Marlaska viaja a Mauritania en pleno repunte migratorio de la ruta canaria

Siete personas mueren en una embarcación rescatada cerca de Lanzarote

La Vanguardia, Joaquín Vera /Silvia FernándezJoaquín Vera, 03-11-2026

La reactivación de la ruta canaria de la inmigración, la más letal del mundo, empieza a emitir señales preocupantes. En la época del año con las condiciones climatológicas más propicias para la navegación en la fachada atlántica, las llegadas de embarcaciones al archipiélago se han disparado con más de 5.000 personas en el último mes. El pasado mes octubre un 320% que en el de 2025. Once de ellas fallecidas. En pleno repunte, el titular del Interior, Fernando Grande – Marlaska, se traslada este martes a Mauritania, pese a que todas las miradas apuntan a Senegal y Gambia, donde según fuentes policiales se han relajado los controles fronterizos. El ministro se reunirá con el presidente mauritano, Mohamed Cheikh El Ghazouani, después de verse con su homólogo y el responsable de Defensa.

Mauritania, que en los últimos años ha recibido cuantiosas ayudas para contener la presión migratoria que sufre desde Mali, sigue colaborando con Europa. Según los datos a los que ha tenido acceso La Vanguardia , solo una de las 52 embarcaciones que arribó el pasado mes a Canarias partió de las costas mauritanas. En enero de 2024, cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajó de urgencia a Nuakchot por la crisis migratoria, ocho de cada diez procedían de Mauritania. Ahora, el 75% (39 cayucos) salen desde Senegal y Gambia, mientras que 21% (11 embarcaciones) lo hacen desde Marruecos y el Sáhara Occidental. El mayor control fronterizo en Mauritania, documentado por oenegés como Human Rights Watch que denuncian la violación de los derechos humanos, ha desplazado principalmente las rutas migratorias hacia el sur, por lo que las travesías son más largas (y mortíferas).

La actividad se ha intensificado en los últimos días. La llegada de un nuevo cayuco con 19 personas de origen subsahariano a la isla de El Hierro elevó en la tarde de ayer a más de 700 los inmigrantes llegados desde el sábado en ocho embarcaciones, según informó Salvamento Marítimo. De una de ellas, rescatada a unos 150 kilómetros de Lanzarote con 132 personas a bordo, se recuperaron dos cadáveres pero los testimonios de los supervivientes relataron que cinco cuerpos sin vida fueron arrojados por la borda. El Hierro es la isla que concentra, con 36 en octubre, el mayor número de llegadas. Le sigue Gran Canaria con siete.

Canarias se encuentra –formalmente– en contingencia migratoria desde agosto de 2025, cuando sus centros de acogida de menores migrantes triplicaban su capacidad ordinaria; el indicador utilizado por el Gobierno central para permitir el reparto obligatorio entre comunidades autónomas. Las previsiones era poder salir de esa situación en un año. Pero ni se ha cumplido, ni hay expectativas de ello a corto plazo, debido a la reactivación de la ruta. El pasado mes llegaron al archipiélago 1076 adolescentes sin amparo familiar: la mayoría senegaleses y gambianos. Las derivaciones a la Península no han parado, pese a la oposición –en público– de las comunidades gobernadas por el Partido Popular y Vox, pero el sistema de acogida canario tiene a su cargo en estos momentos a 2.704 menores no acompañados. Su capacidad ordinaria es de 782 plazas.

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, remitió hace una semana una carta a Sánchez en la que pedía la aprobación de un plan extraordinario de contingencia para los próximos meses que incluya el refuerzo de Salvamento Marítimo, los medios de vigilancia y rescate, la atención sanitaria de emergencia y los dispositivos de primera acogida y derivación. Además, planteó una iniciativa diplomática urgente con Marruecos, Mauritania, Senegal y Gambia para “intensificar la cooperación con los países africanos de origen y tránsito, mejorar el intercambio de información, prevenir las travesías peligrosas y combatir las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas”. Desde el entorno de Clavijo aseguran que no ha habido ninguna respuesta desde Moncloa.

La reactivación de la ruta migratoria no responde a un solo motivo. Detrás del repunte se encuentran varios factores que en función de la fuerza que vayan tomando, condicionará la respuesta. Desde el Gobierno aseguran que no se ha detectado ningún síntoma que indique que Marruecos, Senegal o Gambia hayan dejado de colaborar con España. Sin embargo, fuentes de Extranjería apuntan a que las autoridades policiales de Dakar han bajado la guardia. Desde Canarias suman como elemento la entrada en vigor del pacto europeo de inmigración, que al contener medidas más duras de cara al futuro más inmediato está acelerando ahora los desplazamientos. Además, en lo que sí todos están de acuerdo es en que el buen estado del mar en el último trimestre del año incentiva las salidas. El océano es un plato para la navegación. Está por ver cuánto dura la calma.

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