Cosas del 'Gran hermano'
Diario Sur, 22-01-2007QUIENQUIERA que haya inventado el ‘reality show’ no tiene que venir a explicarnos nada. En ninguna de las distintas versiones nacionales de ‘Gran hermano’ se habrán superado los delirios y promiscuidades de la versión española. La franquicia británica también tiene lo suyo y ya va por la cuarta serie. Ahora ha sido ocasión para el escándalo, con Shilpa Shetty. Ella es una actriz bastante famosa de Bollywood, con B. Bollywood es el centro productor de la inmensa cinematografía hindú y su nombre proviene de la contracción entre Bombay – ahora llamada Mumbai – y Hollywood. Es un mercado de características muy autóctonas pero con un increíble número de películas producidas al año y taquillajes muy elevados. Ahí reinan los protagonistas del cine musical y romántico. En posición intermedia brilla la bella y adorada Shilpa Shetty. Invitada por el programa ‘Gran hermano’ del Canal Cuatro británico, se fue para Londres, plausiblemente seducida por los ingresos consiguientes. Con 31 años, sería la primera vez que viajase sin su madre, según dice la leyenda oficial.
Cuesta creer que no supiera en qué jaula de fieras iba a meterse. Todo tipo de psicópatas y provocadores han formado parte de la nómina del ‘Gran hermano’. Los de la serie actual esperaban a la núbil hindú con ganas de darle un zarpazo. Fue tanto así que ha habido tumultos en la India entre fans de la iconografía de Bollywood al tiempo que Tony Blair, haciendo un alto en su proceso de declive político, ha pedido disculpas en la Cámara de los Comunes aunque aclarando que nunca ha visto ‘Gran hermano’. Incluso se puede ya hablar de conflicto diplomático.
La empresa patrocinadora se ha echado atrás. En el plató, la sorna fue subiendo de tono y alcanzó expresiones de racismo, mientras Shilpa Shetty se quedaba sola, sin aliados, a merced de un alud de insinuaciones de baja estofa. Por ahí andaban una antigua miss Gran Bretaña, una ex cantante pop, una enfermera clasificada como la mujer más impopular de Inglaterra – y millonaria por su vulgaridad – y otros sujetos famosos por el mero hecho de haber aparecido en ‘Gran hermano’ y practicado las artes del vituperio.
El color de la piel de la ’star’de Bollywood no fue de su agrado, ni su forma de pronunciar el inglés, ni una esbeltez que fue atribuida a una dieta de tribu salvaje. La tildaron de sucia, fraude, perra. Le dijeron rudamente que se volviera a casa. Shilpa Shetty se puso a llorar varias veces. Más de veinte mil telespectadores hicieron llegar su protesta al Canal Cuatro británico. En cuanto a audiencia, Shilpa Shetty no puede quejarse: su programa tuvo cuatro millones y medio de espectadores, un millón más que el programa anterior.
Hay en toda la concepción de ‘Gran hermano’ una síntesis barriobajera y toda la agresividad del ‘hooligan’ que arrasa estadios de fútbol. En Bollywood se dedican a otras cosas. Quien sabe por qué motivos Shilpa Shetty aceptó la invitación. Lo significativo es que ‘Gran hermano’ va a más. Destacadas personalidades de la vida pública británica han aceptado meterse en la jaula en busca de popularidad o por masoquismo. No es menos posible que lo que necesitan es existir, y para su forma de ser solo se existe en televisión.
(Puede haber caducado)