El ‘gurú’ de las deportaciones masivas prepara su desembarco en España ante un posible gobierno de PP y Vox

El austríaco Martin Sellner, referente de la ultraderecha europea, quiere abrir un centro de estudios para apoyar la expulsión de millones de personas de origen migrante, sobre todo africanos y latinoamericanos

El País, Cristian Segura, 06-11-2026

Martin Sellner (Viena, 37 años) es uno de los intelectuales más influyentes en la política europea actual. Licenciado en Filosofía, condenado en su adolescencia por acciones neonazis, es el principal ideólogo detrás de la remigración, el concepto que enarbola la extrema derecha en media Europa para referirse a deportaciones masivas incluso de nacionales europeos. “La remigración, la desregulación y la prioridad nacional serán los ejes de Vox para el 29-N”, afirmó el 11 de octubre el partido de Santiago Abascal. Sellner explica en una entrevista con EL PAÍS que el centro de estudios que lidera, el Instituto para la Remigración, iniciará pronto sus actividades en España para promover la expulsión masiva de extranjeros.
La remigración de Sellner es un plan detallado para sacar de la Unión Europea “a muchos, muchos millones de migrantes”. No solo esto: su esquema para proteger “a los nativos, la cultura de referencia y la identidad nacional” de cada país europeo pasa por retirar la ciudadanía a millones de personas nacionalizadas y devolverlos al país de origen si no demuestran que se han asimilado.
El canciller alemán, Friedrich Merz, calificó la remigración el pasado septiembre como “sinónimo de limpieza étnica”.
“Estoy contento de que Merz reconociera la remigración como su archienemigo; dijo que la remigración es un ataque a la Alemania contemporánea, lo que significa que entiende que todo lo que él representa está en entredicho con la remigración”, afirma Sellner. Este niega que su idea sea una limpieza étnica pese a que, en su libro Remigración, una propuesta, plantea la expulsión de Alemania de siete millones de extranjeros en 15 años y varios millones de alemanes con raíces internacionales en tres décadas: “Hablar de limpieza étnica es algo muy grave y no es para tomárselo a la ligera. Lo que estamos exigiendo, aunque no les guste, aunque lo consideren cruel o extremista, no tiene nada que ver con matar a personas arbitrariamente ni expulsarlas de sus tierras por su origen étnico”.

Sellner actúa a partir del Instituto para la Remigración. Su sede se encuentra en Austria y en verano abrió su primera filial europea, en el Estado alemán de Sajonia-Anhalt. El centro de estudios llegó a este land poco antes de que AfD, el partido de la extrema derecha alemana, arrasara en los comicios generales de septiembre. AfD tiene altas probabilidades de gobernar en Sajonia-Anhalt y de ello se puede beneficiar, como comenta Sellner, el trabajo de su instituto.

Desde los partidos de izquierdas, Die Linke, SPD y los Verdes, se ha pedido la ilegalización del Instituto para la Remigración en Alemania. “Existen pruebas suficientes de que las propuestas inhumanas de remigración de Sellner atentan contra los pilares mismos de nuestra democracia”, afirmó en septiembre al medio Correctiv Marcel Emmerich, portavoz parlamentario de política de interior de Los Verdes.
La remigración formulada en etapas por Sellner es uno de los mantras de la extrema derecha alemana. La copresidenta de AfD Alice Weidel, en el pleno parlamentario en el que Merz la acusó de querer llevar a cabo una limpieza étnica, exigió la deportación inmediata de un millón de extranjeros solicitantes de asilo.
Mapa de la Reconquista
Que España es del interés de Sellner lo prueba también un detalle de su despacho: en una de las paredes cuelga un mapa de la Península Ibérica que ilustra las diferentes etapas de la Reconquista hasta el siglo XV.
Siguiendo el ejemplo de Sajonia-Anhalt, la próxima sede del Instituto para la Remigración que quiere inaugurar Sellner es en España, a rebufo de un hipotético futuro gobierno de PP y Vox: “Mi esperanza es que un próximo gobierno de derechas en España pueda ser más avanzado en materia de remigración”. De lo que está convencido es de que el país está dando señales de que cambiará a favor de sus tesis: “La situación es única en España porque ahora hay un Gobierno de izquierdas en pleno despertar paneuropeo en materia de remigración. Tenemos la crisis en Ceuta, que sigue muy presente. Cuando estuve en Málaga [a mediados de octubre], vi banderas de Ceuta por todas partes, en los balcones de los malagueños”.
Sellner está elaborando un documento sobre la crisis migratoria con propuestas específicas para España de la cantidad de personas que deben ser expulsadas. El grupo principal afectado sería el de los procedentes de todo el continente africano, aunque también la comunidad latinoamericana. El informe lo están elaborando colaboradores españoles de los que no quiere revelar su identidad.

La idea de Sellner es compartir este documento con partidos políticos. Confirma que mantiene contacto con Vox, pero tampoco quiere precisar cuáles son sus interlocutores. Sí cita la participación de la diputada responsable de política migratoria de la formación, Rocío de Meer, en la Cumbre de Remigración, una conferencia que organizó en Porto en mayo y a la que asistieron políticos de la ultraderecha europea.
De Meer reproduce en sus discursos muchas de las ideas que Sellner lleva años desarrollando, sobre todo las que hacen referencia al supuesto lastre económico de los extranjeros. El 21 de octubre, en la presentación de su candidatura a las elecciones por Almería, compartió la diputada de Vox un mensaje bajo el lema “remigración y prioridad nacional”: “La migración masiva y descontrolada es de una gravedad absoluta, es un mito que llevan tanto tiempo contando, que los migrantes vienen a contribuir a nuestro estado del bienestar”. “Todas estas personas que han venido a vivir del cuento, del esfuerzo de los españoles que madrugan, tendrán que marcharse a sus países”, añadió la diputada ultra.
De Meer copó titulares en 2025 al cuantificar en hasta ocho millones las personas que deben ser deportadas de España.
“Estoy en contacto con el ala prorremigración de casi todos los partidos políticos de derechas”, prosigue Sellner. “Intentamos unir a todos los afines, ayudarlos con datos, argumentos y sesiones informativas. Queremos hacerlo especialmente en España, teniendo en cuenta las elecciones que se avecinan”.
Sellner indica que sabe de la existencia de otro partido de extrema derecha en España, Aliança Catalana, pero cree que su independentismo hace de la relación con este “una cuestión complicada”.
Sellner visitó España en octubre para dar los primeros pasos de su desembarco. Celebra que pudo abrir sin problemas una cuenta bancaria. Según sus propias estimaciones, más de 130 sucursales bancarias en Alemania, Francia, Polonia, Lituania, Austria y Hungría le han vetado como cliente a él y a sus organizaciones.
La Sparkasse de Chemnitz, en el land de Sajonia, es una de estas entidades bancarias. “Como caja de ahorros, defendemos la diversidad y la democracia, defendemos los derechos humanos y la convivencia entre diferentes culturas. Nuestros empleados y clientes proceden de 80 países de todo el mundo”, dijo en junio una portavoz de la caja al diario Süddeutsche Zeitung para justificar el veto.
Sellner también tiene prohibida la entrada al Reino Unido y Canadá porque sus Gobiernos consideran que sus propuestas atentan contra los derechos humanos. El 29 de octubre, al aterrizar en Francia en avión procedente de Viena, la policía lo retuvo y le obligó a salir del país. Las autoridades habían cancelado una conferencia y una manifestación por la remigración convocada en París para el 31 de octubre.
En Alemania, además de deportar a millones, establece Sellner en su libro que una cifra correcta de nuevos migrantes sería de 20.000 personas al año, una cifra residual que llevaría al país, en términos de flujo de población, a cifras nunca vistas en su siglo y medio de historia.
“Cuando comes mucho durante mucho tiempo, sabes que luego tienes que comer menos, tal vez menos de lo que has comido nunca para que tu cuerpo vuelva a estar en forma”, dice Sellner, “esto sería una respuesta a las cifras masivas de migración de las últimas décadas, por eso tiene que reducirse a casi cero”. Su planteamiento es que España debe seguir este camino, y para ello confía en un cambio de gobierno.

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