«Marruecos se cree imbatible por el apoyo de Estados Unidos y de Israel»
Pionero de la prensa libre e independiente en su país, Ali Lmrabet fue encarcelado, inhabilitado y terminó exiliado en España
Canarias 7, , 19-10-2026Ali Lmrabet (Tetuán, 1959) se ha consolidado como una de las voces en el exilio más críticas con la monarquía de Mohamed VI y el Majzén, «el Estado profundo». Reside en Barcelona desde hace 21 años y, a pesar de las detenciones que ha sufrido –la última, este verano durante una visita a su país–, asegura no tener miedo. «Sin crítica no hay avance y yo quiero que Marruecos avance; si no, Europa y el resto de países occidentales se van a llenar de migrantes marroquíes rechazados en todas partes», sostiene en entrevista telefónica, en la que analiza la actualidad política del reino alauí.
–¿Cómo se recibió en Marruecos la visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla?
–El Majzén impuso el silencio. El rey Mohamed VI habló en su discurso de chantajes, pero digamos que Marruecos no ha condenado el viaje. Está muy molesto, eso sí.
–Algo que llamó mucho la atención del discurso de Mohamed VI fue su estado de salud.
–Tiene una enfermedad autoinmune que lo debilita mucho. Desde hace cuatro o cinco años está muy debilitado, puede vivir 20 años más o puede vivir un día.
-¿Qué se sabe de su hijo Moulay Hassan, heredero al trono?
–Están haciendo todo lo posible para que no sepamos mucho del príncipe, aparte de que está muy próximo a su madre. Hay una capa protectora para que no se sepa dónde vive y para que no sepamos lo que piensa.
–¿Se esperan cambios con él?
–Ahí está la pregunta del millón. Yo seguí los últimos años de Hassan II y los primeros años de Mohamed VI como periodista. Al principio se dijo que daba comienzo una nueva era, Mohamed VI salió a decir que era el rey de los pobres. Ahora nos damos cuenta de que de nuevo no hubo nada, el rey de los pobres es más rico hoy que hace 26 años.
–Hace unos días se formó el nuevo Gobierno, encabezado por el Partido de la Autenticidad y Modernidad (PAM).
–La jefa de Gobierno, la exalcadesa de Marrakech, es del partido fundado por el principal consejero real, Fouad Ali El Himma, que en Marruecos conocemos como el virrey. Él fundó este partido para convertirse en el primer ministro de su amigo, el rey de Marruecos, pero llegó la Primavera Árabe y las protestas fueron muy fuertes contra él. Dejó el partido, pero esta mujer es su protegida.
–Parece un Gobierno hecho a la medida para una época crucial.
–Exactamente. Esta mujer está completamente sometida a su mentor.
–¿Fue la inscripción de Fouzi Lekjaa en PAM poco antes de los comicios una estrategia para atraer el voto hacia este partido?
–Todo el mundo esperaba que Lekjaa fuera jefe de Gobierno de Marruecos mucho antes incluso de que se convirtiera en miembro del PAM. Lekjaa no es solamente el presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, es el hombre del dinero, el Ministro de Economía y Finanzas. Es un personaje muy importante dentro del Majzén, lo que nosotros llamamos la estructura oculta. Y creo que va a ser el verdadero hombre fuerte del Gobierno para los años complicados que vienen y para el Mundial de Fútbol.
–¿Qué mensajes quiere lanzar Marruecos con este Gobierno de cara al exterior y al interior del país?
–Al exterior, que tenemos a una mujer jefa de Gobierno, ella es una foto para el extranjero. Y al interior el mensaje es que hacen lo que quieren, como el fortalecimiento de las relaciones con Israel en contra de la inmensísima mayoría de la población. No les importa nada, se creen imbatibles por el apoyo de Estados Unidos y de Netanyahu.
–El fuerte descontento de la sociedad marroquí, sobre todo de su juventud, vuelve a estar en el centro. Usted ha criticado siempre que la modernidad y el crecimiento económico que Marruecos vende al exterior es una fachada que oculta una profunda desigualdad social.
–Lo que digo yo siempre es que Marruecos no es un país pobre, lo que pasa que las riquezas que tenemos han sido acaparadas por unos pocos. Y este régimen no responde al descontento social. La consecuencia es que en Marruecos todo el mundo quiere emigrar, el último Barómetro Árabe decía que el 60% de los jóvenes marroquíes quieren salir del país. Solo hay que fijarse en la cantidad de gente que pasó a Ceuta y el perfil de muchos de ellos. Marruecos es un Estado policial, si quiere cerrar completamente la frontera, la cierra y no pasa nadie, pero desde hace mucho tiempo deja pasar gente para que haya cierta presión, no solo para España, también para Bruselas. Esta vez se les ha ido de las manos.
–El país parece una olla a presión.
–Ha sido siempre así. A veces me preguntan cuándo va a caer el régimen y yo respondo que no lo sé. Marruecos no cae porque es el niño bonito de Occidente.
–Mohamed VI pidió en su discurso un nuevo modelo de cooperación en materia migratoria.
–Tenemos las mejores relaciones del mundo con la Unión Europea y ya teníamos las mejores legislaciones con este Gobierno (español). Pedro Sánchez y José Manuel Albares son unos títeres del reino de Marruecos. ¿Qué más queremos?
–¿A qué debemos prestar atención a partir de ahora?
–Yo te diría que al nuevo reinado. No sabemos nada de Moulay Hassan, lo que sí sabemos es las cabezas que va a cortar, porque hay cierto entorno real que maltrató mucho a su madre. ¿Le van a dejar hacer cambios de calado? Cuando Mohamed VI llegó al trono, la vieja guardia del Mazjén le frenó, empezaron a eliminar la prensa independiente que había nacido en los últimos años de Hassan II y lo que tenemos ahora es un Estado autoritario.
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