Uno de los ecuatorianos mantenía a su madre ciega y a un hermano enfermo

Las asociaciones del pais andino planean convocar una manifestación de repulsa al atentado en Madrid

Diario Sur, 03-01-2007

Uno de los dos ecuatorianos desaparecidos tras el atentado del pasado sábado en el aeropuerto de Barajas, Carlos Alonso Palate, de 35 años, ayudaba con su salario a mantener a su familia en el país sudamericano del que procedía, a los que enviaba cada mes parte de su jornal. Empleado en una fábrica de plásticos en Valencia remitía de forma periódica dinero a su madre ciega y a su hermano enfermo, como ha revelado uno de sus primos, Oswaldo Sailema, al diario ecuatoriano ‘Hoy’.

Los familiares dudan ahora de que ambos puedan salir adelante sin la ayuda económica que recibían del inmigrante.

Varios de sus allegados, sus tíos Luis Palate y Enma Pinilla, afincados también en Valencia permanecen desde hace cuatro días en las inmediaciones del aeropuerto madrileño para tratar de conocer todos los detalles de la búsqueda. Ambos reconocieron haber visto por última vez a Carlos Alonso hace tres semanas. «Él aparecía poco por donde nosotros vivimos porque era bastante independiente. No entiendo cómo se vino de Valencia a Madrid con su amigo Hernán Moyolema y se quedó dormido en el coche», explicaba Palate a los periodistas.

Una sensación similar dijeron tener los allegados a Diego Armando Estacio, de 19 años. El joven decidió permanecer en el interior de su automóvil mientras su novia, Verónica Arequipa, salió hasta la Terminal 4 para recibir a unos familiares. Ambos habían trasnochado, de fiesta.

El padre del desaparecido, Wilson Estacio, que se encuentra en la localidad madrileña de Alcorcón, ha narrado al periódico ‘Expreso’ cómo fue la chica quien le avisó del atentado. «No saben la tristeza que me da no saber lo que le ha ocurrido a mi hijo», explicó. «Ha sido el fin de año más amargo de nuestras vidas, y lo peor es que mientras más pasa el tiempo, más se agotan las posibilidades de encontrarlo con vida», añadió.

«Fin de año amargo»

Su esposa y su otra hija de 21 años llegaron a Madrid el domingo 31 desde Italia y «están bastante destrozadas». «No quieren salir de sus habitaciones», indicó la novia de Diego Armando Estacio. Las dos familias reciben desde el sábado la asistencia de tres psicólogos en un hotel cercano al aeropuerto.

Por otra parte, la Federación Nacional de Asociaciones Ecuatorianas (Fenadee) planea celebrar una gran manifestación en Madrid en repulsa por el atentado de la banda terrorista. Así lo aseguró ayer el máximo representante de este colectivo, Santiago Morales, que ayer viajó desde Bilbao, donde reside, a Madrid para analizar con diversas agrupaciones la manera de llevar a cabo esta convocatoria.

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