El exilio del 39 contado desde los museos

El MUME de La Jonquera y el Memorial de Ribesaltes recogen el dramático testimonio de los refugiados

La Vanguardia, Josep Playà Maset/Barcelona, 23-10-2026

Unas 450.000 personas, entre civiles y militares republicanos, pasaron a Francia entre el 28 de enero y el 10 de febrero de 1939. Este exilio masivo se hizo mayoritariamente por los pasos fronterizos de La Jonquera y Portbou, y el destino final fueron los campos de concentración de las playas del Rosellón. Las duras condiciones de estos campos, en un invierno especialmente frío, forzaron el regreso de muchas de estas personas, aun a sabiendas de la represión que imponía el nuevo régimen franquista, pero aproximadamente la mitad no regresaron.

Este dramático episodio está recogido en el Museu Memorial de l’Exili (MUME) de La Jonquera a través de testimonios, documentación y objetos que pertenecieron a estos refugiados. El museo, inaugurado en el 2007, ha ido ampliando desde entonces sus fondos con donaciones como los 188 dibujos que el refugiado Josep Narro hizo en su paso por distintos campos o la maleta del pedagogo Miquel Santaló, recuperada en México por el historiador Mon Marqués. La exposición permanente se complementa con otras temporales como Les rutes del maquis. Camins d’esperança i llibertat, abierta hasta el 7 de febrero. Una exposición que rememora el camino inverso al del exilio seguido por los guerrilleros vinculados al PCE y PSUC, conocidos como maquis, entre 1942 y 1952. Por iniciativa de la Amical d’Antics Guerrillers de Catalunya, la muestra señala tres rutas de paso, especialmente hacia la Garrotxa y el Ripollès. Y para ilustrar estos escenarios de los numerosos enfrentamientos entre los maquis y la guardia civil, la exposición cuenta con fotografías actuales de Ernest Costa i Savoia. Se complementa con armas y otros objetos de estos guerrilleros cedidos por el coleccionista Lluís Bassaganya. Este domingo, además, el MUME organiza una jornada de puertas abiertas y visitas gratuitas entre las 11 h y las 13.30 h.

MUME Memorial Democràtic, dirección general de Memòria Democràtica, Memorial de Ribesaltes, Memorial de Argelers, Maternidad de Elna y Departamento de los Pirineos Orientales han puesto en marcha el proyecto Exilis 1936 – 1946 para promover la investigación, difusión y valorización de un patrimonio común. Entre sus actividades se incluyen exposiciones, una web y un pase único (con el pago de una sola entrada se pueden visitar cinco espacios: MUME, castillo de Cotlliure, Memorial del campo de Argelers, Maternidad de Elna y Memorial del campo de Ribesaltes). Este proyecto abarca desde el primer exilio de 1936, con el desplazamiento forzoso de personas de derechas y católicas perseguidas por los comités antifascistas, hasta 1946, tras el final de la Segunda Guerra Mundial.

El Memorial del campo de Ribesaltes, abierto en el 2015, actúa de espejo de unos exilios continuados. Se creó a finales de 1939 para los refugiados españoles pero albergó sucesivamente a judíos y gitanos durante la dominación nazi, a colaboracionistas al término de la guerra e incluso más tarde a los harkis, procedentes de las colonias francesas del norte de África independizadas, y a inmigrantes sin papeles.

El campo de Ribesaltes, situado a tan solo 30 minutos en coche desde La Jonquera, contó con una inversión de 20 millones de euros que ha permitido construir un espectacular espacio subterráneo para la exposición y mantener en la superficie exterior los restos de los barracones y letrinas por donde pasaron unos 60.000 refugiados. Actualmente se puede ver además la exposición Les jours clairs sont rares, que recoge el exilio de numerosos artistas: los que entre 1920 y 1930 se instalaron en Ceret, Cotlliure y Tossa, y los que a partir de 1940, huyendo de los nazis, buscaban el puerto de Marsella o la frontera de Portbou, ayudados por la red de Varian Fry, para ir hacia Estados Unidos.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)