Un policía alertó a sus jefes del narcotúnel de Ceuta en 2014

Los mandos descartaron la información por considerarla «inverosímil»

La Razón, , 01-11-2026

La investigación sobre los pasadizos subterráneos que conectan Ceuta con Marruecos, utilizados por el crimen organizado, pudo empezar hace muchos años. En 2014,

un agente de la Policía Nacional ya advirtió a sus superiores en la comunidad autónoma de que contaba con información sobre unos túneles que las mafias utilizaban para introducir en España grandes cantidades de droga.

Sin embargo, desecharon el «soplo» por considerarlo «inverosímil», según ha podido saber este periódico de fuentes directas. «Hay muchos más, esto es como un queso gruyere», describen las fuentes consultadas en la ciudad.

La Audiencia Nacional investiga la existencia, al menos, de dos de estos «narcotúneles». La causa empezó tras las detenciones de varios guardias civiles destinados en el puerto de la ciudad autónoma. Los investigadores consiguieron llegar a estas infraestructuras tras los arrestos y el análisis de los dispositivos incautados.

La «operación Hades», como se bautizó, sacó a la luz una realidad que en Ceuta se conocía desde hacía décadas, y en caso de la Policía desde 2014

gracias a la red de confidentes con la que contaba este agente, que trabajó en el barrio de El Príncipe casi 20 años.

Esa parte de la ciudad es la que concentra a las distintas mafias y capos que operan en la ciudad.

La información con la que contaba este investigador, y que sus jefes no quisieron escuchar, coinciden con lo publicado por este periódico hace meses.

Fuentes del caso de la Audiencia Nacional admitieron que el pasadizo «funcionó, al menos, durante 10 años».

Las pesquisas judiciales indagan principalmente en el uso que mafias dedicadas al tráfico de drogas hicieron de estos túneles. Pero otras unidades policiales tienen sobre la mesa otras aristas criminales. Tanto el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como la Unidad Central Especial 3 (UCE – 3) de la Guardia Civil indagan en si fue utilizado para introducir otro tipo de mercancías como armas, que podrían haber acabado en manos de las familias de la droga del Guadalquivir. Lo que explicaría, según las fuentes consultadas, el aumento de la presencia de armas de guerra en los arsenales de los capos que controlan el tráfico entre el principal río de Andalucía y el Estrecho de Gibraltar.

Además, fuentes consultadas tanto jurídicas como cercanas a casos de narcotráfico, aseguraron a este periódico que en algún momento

estos pasadizos habrían sido utilizados para facilitar la entrada irregular de personas migrantes.

Según estas mismas fuentes, la construcción de este tipo de túneles, que requerían una gran inversión, no era un asunto aislado entre las redes que se dedicaban al tráfico de drogas. Tal y como explican, durante los últimos años se han registrado episodios en los que llegaban inmigrantes sin que se pudiera determinar con claridad la ruta de acceso;

de ahí que sospechen que el narcotúnel pudiese tener otros usos delictivos.

Este extremo gana relevancia tras el asalto masivo a Ceuta a finales del pasado julio, cuando entraron de manera irregular más de 80.000 personas desde Marruecos. Además,

tanto la causa de los túneles como los hechos acaecidos en la ciudad autónoma han recaído en la misma jueza de la Audiencia Nacional, María Tardón.

En el caso de las galerías subterráneas, la magistrada ha comprobado

la falta de colaboración por parte de Marruecos.

Distintas voces señalan que, el principal motivo de esa ausencia de información, se debe a que uno de los pasadizos terminaba en una instalación militar del país vecino.

Más de un año después de que la titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional solicitara ayuda a Marruecos a través de una comisión rogatoria para averiguar qué había al otro lado de aquella galería, las autoridades de Rabat siguen sin facilitar la información reclamada. Una falta de respuesta desde febrero de 2025 que ahora cobra especial importancia ante las pesquisas abiertas por los sucesos de los días 30 y 31 de julio en la ciudad autónoma.

En la investigación de los «narcotúneles» hay, por el momento, seis guardias civiles investigados. Pero existe una pieza separada que cuyo secreto de sumario se ha ampliado hace unos días. Fuentes jurídicas no descartan que haya más agentes imputados.

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