que utilizan para cometer sus crímenes.

En la ciudad de Tapachula, Chiapas, el centro de operación de los “Maras”, son las zonas urbanas que colindan con las vías del ferrocarril, principalmente donde abordan los migrantes, se observa a simple vista como es que tienen todo controlado.

Los “Maras”, preparan a quienes pagan por tratar de internarse desde la frontera Sur hasta la frontera de Norte de México, en el trayecto, no muchos lo logran, son en horas de la noche cuando llega el tren, para que de inmediato cientos de personas están en la espera de abordar ese transporte, muchos de los migrantes se dicen adiós, sin saber que en el camión pueden perder la vida.

Con relación a los datos obtenidos mediante entrevistas a migrantes, aunado a la información oficial por parte de las autoridades de Migración de Guatemala y del Consulado de aquel país en México, se lograron obtener las siguientes estadísticas:

La mayoría de las personas migrantes de Centro América que son deportados en la frontera con Guatemala con la finalidad de saber qué tipo de abusos sufren tanto en Guatemala como en México y quién los comete en su contra, así como que tipo de riesgos son los que enfrentan durante su trayecto al momento de salir de su país de origen hasta que fueron asegurados y deportados, sus edades, nivel escolar, entre otros, habiendo obtenido el siguiente resultado:

En cuanto al tipo de abusos cometidos en territorio nacional contra grupos de migrantes, fueron de: intimidación 08%, abuso de autoridad 25%, extorsión 08%, amenazas 02%, agresión física 14%, robo 19%, agresiones psicológicas y verbales 24%; dejando en claro que predomina los abusos de autoridad, por lo que se debe poner mucha atención en ello, toda vez que se advierte claramente que las autoridades mexicanas no están actuando con pleno, respecto a los derechos humanos de la población migrante.

La frontera Sur de México sigue siendo una de las puertas con mayor cruce migratorio, frontera que actualmente no tiene ningún control, por lo que se puede considerar una frontera olvidada, vejada por las autoridades en turno, donde impera la corrupción, el trafico de armas, la trata de blancas y un sin número de delitos que nadie se atreve a regular.

Los migrantes simplemente cruzan con la ilusión de perseguir el tan anhelado sueño americano, aunque muchos de ellos se vean frustrados perdiendo la vida en el intento, y es que los países del Sur de México, se siente la pobreza extrema en la que viven; los pocos recursos que se les asignan por parte de los gobiernos en turno, orillados ante esa desvirtuada realidad, los indocumentados tienen la ilusión de vivir mejor, de tener a sus familias lo mejor posible y es por ello que aun costándoles la vida, no importando el cuánto sufran, el cuánto sean violados y pisoteados sus derechos, simplemente siguen su trayecto para conseguir el tan anhelado sueño americano.

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