Badalona promete presión policial sobre los incívicos

• Los vecinos vuelven a protestar por el comportamiento de los gitanos rumanos. • El ayuntamiento pide modificar la ley del padrón y más competencias

El Periodico, 06-02-2007

DAVID PLACER
BADALONA

Los vecinos del barrio de La Salut de Badalona se mantienen en pie de guerra y anuncian que no abandonarán la calle hasta que la administración actúe contra los pisos patera, en su mayoría ocupados por gitanos rumanos. Mientras el ayuntamiento prometía presión policial sobre los incívicos, unos 30 vecinos se manifestaron ayer frente al ayuntamiento y algunos de ellos cortaron el tráfico. Aseguran que ni el ayuntamiento ni la Generalitat han actuado para frenar los robos en las calles y el creciente incivismo, vinculados -según ellos- a estos inmigrantes .
El ayuntamiento se reunió ayer con un grupo de vecinos afectados y les prometió más vigilancia. Los vecinos regresarán el próximo lunes para evaluar si la promesa se cumple, pero dijeron que no descartaban “otras acciones”. La alcaldesa de Badalona, Maite Arqué (PSC), también pidió más competencias municipales, ya que asegura que los municipios están “limitados” para actuar contra estos problemas. “Queremos que el ayuntamiento tenga más capacidad de intervención. Para eso será necesario cambiar la ley de arrendamiento urbanos y la ley del padrón”, dijo.

VECINOS INDESEADOS
Ayer los últimos rumanos que se encontraban en el número 90 de la calle de Pau Piferrer, donde estallaron las protestas el pasado sábado, decidieron abandonar el piso. Pero los vecinos aseguran que la mudanza solo representa un alivio temporal porque -según ellos- se han ido a vivir a la calle paralela. “Antes vivían en otro piso muy cerca de aquí. El dueño los echó por presión de los vecinos y aquí llegaron. Pero siempre se quedan en el barrio”, explicó Álex López, un vecino.
El hijo del propietario del piso, el bangladesí Palesh Hoque, de 18 años, explicó que los rumanos habían invadido su piso y no tenía conocimiento de que se lo habían destrozado. En el piso vivían unas 25 personas con serias carencias de salubridad.
Los habitantes de La Salut reiteran que las instituciones no han respondido. “Estamos cansados de ir a la policía. Roban en casi todos los negocios, echan la basura en medio de la calle y hacen sus necesidades en cualquier esquina. Así no se puede vivir”, aseguró ayer Esther Cabestany, la vecina que encendió las protestas contra los rumanos y que se reunió ayer con la alcaldesa.

CUCARACHAS Los vecinos consideran que los hábitos insalubres de los gitanos rumanos son uno de los detonantes de la intolerancia creciente hacia el colectivo. “Recogen todo tipo de basura de la calle, porque luego venden los cables y la chatarra. Desde que los tengo como vecinos hay cucarachas en toda mi casa. Me corren por los vasos, los platos y por toda la cocina. Esto me pone enferma de los nervios”, explicó Carmen Girona, de 63 años, una de las primeras en cortar el tráfico.

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