Interior asume que las boyas de Ceuta son «fácil de sortear»
La nueva frontera marítima no cubre el hueco por el que entraron 80.000 personas a finales de julio
La Razón, , 29-10-2026El Ministerio del Interior da por hecho que las boyas que instaló en Ceuta para extender la frontera terrestre sobre el mar son «fáciles» de sortear. Fuentes internas asumen que el dispositivo no es un gran impedimento para que los inmigrantes lleguen de manera irregular a España. Especialmente en la parte más cercana al espigón de la playa del Tarajal.
Esas boyas no cubren el espacio más cercano al espigón del Tarajal, por donde entraron unos 80.000 inmigrantes a finales de julio en la peor crisis migratoria que ha sufrido España, tal y como ha podido comprobar este periódico sobre el terreno.
Interior colocó esta separación física para cumplir con la sentencia del Tribunal Supremo que establecía que no se podía devolver a aquellas personas que entrasen en territorio nacional si no habían superado una barrera física. Una malinterpretación de ese texto jurídico fue lo que propició el asalto de los días 30 y 31 de julio, además de la difusión en redes sociales y grupos de mensajería.
Este martes, según pudo comprobar LA RAZÓN en el lugar de los hechos, la barrera no estaba cumpliendo sus funciones. Dejaba sin tapa el espacio más próximo a la zona de piedras, que sí supone una barrera física, y que fue el sitio por donde decenas de miles de personas entraron a nado mayormente.
Preguntado por estos hechos, Interior explica que «desde un principio» la barrera flotante no está pegada al espigón «por motivos técnicos», sin entrar en más detalles, aunque asumen que ahora «está más separada de lo normal». Además, por esos mismos motivos, en la parte más cercana a la parte terrestre, «no hay zona de flotadores, pero sí se extiende bajo el mar», explican las mismas fuentes, que asumen que por ahí «es más fácil» flanquear la la frontera y entrar en España de manera irregular. A pesar de que sortear las boyas es más sencillo, desde Interior trasladan que producen el efecto buscado: una frontera física que permite las devoluciones en el momento, tal y como pedía el Supremo en su sentencia de finales de junio.
Las boyas de Interior han provocado más de una polémica, especialmente porque han sufrido fallos desde su instalación. A mitad de septiembre, varios de los flotadores se pincharon, dejando tramos totalmente inutilizados. Interior ha ido arreglándolo con parches, hasta que en septiembre aprobó un plan definitivo para ampliar la frontera terrestre española con Marruecos.
La obra del espigón de El Tarajal se realizará en dos fases. La primera consistirá en la prolongación mar adentro de 15 metros lineales dividida en tres tramos modulados cimentados mediante pilotes y un cerramiento superior de malla «antitrepa» con peines curvos invertidos.
En una segunda fase, la actuación permitirá prolongar mar adentro el espigón en 100 metros lineales mediante un dique vertical. Esta actuación, en sus dos fases, tendrá un coste estimado de 7 millones de euros.
Por otra parte, «la instalación de un sistema de balizamiento flotante para desplegar una red de contención de alta resistencia suspendida hasta el fondo marino para impedir el paso sumergido» tendrá un coste estimado de 2 millones de euros, apuntan las mismas fuentes. Este balizamiento permanente sustituirá a la barrera flotante que, con carácter provisional, se instaló el pasado el pasado mes de agosto.
Sin embargo, tres meses después de la entrada masiva de inmigrantes que desbordó la capacidad de respuesta de Ceuta, las obras previstas para reforzar el espigón del Tarajal siguen sin comenzar. La situación ha llevado al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, a reclamar nuevamente al Gobierno central que acelere unas actuaciones que considera imprescindibles para proteger la frontera. El Ejecutivo local insiste en que el blindaje del Tarajal y de otras zonas sensibles como Benzú es una de las principales prioridades para evitar que vuelvan a producirse episodios similares a los registrados durante los días 30 y 31 de julio.
El Ejecutivo ceutí insiste en que no dispone del proyecto técnico definitivo, pero asegura que ha colaborado en todo momento para facilitar el inicio de las actuaciones.La principal preocupación del Gobierno local es que el refuerzo del espigón sea realmente eficaz y permita aumentar las garantías de seguridad del perímetro fronterizo.
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