Interior admite ahora ante la jueza que hubo tres alertas sobre el asalto a Ceuta pero insiste en que nadie le advirtió de su magnitud
«No se recibió alerta, informe, comunicado, correo electrónico o documentación operativa que anticipara un riesgo de entrada masiva», afirma el departamento de Marlaska
Diario Vasco, , 27-10-2026El Ministerio del Interior admite ahora que la Policía alertó del riesgo de una entrada masiva en Ceuta antes del colapso del 30 de julio. Reconoce un análisis del día 28 y tres avisos difundidos entre el 29 y el 30, pero asegura a la jueza María Tardón que ninguno permitió anticipar la magnitud de la avalancha que llegó desde Marruecos.
El informe enviado a la instructora – que había exigido toda la documentación sobre los avisos al departamento que dirige Fernando Grande – Marlaska – identifica un análisis del 28 de julio sobre un posible salto a la valla el día 30. También reconoce tres avisos posteriores. El primero se distribuyó el 29 a las 21.09 horas, antes de la avalancha. Los otros dos circularon cuando el desastre ya estaba en marcha.
Las alertas, emitidas por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional, fueron remitidas a los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla el 29 a las 21.09 y el 30 a las 13.56. La tercera, a las 14.37 de ese día, se dirigió también a Algeciras y Tarifa.
Interior reconoce además que el CENIF había elaborado el 28 de julio un «Informe de Análisis de Riesgo sobre Posible Salto a la Valla en Ceuta el 30/07/2026». En la documentación policial incorporada al sumario se califica de extremo el riesgo de una entrada coordinada por mar y tierra, aunque se asigna a ese escenario una probabilidad media – baja.
La respuesta ministerial utiliza una precisión decisiva para defender que aquellos avisos no permitían prever la catástrofe. Afirma que antes del 30 de julio «no se recibieron en el Ministerio del Interior alerta, informe, comunicado, correo electrónico o documentación operativa que anticipara un riesgo de entrada masiva de la magnitud del evento acontecido».
El informe policial que recogía aquellas tres alertas llegó tarde a la dirección ministerial. El número 30 del CENIF, elaborado el 30 de julio, fue recibido por el ministro Fernando Grande – Marlaska y un asesor de la Secretaría de Estado de Seguridad el 31 a las 13.52 horas, cuando la frontera llevaba más de un día desbordada.
Ese documento, según reconoce Interior, describía «diferentes indicadores de riesgo» y un incremento de publicaciones que alentaban un «efecto llamada» para una entrada masiva coincidiendo con el Día del Trono de Marruecos. También identificaba un crecimiento exponencial de las entradas a nado desde el 25 de julio.
Pero la expresión «entrada masiva» había llegado antes a la Secretaría de Estado de Seguridad. El 27 de julio, a las 13.28, recibió una comunicación del Centro Nacional de Comunicaciones de la Policía Nacional cuyo asunto comenzaba «Entrada masiva a nado de inmigrantes». Incluía datos de llegadas y de adultos pendientes de ingreso en el centro de estancia temporal.
Ese mismo 27 de julio, a las 12.55, Interior recibió una nota del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), destinada al ministro y otros altos cargos. Advertía de que la sentencia del Supremo sobre las devoluciones «puede tener un impacto muy relevante en las entradas irregulares» y «puede fomentar los intentos de entrada a nado».
El CNI, sin embargo, situaba en verde, el nivel bajo de su semáforo, el riesgo migratorio procedente de Marruecos. Interior esgrime esa valoración para sostener que el escenario previsible era un aumento progresivo de entradas al que podía responder con refuerzos, sin indicadores de una ruptura súbita del dispositivo.
La Guardia Civil había comunicado asimismo a Interior el 29 de julio dos incidencias, recibidas a las 10.24 y las 11.10: una sobre 227 migrantes interceptados y otra sobre 417 personas que intentaban cruzar a nado. La Secretaría de Estado trasladó ambas informaciones al Departamento de Seguridad Nacional.
El 16 de julio, el entonces delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, había advertido a la Secretaría de Estado de Seguridad de que la falta de instalaciones para atender a los migrantes colocaba a la ciudad «en una situación de extrema vulnerabilidad». Se refería a las carencias asistenciales, no a un asalto inminente.
Interior sostiene que adoptó medidas preventivas. Cita el despliegue de una embarcación de altura, tres pelotones de la Agrupación de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil y un grupo de 35 antidisturbios de la Policía Nacional. También asegura que mantuvo contactos permanentes con la Delegación del Gobierno y el Ejecutivo ceutí.
El Ministerio recuerda que los días 28 y 29 de julio habían entrado 713 personas y otras 850 fueron interceptadas por las fuerzas marroquíes. Argumenta que los dispositivos españoles gestionaron aquellas llegadas y que el incremento, aunque intenso, todavía resultaba comparable a las presiones migratorias registradas en otros veranos.
Sin embargo, el CNI había avisado el 29 de julio, a las 13.52, al jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta de un llamamiento para el día siguiente «por valla y mar». Mencionó dos grupos de Facebook con 180.000 seguidores, dato sobre difusión potencial que no equivalía a una previsión de 180.000 entradas.
El nuevo informe de Interior no acredita que aquella advertencia concreta llegase entonces al ministro. Sí detalla que una nota estratégica del CNI fue recibida por Grande – Marlaska el 27 de julio a las 12.55 y otra, referida ya a la crisis y posibles nuevas movilizaciones, el 30 a las 21.34.
Precisamente este martes, Tardón ha pedido al Consejo de Ministros una nueva desclasificación de documentos. La magistrada considera insuficientes varias respuestas del CNI y exige conocer qué autoridades recibieron sus informes, a qué hora y por qué cauces. También solicita las comunicaciones íntegras entre los servicios secretos españoles y marroquíes.
La jueza pretende además interrogar a dos agentes del CNI que participaron en los contactos previos y acceder a un informe militar reservado del 4 de agosto sobre la evolución de la crisis. Reclama que el Gobierno tramite la desclasificación en quince días naturales desde que reciba su petición.
Interior identifica, por otra parte, siete notas del CNI posteriores al 30 de julio que no entrega a la magistrada porque continúan clasificadas. Sostiene que debe aportarlas el organismo emisor. Según su respuesta, advertían de posibles nuevos intentos de entrada masiva los días 9, 12 y 15 de agosto.
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