"La Jornada". MÉXICO: "Pide Arizmendi respetar derechos de migrantes centroamericanos"

Prensa Latinoamericana, 12-02-2007

an Cristóbal, Chis. El obispo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, Felipe Arizmendi Esquivel pidió al gobierno mexicano que respete los derechos humanos de los migrantes centroamericanos. “No se puede criminalizar a los centroamericanos que pasan por nuestro país; no los podemos ver como enemigos porque son hermanos, y así como pedimos para los mexicanos en Estados Unidos un trato digno, también nosotros tenemos que respetar sus derechos”, afirmó en entrevista.

De su lado, migrantes centroamericanos pidieron al presidente Felipe Calderon detener las redadas en su contra como la implementada el viernes anterior en el municipio chiapaneco de Arriaga. Explicaron que van de paso huyendo de la pobreza de sus países, “no somos delincuentes, si tuviéramos mejores oportunidades no estaríamos acá”.

Antonia, de 22 años, salió hace 13 días de la provincia Santa Rosa, Guatemala, donde dejó tres niños, todos menores de seis años. Viajó con otras cuatro mujeres hasta Arriaga, donde planean abordar un tren de carga que los lleve hasta la ciudad de México, y de ahí a Estados Unidos.

Entrevistada en el marco de los operativos para detener a indocumentados que cruzan México, Antonia explicó que su pareja la abandonó, y en su lugar de origen no hay fuentes de empleo que le permitan mantener a sus hijos. “Me da miedo seguir, por lo que nos pueda pasar en el camino, pero acá sólo estamos de paso, tengo que seguir adelante, por eso pido a las autoridades de México que nos dejen pasar, no le estamos quitando nada a los mexicanos”, narró, alojada en la Casa del Migrante Hogar de la Misericordia.

En el lugar –que depende de la Iglesia católica— sólo se permite a los migrantes permanecer tres días, pero en esta ocasión algunos refugiados pidieron permanecer más tiempo, ante el temor de ser detenidos en las redadas que policías federales y el Instituto Nacional de Migración (INM) mantienen desde enero pasado.

Luis Ernesto Gumara, de San Salvador, contó que lleva casi una semana varado en Arriaga. “(Los policías) se están poniendo más duros, no nos dejan pasar, el día del operativo agarraron a mucha gente, los jalaban y los subían a las camionetas, a mi me tocó un garrotazo pero corrí más fuerte, luego nos escondimos”.

“Le pedimos al presidente Calderón que nos permita pasar, no nos vamos a quedar (en México), estamos luchando por sobrevivir pero aquí la ley es muy dura, ya no nos podemos ni acercar a las ciudades. ¡Por favor, déjennos pasar!”, imploró Juan Carlos Plata, joven de 23 años originario de Honduras.

El sacerdote Heyman Vázquez, quien mantiene la Casa del Migrante Hogar de la Misericordia, consideró que la migración no se podrá controlar, porque es cuestión de vida o muerte. “Actualmente hay un imperativo en Latinoamérica, especialmente en Centroamérica, es morir o migrar, ellos tienen que buscar mejores condiciones de vida”, señaló.

Este día, fuentes del INM informaron que Yolanda Amita De León Méndez, la migrante guatemalteca que perdió el pie durante la redada realizada el pasado viernes en la línea del tren Chiapas-Mayab, será deportada a su país luego que sea dada de alta.

Aseguraron que la mujer no perdió la extremidad a consecuencia de la acción de los cuerpos policíacos, sino que en la confusión por el operativo ella cayó de la parte alta del vagón en que viajaba, y su pie quedó prensado entre los rieles.

Señalaron que como un acto de “buena voluntad”, la Secretaría de Gobierno estatal correrá con los gastos de su tratamiento médico mientras esté en el hospital regional de Arriaga, además de la alimentación de ella y su acompañante.

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