Lamine Yamal: "Poco a poco voy aprendiendo a cocinar. Cuando la chef viene por las noches a casa, aprendo"

La estrella de 19 años combina su rutina deportiva profesional con lecciones gastronómicas impartidas en el propio hogar

La Razón, Antón Señán, 19-10-2026

La vida de los futbolistas profesionales, especialmente los que alcanzan la élite en edades tempranas, se suele reducir públicamente a entrenamientos, partidos y estadísticas de rendimiento. Sin embargo, detrás de cada jugador existe una persona con intereses diversos, con búsquedas personales que trascienden el rectángulo verde y que reflejan sus orígenes, su educación familiar y su deseo de desarrollarse como individuo integral.

Lamine Yamal

, delantero del

Barcelona

e internacional español, ha decidido invertir tiempo en un aprendizaje que muchos considerarían secundario pero que para él representa una reconexión con sus raíces culturales y familiares.

A través del documental

304

, centrado en su vida fuera del fútbol, ha revelado que está recibiendo clases particulares de cocina en su propio hogar, un proceso donde una chef profesional lo guía gradualmente en el dominio de técnicas culinarias mientras él participa activamente en la elaboración de cada plato.

El aula de la cocina doméstica

Lamine

ha explicado con naturalidad cómo funciona su metodología de aprendizaje: una chef acude a su casa durante las noches para preparar comida mientras él observa, participa y asimila los secretos de cada receta. El proceso no es pasivo sino colaborativo; mientras la profesional ejecuta las técnicas, interviene activamente, contribuyendo a la preparación y familiarizándose progresivamente con los fogones.

Como en el fútbol, donde la defensa debe coordinarse con el ataque, la cocina exige una sincronización perfecta entre cada ingrediente, cada movimiento y cada segundo de cocción.

El delantero reconoce que cocinar presenta dificultades que no había anticipado completamente.

“Poco a poco voy aprendiendo, pero bueno. Es difícil”

, declara con honestidad, indicando una actitud de humildad ante un dominio que requiere práctica y dedicación. En este aprendizaje, no descuida las enseñanzas que recibió de su madre durante la infancia, fusionando la sabiduría familiar con la instrucción técnica contemporánea.

Spot de Lamine Yamal cocinando

Instagram Lamine Yamal

Los platos que

el 10 del Barça

aspira a dominar no son elegidos arbitrariamente sino que representan un vínculo emocional profundo con sus orígenes. El

cuscús marroquí

y el

arroz con cacahuete

de Guinea Ecuatorial ocupan el centro de sus ambiciones culinarias, reflejando la herencia bicultural de su familia: su padre

Mounir

es marroquí mientras que su madre

Sheila

procede de Guinea Ecuatorial. Estos platos no son meras recetas sino símbolos de identidad, portadores de significados que trascienden lo gastronómico.

Así como un futbolista debe alcanzar la excelencia en los fundamentos antes de ejecutar jugadas de élite, Yamal comprende que dominar estas recetas requiere paciencia estratégica y repetición constante.

El arroz con cacahuete, en particular, mantiene una resonancia emocional especial: su madre se lo preparaba antes de los partidos para proporcionarle energía, creando una asociación entre nutrición, amor familiar y desempeño deportivo.

La cocina como espejo de la diversidad familiar

Yamal ha descrito su hogar con una metáfora elocuente:

“Mi casa es el mejor restaurante del mundo”

, una frase que encapsula cómo la diversidad gastronómica de su familia refuerza su sentido de identidad. Su madre y padre cocinan platos marroquís, guineanos y españoles, creando un repertorio culinario que refleja la multiplicidad de la sociedad contemporánea. En

304

, proyecto donde Yamal ha permitido que se explore su vida más allá del fútbol, se abordan temas como el racismo, la inmigración y la igualdad de oportunidades. También ha explicado el significado del gesto

304

que realiza al celebrar goles, una referencia al código postal de

Rocafonda

, el barrio de Mataró donde creció. Estos elementos conjuntamente revelan a un atleta joven que reconoce la importancia de mantener vivas sus conexiones culturales mientras construye su carrera deportiva.

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