Procesan a dos policías franceses por el caso que originó los disturbios de 2005
Se les acusa de no prestar asistencia a los jóvenes electrocutados en Clichy-sus-Bois
Deia, 09-02-2007Efe París
LA JUSTICIA francesa procesó el miércoles a dos policías por su presunta implicación en la muerte de dos jóvenes en Clichy-sous-Bois, a las afueras de París, en el mes de octubre de 2005, un caso que originó una ola de disturbios en el país y obligó al Gobierno galo a decretar el estado de emergencia.
Los dos agentes habían comparecido hasta ahora como testigos asistidos, pero el juez instructor, Olivier Géron, decidió procesarlos por no haber prestado asistencia a una persona que estaba en peligro, informaron en el día de ayer medios locales.
Los disturbios comenzaron después de que se corriera la voz de que dos adolescentes que vivían en Clichy-sous-Bois, llamados Ziad Benna (de 17 años) y Bouna Traoré (15 años) Zihed y Bouna, habían muerto tras recibir un shock eléctrico tras entrar en contacto con un transformador. Los adolescentes huían de la Policía y tras trepar a una subestación eléctrica se electrocutaron. Un tercer joven (Muhttin Altun), de 17 años de edad, también fue afectado en el mismo hecho pero logró sobrevivir. Los disturbios comenzaron tras conocerse que los adolescentes muertos pertenecían a una minoría étnica de un distrito de bajos ingresos.
Teorías contradictorias
Al poco se suscitó la polémica alrededor del hecho de si los jóvenes realmente eran perseguidos o no. El fiscal local, François Molins, afirmó que los adolescentes así lo habían creído, pero que la Policía en realidad estaba tras otros sujetos que habían escapado a un control de identidad. Molins y el Ministro del Interior francés Nicolas Sarkozy sostuvieron la teoría de que los jóvenes no eran «físicamente perseguidos» por la Policía. Sin embargo, muchos la discutieron. de hecho, “The Australian” publicó que «a pesar de las negativas de Sarkozy y de Villepin, amigos de los adolescentes afirmaron que «eran perseguidos por la Policía tras una falsa acusación por robo, y huyeron por miedo al interrogatorio». Sea de una u otra manera, la investigación oficial acerca de estos hechos ha seguido su curso.
Un informe de la brigada francesa de asuntos internos de la Policía, divulgado en diciembre pasado, afirmaba que los agentes que perseguían a los jóvenes actuaron con «una ligereza y una distracción sorprendentes».
La investigación, que se basa en la grabación de las comunicaciones que mantuvieron por radio los agentes encausados, revela que uno de los policías advirtió en tres ocasiones a sus colegas de que los jóvenes se dirigen al transformador de luz. «Si entran en él no doy un duro por su piel», asegura un policía.
Para Asuntos Internos, la situación exigía que los agentes hubieran advertido a los servicios de la eléctrica EDF, propietaria del transformador.
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