Rumanía y Bulgaria festejan su llegada a la UE, que se amplía a 27 miembros
ABC, 02-01-2007RAFAEL ALVARADO CORRESPONSAL
SOFÍA. A media mañana de ayer y en presencia de las máximas autoridades del país – el jefe de Estado, Gueorgui Parvanov, el primer ministro, Serguei Stanishev y el presidente del Parlamento, Gueorgui Pirinski – , en una ceremonia ante el monumento al Soldado Desconocido en esta capital, se izaron el tricolor búlgaro y la bandera de la UE. Asistieron al acto, el presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, el comisario para la Ampliación, Olli Rehn, el ministro de Exteriores de Alemania – que asume ahora la presidencia rotativa de la UE – y una nutrida representación de países miembros, entre ellos la ministra española de Medio Ambiente, Cristina Narbona.
Parvanov señaló que el país celebraba merecidamente su adhesión, pero recordó que éste no es un acto único sino un proceso continuado. En una región difícil y compleja como lo son los Balcanes – – calificada hace tiempo de «el polvorín de Europa» – , ahora Bulgaria es generadora de seguridad, dijo el jefe de Estado, manifestando que «nos aceptaron porque cumplíamos estricta y puntualmente nuestros compromisos».
En su saludo, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, calificó la adhesión como un logro histórico que resultó posible gracias a los esfuerzos de la gente de a pie que apoyaron un impresionante camino de reformas.
Día memorable
Este día memorable Bulgaria lo viene esperando desde hace dieciete años, tras la caída del comunismo. Y, como Rumanía, ha dado rienda suelta a la euforia. El ambiente festivo no ha logrado disipar, sin embargo, la amargura por la sentencia de pena de muerte dictada en fecha reciente en Libia contra las cinco enfermeras búlgaras acusados de haber contagiado con el virus del sida a más de 400 niños en un hospital de Bengasi, acusación que fue desmentida por las máximas autoridades científicas internacionales al quedar demostrado que el contagio se había producido antes de que las búlgaras pisaran suelo libio.
Ahora, este nuevo miembro de la UE ha recibido muestras de apoyo incondicional por los restantes países miembros para liberar a sus compatriotas. El comisario Olli Rehn afirmaba ayer que Bulgaria puede contar con la solidaridad y el pleno apoyo frente a las «inaceptables condenas» de las enfermeras búlgaras en Libia. Josep Borrell también se solidarizó recordando que ahora todos los búlgaros, incluidas las enfermeras en carceladas en Trípoli, son miembros de la UE.
Por su parte, con fuegos artificiales, espectáculos pirotécnicos, conciertos en las plazas de Bucarest y champán, celebraron los rumanos su entrada en la Unión Europea.
Este momento se considera histórico en el país, puesto que para los rumanos pone fin a 45 años de comunismo y 17 años de transición y reintegra definitivamente este país en la gran familia europea.
Cambiar clichés
Mientras que para muchos europeos la imagen de Rumanía queda reducida a las leyendas sobre el conde Drácula y algunos deportistas de renombre, como la gimnasta Nadia Comaneci, la población está convencida de que este país, por su cultura y sus tradiciones, forma parte de Europa, como también lo expresó recientemente el ex canciller alemán Helmut Kohl.
De hecho, más de dos millones de rumanos trabajan ya en la UE contribuyendo al desarrollo de la economía nacional, que en 2006 experimentó un crecimiento del 8 por ciento.
Con todo, según las encuestas más recientes, no todos los rumanos ven con optimismo la adhesión a la Comunidad Europea, puesto que temen una masiva subida de precios y la pérdida de los productos típicos de la agricultura nacional. También son conscientes de que será necesario seguir trabajando en soluciones a problemas como la corrupción y el sistema judicial, al igual que en la modernización agrícola.
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