Un atentado racista deja un muerto y cinco heridos y agrava la tensión en el Estado francés

Un atentado que la Fiscalía investiga como «terrorista racista« ha costado la vida a una persona este viernes en las afueras de París y heridas a otras cinco. El ataque islamófobo ha agitado aún más la vida política del país en medio de las tensiones por las revueltas en varias ciudades.

Gara, Naiz, 23-10-2026

Un individuo armado con una metralleta de tipo Sten ha dispardo varias ráfagas en diferentes puntos de Trappes y La Verrière, poblaciones francesas de alto porcentaje de población de origen inmigrante.

Identificado como Kévin T., nacido en 1987 y con antecedentes policiales, ha sido arrestado minutos más tarde en la vecina localidad de Coignières por agentes de la Brigada Anticriminalidad.

La mayor parte de las víctimas han resultado heridas de gravedad, incluida una niña de doce años que ha recibido ocho impactos de bala y cuya vida corre peligro.

La Fiscalía Antiterrorista ha informado de que los heridos fueron trasladados a varios hospitales de la región y que su situación médica «no ha sido todavía estabilizada».

La Fiscalía ha apuntado enseguida el carácter racista de la acción y ha puesto de manifiesto su premeditación.

Cuando la Policía ha llegado a su domicilio en la localidad de Plaisir, cerca de donde tuvieron lugar los tiroteos, han encontrado un dispositivo explosivo preparado con un detonador, aparentemente para hacerlo explotar cuando los agentes acudieran a registrarlo.

Consistía en tres bombonas de gas y cables eléctricos conectados a un temporizador.

La Fiscalía señaló que en el vehículo del sospechoso, desde el que efectuó los disparos se encontró una metralleta tipo Sten y una bomba lacrimógena.

Aunque por ahora se desconoce si actuó en solitario, la Fiscalía ha indicado que ha arrestado a un familiar cercano al sospechoso.

El ataque se ha producido en el día de rezo musulmán y jornada de mercado en Trappes. El alcalde Ali Rabeh, ha denunciado un «atentado de carácter racista, probablemente islamófobo» y ha precisado que, entre las víctimas, «la persona fallecida es de origen africano y la persona que se encuentra en estado crítico es de origen magrebí».

Durante su recorrido, que comenzó alrededor de las 10:00 horas en Trappes y continuó en La Verrière, Kévin T. disparó ráfagas en la vía pública desde su vehículo.

Críticas a la ultraderecha

A medida que se iba conociendo que el autor de los tiroteos tenía en su punto de mira a personas de origen inmigrante, las críticas políticas han apuntado a la extrema derecha, acusada de crear un clima racista en el país.

Su líder, Marine Le Pen, que a primera hora ha publicado un mensaje de condena vago, se ha apresurado a matizarlo: «Los primeros elementos de la investigación sobre el asesinato y los intentos de asesinato de Trappes revelan un acto criminal de naturaleza terrorista agravado por el móvil abyecto del racismo. La justicia deberá ser implacable».

El primero en apuntar a la ideología ultraderechista del atentado ha sido el alcalde de Trappes, Ali Rabeh, que lo considera como «el primer intento de crimen masivo con connotación islamófoba» y ha criticado a quienes «aseguran que todos los males de la sociedad son culpa de los arabo-musulmanes».

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha acudido también al lugar del atentado, que considera «un punto de inflexión».

«Es la primera vez en nuestro país que se comete un acto terrorista planificado para matar a nuestros compatriotas, a nuestros niños, solo por su color de piel o por su supuesta religión», ha denunciado.

«No vamos a ceder ante las ideas que se instalan que justifican este tipo de comportamiento o que crean la atmósfera que puede justificarlos», ha señalado el presidente, que envió un mensaje de apoyo a la población de origen inmigrante: «Sois franceses, sois la juventud de Francia y esa es nuestra suerte. No bajéis la cabeza, el país os apoyará».

«El racismo mata», ha señalado, por su parte, el líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon.

El atentado se produce además en medio del tenso ambiente que vive el Estado francés, y la víspera de una segunda jornada de manifestaciones que el Ejecutivo teme que desemboquen en actos violentos y vandálicos como los que tuvieron lugar el pasado fin de semana.

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