Muere Dolores Huerta, icónica defensora de los derechos de los trabajadores migrantes, a los 96 años
La sindicalista fundó la mayor agrupación de campesinos en Estados Unidos junto a César Chávez, a quien luego acusaría de haberla violado
El País, , 29-10-2026Dolores Huerta, icono de la comunidad migrante en Estados Unidos y fiel defensora de los derechos de los trabajadores, ha fallecido este miércoles en su residencia en Bakersfield, California, según ha informado su familia. Tenía 96 años. La líder sindicalista y activista por los derechos civiles fundó la mayor agrupación de campesinos en EE UU junto a César Chávez, a quien luego acusaría de haberla violado. Con su incansable trabajo, Huerta logró que miles de trabajadores del campo se sindicalizaran y obtuvieran mejoras salariales en una lucha que persiste hasta hoy.
Su familia ha comunicado la noticia a través de una publicación en redes sociales: “Nos entristece profundamente anunciar que nuestra querida madre, Dolores Huerta, ha fallecido hoy a la edad de 96 años. Como pueden imaginar, este es un momento increíblemente difícil para nosotros, y pedimos que se respete nuestra privacidad mientras superamos esta enorme pérdida para nuestra familia. Sabemos que muchos de vosotros en todo el mundo compartís nuestro duelo, y seguiremos adelante con los planes para rendir homenaje y celebrar su increíble vida y su legado”.
La causa de la muerte fue un cáncer, según declaró un portavoz de la familia a The New York Times.
“Te rompe el corazón”, declaró el gobernador Gavin Newsom al ser consultado por EL PAÍS en un evento en Los Ángeles sobre lo ocurrido. Dijo que incluso tenía previsto visitarla ese día, pero se enteró de que estaba internada en un centro médico. “Ella es un icono. Lo más difícil es que no puedo imaginar por lo que ha pasado en los últimos meses, tras las revelaciones sobre (el abuso sexual) de César (Chávez) y qué duro debe haber sido para ella en estos últimos meses”, agregó.
En un mensaje publicado en X, Newsom afirmó que California y Estados Unidos “no serían lo que son hoy sin su espíritu inquebrantable, su pasión por la justicia y la equidad, y su compromiso con quienes han sido ignorados y olvidados”.
La última publicación en la cuenta de Facebook de Huerta evocaba un encuentro con el Papa León XIV en el Vaticano, celebrado en julio pasado. “Fue un momento profundo que reafirmó un llamado compartido a la unidad, la dignidad humana y la justicia social”, señala el mensaje. “En tiempos de creciente división y de una escalada de agresiones contra nuestra comunidad, estamos llamados a actuar con esperanza y a creer que lo que parece inalcanzable puede lograrse. ¡Sí, se puede! No es solo un eslogan, sino un despertar interior del poder individual y colectivo”, agrega.
Huerta, originaria de Nuevo México, fue un icono de la comunidad mexicoestadounidense y de la comunidad migrante en EE UU. Hasta hace poco, seguía marchando en defensa de los derechos de los indocumentados, una de las causas que también abrazó, y respaldando a candidatos demócratas. Su consigna, “Sí se puede”, nacida como respuesta al escepticismo del poder y convertida en estandarte de generaciones que aún creen en la posibilidad del cambio, la acompañó hasta el final. Huerta insistió incansablemente en que la organización comunitaria es la herramienta más poderosa de los pueblos y en que la voz colectiva tiene la fuerza para transformar las estructuras.
Su activismo la llevó a fundar en 2022 la Fundación Dolores Huerta, una organización sin fines de lucro con sede en Bakersfield, California. A lo largo de su vida recibió numerosos reconocimientos, entre ellos la Medalla Presidencial de la Libertad, que le entregó el presidente Barack Obama en 2012. También fue distinguida con el Eleanor Roosevelt Human Rights Award y el Hispanic Heritage Award.
En 2018, el entonces gobernador de California, Jerry Brown, proclamó el 10 de abril como el Día de Dolores Huerta. La actriz Rosario Dawson la interpretó en la película César Chávez, estrenada en 2014, que retrata la vida del líder sindical sin abordar las acusaciones de abuso sexual que saldrían a la luz años después.
Su denuncia contra César Chávez
En marzo pasado, Huerta volvió al centro de la atención pública al revelar que había sido agredida sexualmente por su compañero de lucha, César Chávez. Denunció que el sindicalista también la violó en dos ocasiones, ambas con embarazos como resultado.
Pero el caso era aún más amplio y doloroso. Una investigación de The New York Times reveló que Chávez, cofundador del mayor sindicato de trabajadores agrícolas del país, United Farm Workers, manipuló y abusó de menores vinculadas al movimiento que encabezó desde los años sesenta hasta su muerte, en 1993. Ana Murguia y Debra Rojas, hijas de activistas cercanos al sindicalista, contaron al periódico que Chávez abusó de ellas desde que tenían entre ocho y nueve años. Los abusos ocurrieron entre 1972 y 1977. Rojas relató que fue violada cuando tenía 15 años.
Las acusaciones cayeron como una bomba. Decenas de actos conmemorativos del Día de César Chávez, que se celebra cada 31 de marzo, fecha de nacimiento del sindicalista, fueron cancelados o modificados. En 2014, el entonces presidente Barack Obama había proclamado oficialmente la jornada.
Una de las razones por las que las víctimas guardaron silencio durante décadas fue el temor a perjudicar la causa en la que tanto creían. “Cargué con este secreto durante todo este tiempo porque construir el movimiento y asegurar los derechos de los campesinos fue el trabajo de mi vida”, afirmó Huerta.
La sindicalista, quien se identificó como “sobreviviente”, defendió la vigencia de la lucha que compartió con Chávez: “El movimiento de los campesinos siempre ha sido mayor y mucho más importante que el de cualquier individuo. Las acciones de César no disminuyen los avances permanentes logrados a favor de los campesinos con la ayuda de miles de personas. Debemos continuar participando y apoyando a nuestra comunidad, que más que nunca necesita abogacía y activismo”.
“Su legado seguirá inspirando”
Las reacciones de políticos y líderes comunitarios ante el fallecimiento de Huerta han comenzado a llegar desde distintos rincones del país.
“Dolores Huerta dedicó su vida a defender los derechos laborales y a garantizar que las familias trabajadoras fueran tratadas con dignidad y justicia”, declaró Kathryn Barger, supervisora del condado de Los Ángeles, en un comunicado. “Su liderazgo contribuyó a transformar el movimiento sindical y dio voz a personas que durante mucho tiempo habían sido ignoradas. Su legado de valentía y servicio seguirá inspirando a las futuras generaciones”, agregó.
Hilda Solís, también supervisora del condado de Los Ángeles, dijo que le resulta difícil imaginar su trayectoria en el servicio público sin Huerta, quien fue una de sus aliadas. “Durante décadas, fue una fuente de fortaleza, una amiga incondicional y una compañera en algunas de las luchas más importantes de mi carrera. Aprendí mucho de Dolores y siempre atesoraré el tiempo que compartimos y el privilegio de haber trabajado a su lado”, expresó en una declaración escrita.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, contó que admira a Huerta desde muy joven y la recordó a su lado en distintas campañas políticas. “Me inspiró en momentos difíciles y me enseñó a nunca rendirme. Me apoyó en cada campaña y en cada desafío que enfrenté”, expresó. “Dolores nos recordó que, sin importar las dificultades ni los obstáculos, podemos construir una vida mejor para nosotros mismos, nuestra comunidad, nuestra ciudad y nuestro país”, añadió.
María Teresa Kumar, presidenta y cofundadora de Voto Latino, afirmó que “el mundo ha perdido a una gigante de los derechos civiles”. Destacó que Huerta “dedicó toda su vida, hasta sus últimos días, a defender causas y combatir la injusticia para todos, sin importar quiénes fueran ni de dónde vinieran”. También subrayó que será recordada por sus “heroicas acciones” en el movimiento sindical.
Fatima Goss Graves, presidenta y directora ejecutiva del National Women’s Law Center, afirmó que la mejor manera de honrar a Huerta es continuar su lucha por la justicia y defender los derechos de los trabajadores de todas las comunidades. “Su valentía, tenacidad y compromiso de toda una vida con la justicia y la igualdad han dejado una huella imborrable en nuestro país”, expresó.
Las críticas contra Trump
En su última entrevista con EL PAÍS, en marzo de 2025, Huerta arremetió contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump. Entonces aún no se desataban las redadas masivas en ciudades con población mayoritariamente hispana, como Los Ángeles, Chicago y Nueva York. “Es un horror lo que está pasando. El presidente Trump quiere asustar a los migrantes para que se vayan del país por miedo. Es una tragedia muy triste la que estamos viviendo en Estados Unidos”, lamentó.
Al preguntarle cómo definiría a Trump, respondió: “Es una persona que no tiene mucha inteligencia. Es alguien lleno de rencor y odio hacia la gente de color, y mantiene ese odio, especialmente contra los mexicanos. Trump es un fascista y su objetivo es lastimar y destruir a todas las personas que pueda”.
—¿Cuál cree que es la clave para hacerle contrapeso y defender lo que tanto ha costado ganar? —se le preguntó.
—La clave está en seguir organizándonos. Ahora tenemos la oportunidad de prepararnos para las elecciones de 2026. Si comenzamos a organizarnos desde ya, estaremos listos y podremos elegir a más congresistas demócratas. Actualmente, la mayoría que tienen es muy pequeña y frágil, pero podemos aumentarla y hacer frente a sus políticas.
En aquella entrevista, consciente de que, por su avanzada edad, atravesaba sus últimos meses de vida, Huerta también reflexionó sobre cómo le gustaría ser recordada. “Como una persona que ha tenido mucha fe en la gente y que cree en su capacidad para organizarse. Pienso que es importante darles las herramientas necesarias para que puedan hacerlo. Una vez que entienden que tienen el poder de organizarse, pueden lograr muchas cosas por sí mismas”, comentó.
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