"Al Día". COSTA RICA: "Banda china ofreció $2,5 millones por 500 visas"

Mujer líder de la banda amenazó de muerte a Director de Migración, si algo salía mal

Prensa Latinoamericana, 12-01-2007
Un analista de presupuesto de la Asamblea Legislativa de apellido Garita, de 39 años, excandidato a diputado por el PUSC, y una oriental de apellido Tang, de 38, fueron detenidos ayer por el OIJ.

Ella figura como una de las cabecillas de una banda que traficaba visas, de forma ilegal, para chinos. Se sospecha que a estos orientales los mantenían como esclavos en el país.

Además, en San Carlos, anoche a las 7:30, fue detenido un oriental, dueño de tres restaurantes en Ciudad Quesada.

La pareja fue captura ayer, a eso de las 11:50 a.m., en los alrededores del restaurante Wong’s, cerca de la Asamblea Legislativa. Iban caminando y la oriental cargaba 30 pasaportes. Garita era su chofer.

Ellos utilizaban para desplazarse una camioneta Toyota Prado, afirmó Francisco Segura, subdirector del OIJ.

Las autoridades sospechan que los documentos iban a ser entregados en el restaurante, donde el OIJ capturó también a seis orientales que no portaban identificación.

Aparentemente, pretendían visar los pasaportes para enviarlos después a países orientales.

El OIJ efectuó otros allanamientos en Tres Ríos, San José, San Carlos, Sabanilla y Cartago.

Según el fiscal general, Francisco Dall’Anese, ellos investigan esta banda desde octubre del año pasado, pues recibieron una denuncia de irregularidades en el otorgamiento de visas a chinos y colombianos.

Para esa época, la banda contactó al director de la Policía de Migración, Francisco Castaing, con el fin de reunirse con él.

Después hicieron lo mismo con el director de migración, Mario Zamora, a quien le ofrecieron primero $10 mil (¢5,2 millones) por la liberación de un oriental que estaba detenido.

Zamora informó a sus superiores del ofrecimiento de la banda y se reunió con el ministro de Seguridad, Fernando Berrocal, el Director del OIJ y el Fiscal General para definir una estrategia que les permitiera capturarlos.

Días después, la banda volvió a contactar, por teléfono, al Director de Migración. Le dijeron que por cada visa que otorgara para los chinos, ellos le pagarían $5.000 (¢2,5 millones). La mafia pretendía obtener 500 visas, lo que representaba unos $2,5 millones (¢12.875 millones) para Zamora.

Vigilado y bajo custodia policial, el jerarca se reunió con dos personas, la mujer detenida hoy (Tang) y otro oriental.

“Me amenazaron de muerte si algo salía mal, pues se manejaba mucho dinero. Ahora tengo guardaespaldas”, afirmó Zamora.

Para recoger el dinero de las transacciones se contó con un agente infiltrado, quien a la vez hacía de traductor.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)