Cayuco aéreo con destino a Barcelona

Más de 90 subsaharianos llegan a Catalunya en el mayor traslado de inmigrantes de Canarias en un solo día

La Vanguardia, 06-10-2006

ENRIQUE FIGUEREDO – Barcelona

Una veintena de recién llegados partieron por carretera en dirección a la localidad de Montblanc
El flujo es incesante. El mayor traslado de subsaharianos procedentes de las islas Canarias a Catalunya se llevó a cabo ayer. El número de inmigrantes llegados en uno solo de los aviones que fleta el Ministerio del Interior para estos transportes traía consigo una cifra muy similar a la de la capacidad media de un cayuco: 92 personas.

La oleada inmigratoria que tiene las costas canarias como punto de destino obliga a las autoridades españolas a adoptar dispositivos cada vez más grandes para lograr que las instalaciones del archipiélago no se colapsen más de lo que están. Barcelona es una de las ciudades que reciben más subsaharianos desde que se pusieron en marcha estos vuelos.

El último de estos vuelos a la capital catalana se realizó ayer por orden del Ministerio del Interior, a través de la comisaría general de Documentación y Extranjería, que informó a la jefatura de Catalunya.

El avión aterrizó minutos antes de la cinco de la tarde en El Prat. El enorme volumen de personas que debían ser trasladas obligó al Cuerpo Nacional de Policía a organizar un convoy especial. Los inmigrantes iban en primera instancia al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca de Barcelona y después eran puestos a disposición de diferentes ONG que se hicieron cargo de ellos.

Nunca se había producido antes una llegada de inmigrantes tan cuantiosa como la de ayer, por lo que se tuvieron que hacer dos viajes entre el CIE y el aeropuerto. Cuatro autocares esperaban la llegada de los extranjeros en la Zona Franca. Habitualmente, son 20 inmigrantes por vuelo los que llegan a la capital catalana, una o dos veces por semana, aunque últimamente se había ampliado esporádicamente a 50 plazas.

Todo fue según lo previsto. En tanto que iban llegando los vehículos celulares, los inmigrantes llegados de Canarias tras su arribada al archipiélago en cayuco iban siendo reseñados por los agentes y dejados a disposición de la organizaciones no gubernamentales. A diferencia de otros traslados de estas características, los inmigrantes se mostraban ayer especialmente sonrientes y contentos. Según ellos, han cumplido su sueño o parte de él. “Todo bien, todo bien”, repetían algunos de los inmigrantes mientras iban subiéndose a los autocares. De forma distinta a otras veces, no les inquietaba la presencia de una cámara fotográfica en los alrededores del CIE. Se despedían del lugar agitando la mano y podían verse varios dedos alzados haciendo el símbolo de la victoria a través de las ventanas de los autobuses mientras éstos se alejaban.

“Ahí va una remesa de nuevos ciudadanos”, comentó en voz alta uno de los agentes participantes en el dispositivo, después de que subiera al autocar el último de los subsaharianos. La representante de una de las ONG presentes en el CIE reconoció que era el envío más grande de todos los que había ido a recibir. Los conductores de los vehículos también lo confirmaron.

Uno de los autocares tenía su destino más lejos que los otros tres. Una veintena de subsaharianos llegados a Barcelona ayer emprendieron inmediatamente viaje por carretera en dirección a Montblanc (Conca de Barberà), mientras que el resto pasó la noche en un albergue, varios pisos y unas pensiones de Ciutat Vella. La mayoría de los llegados ayer proceden de Senegal, pero también los había de Guinea-Bissau, Mali o Gambia.

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