Francia pide a España que sea solidaria en inmigración, como ella lo es con ETA

La Voz de Galicia, 30-09-2006

El ministro de Interior francés, Nicolas Sarkozy, reclamó a José Luis Rodríguez Zapatero la misma solidaridad en materia de inmigración que la que su país ofrece en la lucha contra ETA. El político galo respondió así ayer al presidente del Gobierno, quien el miércoles señaló en el Congreso de los Diputados que Sarkozy no es quien para darle lecciones en extranjería tras las algaradas provocadas en sus ciudades por jóvenes de origen inmigrante.


Rodríguez Zapatero había pronunciado esas palabras en tono duro durante la sesión de control al Gobierno, después de que el presidente del PP, Mariano Rajoy, le recordara que Sarkozy lo llamó «aprendiz de brujo» por su gestión de la inmigración. En julio pasado, el ministro francés calificó de «error» la regularización impulsada por el Gobierno.


La respuesta de Rodríguez Zapatero el miércoles enfadó al ministro francés, que ayer participó en la reunión sobre inmigración de ministros de los países mediterráneos de Europa. «Me ha sorprendido – afirmó – la declaración del señor Zapatero, porque la solidaridad de Francia en la lucha contra ETA no ha tenido nunca en cuenta a los distintos Gobiernos españoles».


Sarkozy llegó hora y media tarde a la reunión, y se fue tras el almuerzo sin ni siquiera posar con sus colegas para la foto de familia. Eso sí, antes de irse les dejó un mensaje claro: «las regularizaciones no son una solución; llevan consigo un efecto llamada», como la que su país experimentó en 1997. Propuso un pacto entre todos, porque «una persona regularizada en España tiene derecho a entrar en Francia». «Si un país concede un permiso a un extranjero, lo da para el conjunto de los países Schengen», recalcó.


En la clausura de la reunión, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega afirmó que el Ejecutivo español «comparte que no debe haber regularizaciones sin más». No obstante, desligó lo que vulgarmente se califica de «regularización masiva» del proceso impulsado hace un año por el Gobierno, que etiquetó de «proceso de normalización de trabajadores extranjeros».


Recomendaciones


La reunión de ministros de Exteriores e Interior de la Europa mediterránea concluyó con la aprobación de un documento que destaca la necesidad de reforzar el concepto de frontera sur europea y poner en común las capacidades de los Estados miembros para combatir la inmigración ilegal.


Los países miembros también acordaron reforzar la agencia europea de fronteras (Frontex), con patrullajes conjuntos lo más cerca posible de la frontera africana; el despliegue de un sistema europeo electrónico de vigilancia marítima, y fomentar la colaboración en materia de identificación.


España propuso que la UE asuma parte de la «carga» que supone el «rescate, la asistencia humanitaria y la acogida» de los inmigrantes que llegan en cayucos a sus costas. El objetivo es que Europa «sea consciente de que atender las necesidades sanitarias, sociales y asistenciales de los inmigrantes es una tarea de todos y nos corresponde a todos, incluida la acogida de menores no acompañados», afirmó De la Vega.

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