La odisea del Nexus, un equipo de fútbol de migrantes

Una iniciativa por la inclusión nacida en La Aldea choca con la decisión del Gobierno canario de dispersar a los jóvenes por media isla | El equipo quiere acabar la liga

Canarias 7, Gaumet Florido La Aldea de San Nicolás, 20-10-2026

Este sábado, 17 de octubre, les tocaba jugar en casa en el grupo 1 de la Segunda Juvenil de Gran Canaria. Es un decir. El Nexus Meridional compite como local en el campo de fútbol de Tasarte, un barrio a 12,8 kilómetros del casco de La Aldea de San Nicolás, pero sus integrantes, jóvenes migrantes, viven ahora dispersos por media isla. Dos o tres días antes del partido, el Gobierno de Canarias ordenó cerrar los dos centros en los que estaban acogidos en La Aldea y ha complicado lo que nació como una iniciativa de inclusión. Ahora cada partido será una odisea, y los entrenamientos, una pesadilla.

Los que han sido sus hogares ya no existen, pero la liga sigue, como también sigue el espíritu con el que nació el equipo, de ahí que la intención de María Jorge, la que fue directora de uno de los dos centros cerrados, El Parral, es que el Nexus compita y acabe la temporada. La primera prueba la pasaron el sábado y salió bien a medias. Vencieron las dificultades de movilidad a golpe de voluntarismo, pero se dieron de bruces con el reglamento. Después de que la propia María Jorge, el entrenador, Gonzalo González, y el encargado del campo se distribuyeran la logística de los traslados, el árbitro suspendió el partido porque los jugadores del Nexus no llevaban canilleras. A duras penas juntaron para seis, pero se les exigió un mínimo de siete. Jorge corrió hasta La Aldea y les compró 10 pares, pero no llegó a tiempo. Tanto esfuerzo fue en balde.
Siete de los chicos, que son ya mayores de edad, han podido seguir en La Aldea. Están trabajando en una finca que les ha provisto de alojamiento. Otros siete, estos menores, fueron realojados en otro centro especializado de la capital, en la zona de Tomás Morales. Otros dos acabaron en Santidad (Arucas), otro, en Maspalomas, y otro, en Balcón de Telde. El «sacrificio» de los responsables del equipo permitió vencer esas distancias el sábado, menos para el de Maspalomas, que se quedó fuera.

La Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias enmarca los cierres de estos dos centros de La Aldea en un reajuste de los recursos habilitados para la acogida de menores migrantes toda vez que su número ha disminuido de forma significativa. Antes superaban los 5.000 en todas las islas y ahora están algo por encima de los 2.500. La Dirección General de Protección a la Infancia y las Familias, que es la competente en esta materia, ha decidido optimizar recursos y acercar a los menores acogidos a aquellos puntos donde dispongan de más servicios para su adecuada atención, tanto en materia de formación como de empleo o sanidad.
La casualidad, apuntan, quiso que esta medida coincidiese con sendos requerimientos remitidos días atrás por la consejería a Nexus Meridional a cuenta del fútbol. Según Jorge, le exigieron que federase a todos los chicos que tuviese tutelados en sus centros y que estuviesen jugando en otros equipos distintos al suyo, como es el caso de los que entrenan con el San Nicolás, también de La Aldea, o los de Barrial, en Gáldar. La versión que le ha llegado es que en la dirección general se sospechaba de que Nexus estaba obligando a sus chicos a incorporarse al equipo del centro, extremo que ella niega tajante. «Si no se han federado es porque los trámites han tardado; no porque yo me negase o lo retrasase», asegura. Es más, afirma que ya uno tiene ficha.

Sin embargo, en la consejería desmarcan la decisión del cierre de los centros respecto de la coyuntura surgida en torno al equipo de fútbol, por más que tampoco oculten que no les convence la idea de un equipo formado solo por migrantes. No casa, dicen, con su apuesta por actividades que contribuyan a integrarlos. En ese sentido, un club solo para ellos puede terminar por segregarlos. Puede que sea el único equipo en la provincia y en Canarias formado solo por migrantes, pero la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas no pudo confirmar ayer ese dato.

Por contra, y frente a los temores del Gobierno, Jorge deja claro que la fundación del equipo se enmarcó en un proyecto educativo, Nexus Activa, presentado ante la conserjería, donde se explicita que aunque está dirigido a adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad, como es el caso de los chicos migrantes, está abierto a la participación de jóvenes del entorno comunitario. «A estas edades en el resto de equipos te piden unas habilidades futbolísticas que no todos los chicos tienen; en el Nexus Meridional pueden jugar todos, sean buenos o menos buenos; por eso lo creamos».

Y ha funcionado, según aseguran tanto la exdirectora del centro como el entrenador, que tienen claro que el equipo solo ha traído cosas buenas para los chicos. Jorge sostiene que mejoró la convivencia en el centro. Les generó otro vínculo. Gonzalo, por su parte, lo percibe en el campo. «Tienen una ilusión tremenda; he tenido aquí entrenando a entre 24 y 30 de ellos tres veces a la semana», cuenta Gonzalo.

Y eso que, como recuerda, todavía no pueden competir todos por dificultades administrativas. Hay un grupo que entrena, pero que no juega porque espera por su ficha. «Al ser migrantes, ese trámite tarda mucho más». Jorge precisa que han solicitado 22 y calcula que ya tienen resueltas las de una quincena. Aún les faltan. No en vano, ha habido partidos que han jugado solo con 9. «Vamos justos», reconoce González. Así y todo, han llegado a ganar frente a 11.

Ahora tendrán que ajustarse al nuevo escenario. Por lo pronto, esta semana solo entrenarán un día, el miércoles. Buscan un campo más cerca que los de La Aldea para poder hacerlo, pero quieren seguir jugando de locales en Tasarte. Para muchos de estos jóvenes en La Aldea tienen las pocas raíces que han echado en Canarias y no quieren perderlas.

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