«Tomaremos un vino o un café y comentaremos 'Matar a un ruiseñor'»

O el placer de leer, de hablar sobre lo leído, de escuchar sobre lo leído

Diario Vasco, Begoña del Teso, 31-10-2026

Carolina es de Jaén. Periodista. Vivió años en Madrid, trabajó mucho y bien en una editorial que publica lujosas maravillas de libros de viaje; hablamos de Tintablanca. Carolina se vino para aquí no hace ni mucho ni poco. U n día se tomaba un jerez con una amiga y se percató de que cerca había un grupo de mujeres con libros en la mano. Intuyó que serían un círculo de ‘letrasheridas’. Se acercó, les preguntó y se postuló como candidata a ser admitida en el club. La aceptaron. Itziar, por su parte, es donostiarra, fue profesora de euskera y de apoyo para el alumnado que transitaba a otro ritmo en Usandizaga – Peñaflorida. Conoció a la fundadora de Lengua de Trapo (María Planillo Cortés, la autora de ‘Retrato de una muerte. La fiesta’) estudiando francés en la Escuela de Idiomas. La invitó a unirse a Bárbara, Isabel y a otras pocas más. Aceptó. Y por eso nos juntamos un día en un banco de la Avenida.

– Cierto, no tiene buena fama en los diccionarios lo de ‘lengua de trapo’. Y en Canarias, peor que mal pues se llama así a quien chismorrea. Aunque también puede ser ‘deslenguada’ y cuando hablamos de libros lo somos bastante, ¿que no?

– Algo de eso hay. Y además es el nombre de una editorial interesante. Lengua de Trapo ha publicado, por ejemplo ‘Infiltrados en Starbucks y ’Amazon’ de Jaime Caro Morente, editado a Iban Zaldua, rescatado obras de Galdós y trabajado con el último ganador del Premio Nacional de las Letras Españolas, Enrique Vilas – Matas, así que por supuesto, somos y seremos Lengua de Trapo.

– Os reunís en el Narru. Buen sitio.

– Nos reciben y nos acogen muy bien. Picoteamos algo, tomamos un vino, un café, tal vez un té y cada una cuenta lo que ha sentido, pensado, reflexionado, anotado sobre el libro que habíamos decidido leer a lo largo de ese mes. El intercambio es delicioso porque cada una de nosotras ha leído, ha entendido, ha visto cosas y detalles que acaso a otras se nos han pasado por alto.

– ¿Qué estáis viendo vosotras en ‘Matar a un ruiseñor’, escrito en 1960 por Harper Lee, una mujer sureña que ganó el Pulitzer, una de esas obras que definen eso que se llama ‘La Novela América’ (en mayúsculas)?

– Y que después se convertiría en una película también trascendental, dirigida por Robert Mulligan e interpretada por Gregory Peck. El libro es poderosísimo pero yo, (Carolina) me atrevería a decir que el filme llega incluso a superarlo.

–¿Y tú Itziar?

– A mí me asombra que sesenta y seis años después resulte tan tremendamente moderna, dando el protagonismo a una chavalilla traviesa, vestida siempre con un mono, un personaje con claves que funcionan muy bien hoy en día. Me interesan por supuesto, las ideas de educación que encontramos en el personaje magnífico del padre, ideas que, igualmente, resuenan aquí y ahora. Y luego el contexto social. Estamos en el Sur de los EEUU, el racismo contra los negros es sistémico… Tal vez como en nuestros días. Y si no es contra los negros, estalla sobre los que cruzan desde México o sobre la población latina. Y no solo allá, también tan cerca de nosotros.

– ‘Letraheridas’ como sois, seguro que tenéis vuestros rituales de lectura. Compartirlos, por favor

– Yo (Carolina) leo en cualquier sitio y siempre llevo un libro conmigo. Necesito leer nada más despertarme o, cuando ya levantada, me preparo un ‘breakfast tea’. Por la noche también. Entonces con una copa de generoso. De maravilloso palo cortado. O de amontillado, que siempre me provoca el recuerdo del relato extraordinario de Poe. Amo mucho la literatura de los Estados Unidos. De Hemingway a todos los demás.

– Itziar, tú haces triplete, perteneces a otros dos clubes de lectura.

– Así es. Al que conduce en euskera en Lugaritz Aritz Gorrotxategi, guionista, columnista, autor de ‘Kafkaren labankada’. Y en francés al que maneja Miren Garmendia. Ya son diez años. En la cripta de San Jerónimo Me gusta la literatura francesa, me gusta el ímpetu de mujeres escritora como Leila Slimani, autora de ‘En el jardín del ogro’ y me alegra que Yasmina Reza presente su obra ‘Casos reales’ el 12 de noviembre en la casa de cultura de Okendo, en el marco de Literaktum. Creo que Igarabide es un buen autor para empezar a sentir el placer de leer en euskera. Yo para hacerlo me da lo mismo silla de mimbre o sillón. Busco mi sitio. Y mi silencio. Ya hablaremos después , juntas, de lo que hemos leído.

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