Sílvia Orriols: “No participamos en las elecciones españolas, italianas ni alemanas”
La líder de Aliança Catalana y alcaldesa de Ripoll concede una entrevista a 'La Vanguardia' tras su rechazo a participar en los comicios generales del 29-N
La Vanguardia, , 19-10-2026Sílvia Orriols (Vic, 1984) es alcaldesa de Ripoll y líder de Aliança Catalana. Los sondeos auguran que su partido crecerá. En conversación con La Vanguardia, en Ripoll, atribuye en gran parte a la inmigración los problemas en ámbitos como la seguridad, la sanidad o la vivienda. Propone una moratoria para que no entren más migrantes durante un tiempo y dice que solo es viable con la “restitución del estado catalán”.
¿Por qué no se presentan a las elecciones generales?
Porque no somos españoles. No hemos venido a condicionar la política de los españoles y de la misma manera que no participamos en las elecciones italianas o alemanas, no participamos de unas elecciones en un país que no es el nuestro.
El resultado de las elecciones sí tiene incidencia en Catalunya y el voto de los partidos catalanes puede ser determinante.
Hasta hoy se ha demostrado que todo lo que han prometido a cambio de investiduras y de la aprobación de presupuestos no lo han cumplido. Por tanto, consideramos que los partidos catalanes que concurren a las elecciones españolas van solo para engordar las arcas propias y a obtener las retribuciones, que son bastante cuantiosas. Hablamos de millones de euros.
¿Han tenido debate interno sobre ello?
Ha habido voces que decían que había que ir y voces que decían que no. Pero en el comité de gobierno de Aliança todos los miembros tenemos muy claro que esta no es la vía.
¿Cambiará la situación en Catalunya si hay cambio de Gobierno?
Cualquier gobierno de Madrid atenta directamente con los derechos e intereses de los catalanes independientemente de las siglas. Puede ser más descarado o puede ser más matizado. El PSOE nos saquea igualmente las arcas, hace políticas migratorias en contra de nuestro país y, por tanto, acaba desestabilizando Catalunya desde la moderación o desde las buenas palabras. Otras formaciones más beligerantes harían exactamente lo mismo con un discurso más violento en contra de Catalunya. Pero el resultado acaba siendo siempre el mismo, pagamos los catalanes por los delirios de los gobiernos de Madrid. Siempre salimos perdiendo.
Junts ha vuelto a posiciones ideológicas que había ocupado CiU y parece que ahora les confronta más. El expresident Jordi Pujol en sus intervenciones impugna también su ideario y regresará Carles Puigdemont. ¿Cree que todo eso puede mermar su crecimiento?
Hay movimientos tácticos dentro de Junts porque las encuestas no les son favorables y porque ven que lo que han hecho en estas últimas décadas, no salir de la zona de confort y mantenerse en la ambigüedad para captar el máximo posible de electores, ya no funciona en una sociedad polarizada. De ahí esos movimientos estratégicos que intentan plagiar en parte el discurso de Aliança Catalana, porque ven que hemos conseguido calar en la población y en la opinión pública. Pero igualmente su credibilidad es cero, han formado parte de gobiernos, han tenido incidencia en otros gobiernos y nunca han aplicado las políticas que ahora defienden.
¿A qué se refiere? ¿En qué les plagia?
En inmigración, por ejemplo, personas que hace cuatro días defendían el cierre de los centros de internamientos de extranjeros (CIE) y la regularización masiva de inmigrantes ahora dicen que hay descontrol migratorio y que se tiene que limitar la inmigración. Eso no lo decían cuando Aliança no aparecía en las encuestas. Hemos conseguido condicionar de alguna manera las políticas y el discurso, no solo de esta formación, sino de todo el arco parlamentario.
¿Pueden pactar con Junts? Dijo en febrero que preferían no pactar y no entrar en gobiernos municipales antes que tener que rebajar sus pretensiones en una negociación.
Mantengo esa posición. Estamos aquí para desplegar un programa electoral y para aplicar unas políticas que consideramos capitales para salvar nuestros municipios y nuestra nación. Todo pacto de gobierno que no incluya la aplicación de estas políticas que consideramos imprescindibles y necesarias no se producirá. No hemos venido a buscar cargos a costa de lo que sea. No priorizamos los cargos ni formalizar gobiernos, sino el cumplimiento de nuestro programa.
Desde los gobiernos se puede incidir.
Cuando entras en negociaciones con determinadas formaciones quien acaba pagando las consecuencias son los ciudadanos. La mayoría de pactos se formalizan para obtener cuotas de poder.
La crisis de la vivienda es uno de los principales problemas en Catalunya y marcará la campaña de las elecciones generales. ¿Qué proponen ustedes?
La crisis habitacional deriva directamente de la mala planificación demográfica que se ha hecho; no puedes permitir que un país dimensionado para seis millones de personas ahora tenga ocho millones y medio. La inmigración masiva ha condicionado todos los ámbitos del país y uno de ellos es la vivienda. Hay falta de vivienda porque hay sobrepoblación en Catalunya y nadie previó las consecuencias ni planificó a largo plazo. La primera medida es una moratoria en inmigración para impedir que continúen entrando personas. Hemos colapsado y hay que poner limitaciones. También es muy evidente que el intervencionismo feroz de las izquierdas y la extrema izquierda en vivienda ha ido en detrimento del propio objetivo, que era dotar de más oferta habitacional Catalunya. Cada vez que intentan regular o intervenir crean inseguridad jurídica y los propietarios retiran sus viviendas del mercado. Hay que dar seguridad jurídica a los propietarios ante incumplimientos contractuales y ocupaciones ilegales para incentivar que se pongan en el mercado los inmuebles vacíos.
Es verdad que ha habido un incremento demográfico. Pero, ¿qué responsabilidad tienen otras cuestiones como la especulación, el mercado o los fondos de inversión?
El principal problema es la inmigración. También es cierto que ha habido especulación y se ha dejado que se degraden los barrios viejos de los pueblos y se han creado urbanizaciones fuera de los municipios. Se debería haber priorizado la rehabilitación de los barrios viejos y no se hizo. Es un grave error y ahora lo estamos pagando. Son barrios degradados donde hay un índice de inmigración mucho más alto y un porcentaje delictivo más alto que en las urbanizaciones. Nos hemos privado del casco viejo de nuestros pueblos y ciudades.
Son zonas más económicas y se concentran colectivos con menos recursos. ¿Qué proponen para que sean más habitables?
Se tiene que desregular el mercado. En Ripoll somos zona tensionada y nadie invierte en la rehabilitación de los barrios viejos porque no sale a cuenta. La inversión que hay que hacer para rehabilitar el bloque no puedes recuperarla porque hay un tope en los alquileres que podrás cobrar después. Eso desincentiva inversiones y promociones y es lo que está consiguiendo Salvador Illa.
¿Se oponen a los topes del alquiler?
Nos oponemos a las propuestas intervencionistas. Vamos prácticamente camino de las expropiaciones…
Dicen que el actual sistema de pensiones se debe reformular.
Es una estafa piramidal porque no se reserva el dinero de los contribuyentes de hoy y se usa para pagar las pensiones actuales. Eso genera un déficit al Estado que a la larga será inasumible y ningún gobierno lo quiere abordar por electoralismo. Pero tendremos un problema muy grande. El 40% de las pensiones se financian a base de deuda. Por eso hay que reformular todo el sistema. Eso no quiere decir retirar las pensiones ni que sean más pequeñas. Hay que adaptarlas a otros modelos europeos, en los que hay una parte pública y otra privada y que garantizan una buena retribución al acabar la vida laboral y te permiten un nivel de vida más alto durante el proceso de cotización.
Pero han dicho que es mejor que el dinero de las cotizaciones lo tengan los contribuyentes en su bolsillo.
Como decía, durante la cotización si no pagas tantos impuestos tienes más calidad vida y opciones para gestionar tus recursos y dinero, para ahorrar, para invertir y para crear un fondo.
Otro asunto que ha estado en agenda es la crisis del sistema educativo. Fueron a la cumbre que convocó el president. ¿Qué proponen ustedes?
Es gravísimo este problema. No basta con destinar más recursos. Hay que reformular el sistema de arriba abajo, hace aguas por todas partes. Hay que reconducir el modelo hacia la excelencia, la disciplina y el esfuerzo. No puede ser que no haya puntuación del 1 al 10, ahora es lo mismo sacar un 6 que un 7,5. Hay que volver al principio de autoridad y que el aula no parezca un esplai; el maestro no es el colega, es el que debe dirigir y formar a las nuevas generaciones; hay que volver a la caligrafía y la escritura, a base de tanta tecnología los niños apenas saben escribir, su letra es ilegible; hay que recuperar la memorización en lugar de los proyectos y los trabajos. Son dinámicas que se acreditó que servían para formar a las generaciones anteriores. No podemos seguir confiando en la Fundació Bofill.
¿Qué le parece el conflicto entre el Govern y el profesorado?
Es un conflicto laboral. Una de las grandes reivindicaciones es retributiva y eso tendrán que negociarlo y pactarlo. Pero se debería aprovechar la ocasión para introducir en el debate la escuela inclusiva y replantear muchas otras cosas. Es la oportunidad perfecta para reformular todo el sistema educativo.
En el ámbito sanitario han dicho que la sanidad puede ser “universal pero no gratuita”. ¿Cuál es su modelo?
Uno de pago. Yo si voy a Alemania y tengo un accidente, si no tengo seguro, me toca pagar. Por tanto, no es justo que llegue alguien de Marruecos, de Colombia o de Alemania y automáticamente tenga acceso garantizado e ilimitado a nuestro sistema sanitario porque no ha contribuido a las arcas públicas. Que vengan con un seguro y si no lo tienen que asuman ellos el coste de sus tratamientos. No puede ser que haya turismo sanitario. El sistema se ha colapsado y las listas de espera son la evidencia más fehaciente y perjudica a los que sí contribuyen.
Los agricultores se han vuelto a manifestar. Entre otras cuestiones, denuncian que con el cambio climático las cosechas no son rentables. ¿Cuál es su política medioambiental?
Nunca hemos negado el cambio climático, aunque nos acusan de negacionismo. Pero no podemos hacer pagar la factura a los agricultores o a la gente humilde. El impuesto al CO2 acaba penalizando al que no puede cambiar de coche porque no tiene poder adquisitivo para renovarlo. Es la administración quien tiene que pagar el coste de estos cambios que tenemos que adoptar entre todos para mejorar la situación climática o para minimizar el impacto. La izquierda intenta cargar la factura a los agricultores y también a los pequeños comerciantes que tienen flotas de vehículos y no la pueden renovar.
Ha hablado de la cuestión fiscal. ¿Qué otras propuestas tienen?
Estamos comprando o permitiendo que entren al mercado productos de países que no tienen normativas medioambientales y que compiten con ventaja con nuestros agricultores. Si la solución para frenar las consecuencias de este cambio climático pasa por penalizar a nuestros sectores estratégicos, que no cuenten con nosotros.
La oposición en Ripoll le acusa de irregularidades en la plaza que ganó su hija como policía.
Pueden decir lo que quieran. Han presentado un informe que califican de independiente y lo ha hecho una persona que lleva 19 años en nómina de Junts y las irregularidades que denuncian no existen. Las han desmontado los servicios jurídicos del Ayuntamiento y de Aliança.
Ha hablado de una moratoria para la inmigración. ¿Cómo se pone en práctica?
Aliança defiende la restitución del estado catalán como el paso o el eje central para poder ejercer el control de fronteras. Mientras estemos a merced de las políticas migratorias españolas sufriremos las consecuencias sin tener la sartén por el mango para poder cambiarlo. Es urgente ejercer el control fronterizo que nos garantice seguridad y prosperidad. Estamos dejando que irrumpa una serie de inmigración ilegal que al cabo de unos años regularizamos dotándoles de derechos y privilegios que no les corresponden.
Las patronales defienden la regularización. Falta mano de obra en diversos sectores.
Hay puestos de trabajo que los autóctonos no quieren y hay una falta real de mano de obra. Eso se resuelve con un contrato de trabajo en origen. Vas a buscar a diez personas concretas para una labor y mientras estén aquí les retribuyes como corresponde y les das acceso a los servicios públicos, pero cuando acaben su labor se tienen que volver a su país. Es incomprensible que permitamos reagrupaciones familiares de gente que cobra 1.000 euros. Eso genera un déficit y carga fiscal a los contribuyentes catalanes. Hay que limitar y escoger quién puede entrar y quién no.
¿Qué perfiles pueden venir?
La gente que venga a trabajar, que tenga trabajo fijo y estable, que pueda acreditar que se mantiene a sí misma y que no cuestiona nuestras leyes civiles ni nuestros valores, ni pone en riesgo la convivencia. No tenemos nada en contra del inmigrante que realmente viene a ganarse la vida, que cumple con nuestras normativas y no cuestiona nuestro marco moral ni viene a intentar imponernos sus costumbres arcaicas, retrógradas y misóginas.
¿Son partidarios de la delegación de competencias de inmigración?
Madrid sabe que la clave es la inmigración. Por eso nunca nos transferirá del todo esta competencia ni nos dejará ejercerla como Catalunya necesita. Solo es posible si restituimos el estado catalán.
Habla de restituir el estado catalán. ¿Es posible teniendo en cuenta la experiencia del procés?
Aquel intento falló porque no se había preparado el escenario real para el día siguiente y tampoco estaban dispuestos los líderes a asumir las consecuencias de sus actos hasta el final. Faltó liderazgo y preparación del escenario. No puedes aventurarte a una declaración de independencia si al día siguiente tienes que llamar a la puerta de España o de Francia porque no tienes suministro energético. Tienes que preparar el país para resistir en los meses posteriores a esta declaración y tienes que tener contactos internacionales para garantizar el apoyo, entre otros, financiero para resistir. Eso no se hizo. Ni había las estructuras de Estado que habían prometido ni habían hecho los contactos internacionales que corresponden. Fue un engaño que los catalanes hemos pagado muy caro.
Si ganan las elecciones, ¿están en condiciones de hacer todo eso?
Hombre, estamos para eso. Este es el objetivo, el planteamiento y el sueño que la mayoría de miembros del comité de gobierno de Aliança tenemos y por el que batallaremos hasta el final.
Ha dicho que no se quisieron asumir riesgos, pero hubo gente encarcelada y el expresident Carles Puigdemont sigue en Bélgica.
Asumieron las consecuencias de sus actos, pero no los riesgos de una declaración unilateral de independencia, porque la proclamación duró ocho segundos y ellos mismos renunciaron. Por tanto, han pagado la represión posterior por no haber consolidado la independencia, no por la propia declaración en sí.
El apoyo a la independencia ha caído en los sondeos. ¿Cree que es el momento para ello?
Creemos que habrá una mayoría del país que será propensa a la declaración unilateral de independencia si lo que resulta de ella es un nuevo estado capaz de garantizar el bienestar, la prosperidad, la seguridad y la occidentalidad de las futuras generaciones. Estamos convencidos de que podemos convencer a la mayoría de la población de que este es el escenario que quieren para sus hijos y sus nietos.
En estos últimos meses se han dirigido también al votante castellano e identifican al islamismo como el enemigo común.
Durante muchos años ha habido ese intento de confrontación entre catalanes y castellanohablantes. Había actores muy interesados en que eso fuera así. Hoy el PSC aún apela al origen andaluz de la tercera generación, que apenas han estado en Andalucía y no tienen ningún sentimiento de pertenencia, pero apelan a este sentimiento para dividir a la sociedad. Todos, de una forma o de otra, hemos formado parte de esta pugna, yo me acuerdo de cuando era pequeña que entre “charnegos” y “polacos” había peleas estériles. Creo que hemos superado esa pantalla y que si no luchamos todos juntos para restituir el estado catalán serán nuestros hijos los que paguen las consecuencias.
Asocian inmigración e inseguridad. ¿Qué datos tienen?
Todos los datos indican una clara correlación entre inmigración y delincuencia. Solo hay que hablar con un funcionario de los Mossos d’Esquadra o con los funcionarios de prisiones. El 55% de los presos que hay ahora mismo en cárceles catalanas son de origen extranjero. Y aquí no se cuentan los que ya están regularizados.
¿Y cuál es la solución?
La moratoria para impedir que entren más de forma irregular y descontrolada. Y hacer una revisión con los que ya están dentro y echar a los que no tienen medios para sostenerse o han delinquido.
Pero la moratoria, ha dicho, no la pueden aprobar ni aplicar esas políticas sin un estado propio. ¿Qué se hace en el impasse?
Nosotros no tenemos las competencias, y por tanto, no podemos ejercer la moratoria desde la Generalitat. Solo nos queda gestionar las malas políticas que recibimos por parte de Madrid.
En el plano internacional, ustedes han dicho que apoyan a Ucrania pero uno de los partidos cuyos resultados celebran, el partido alemán AfD, es partidario de cortar el apoyo a Kiev.
Felicitar a un líder europeo no quiere decir compartir el 100% de sus políticas, sino que podemos tener coincidencias puntuales. Compartimos las políticas contra el desbarajuste migratorio de Europa, pero eso no implica que demos apoyo a su posición en otros conflictos geopolíticos. Siempre hemos apoyado a Ucrania, aunque el president Salvador Illa nos haya acusado de dar apoyo a Putin y Rusia.
¿Con Israel tienen vínculos? Se especuló hace meses con la posibilidad de que usted viajara y se reuniera con el Likud.
Tenemos contactos internacionales con distintas formaciones políticas, también con el Estado de Israel y defendemos los intereses de Catalunya en cada una de esas reuniones. Pero no haré público el contenido de los contactos.
Y de ese viaje, ¿hay algo?
Ahora no me lo planteo, pero estaría encantada de ir. Por el bien de Catalunya estamos dispuestos a sentarnos con quien sea. Las naciones tienen intereses, no amistades. Por tanto, estamos abiertos a hablar y a escuchar a todos.
Hay un congresista republicano que habla de ustedes. ¿Tienen relación con ellos?
Tenemos varios contactos a nivel internacional con distintas formaciones políticas.
¿Con cuáles?
Buen intento, pero no se lo diré.
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