Denuncian el suicidio de una joven en Angelu tras denunciar una violación

La Marcha Mundial de las Mujeres convoca este 21 de octubre una concentración de repulsa en la Plaza Haundi de Egia (Donostia) a las 18:00 horas

Diario de noticias de Gipuzkoa, N.G., 17-10-2026

Una joven de 19 años se quitó la vida en la localidad lapurtarra de Angelu pocos días después de haber denunciado haber sufrido una violación. Los hechos causaron una profunda conmoción y provocaron la inmediata reacción del movimiento feminista, que sitúa lo ocurrido dentro de la violencia machista y exige depurar responsabilidades tanto en el ámbito institucional como en el tratamiento informativo de los hechos.

A través de un comunicado conjunto, Euskal Herriko Emakumeon Mundu Martxa (Marcha Mundial de las Mujeres de Euskal Herria) manifestó su “rabia y dolor” ante este suceso y quiso trasladar toda su solidaridad y cercanía a la familia, amistades y personas allegadas a la víctima. La plataforma insiste en que no se puede desvincular el fallecimiento de la agresión sexual previa: “No queremos entender su muerte al margen del contexto de la violencia machista. Reivindicamos la necesidad de analizar lo sucedido y de situar en el centro el impacto que la violencia machista tiene en nuestras vidas”, recalcaron.

Concentración en Donostia

Ante la gravedad del caso, el colectivo ha puesto en marcha su protocolo de respuesta ante agresiones y crímenes machistas. Como primera acción de denuncia y duelo colectivo, han llamado a participar en una concentración en Donostia este próximo 21 de octubre, a las 18:00 horas, en la Plaza Haundi del barrio de Egia (plaza Luis Martín – Santos), bajo el lema Eraso matxistarik ez! Aski da! y la consigna de la autodefensa feminista.

En su posicionamiento, la organización pone el foco en la respuesta que los servicios públicos ofrecieron a la joven una vez interpuesta la denuncia penal. En este sentido, exigen que “se esclarezca qué atención y qué protección se le brindó tras denunciar la violencia sexual”, recordando que las administraciones tienen la obligación ineludible de garantizar recursos psicológicos, sociales y asistenciales de forma integral y continuada durante todo el procedimiento. “No basta con condenar la violencia: hacen falta recursos, atención y un compromiso político real”, sostienen.

Asimismo, el comunicado lanza una advertencia contra la instrumentalización del caso. La organización condena con contundencia a aquellos medios de comunicación y sectores que han aprovechado la agresión para propagar “discursos racistas y xenófobos”. “El dolor y el sufrimiento de las mujeres no pueden utilizarse para alimentar el odio. Exigimos a los medios que actúen con responsabilidad, sitúen la gravedad de la violencia machista en el centro y dejen de normalizar el racismo”.

Por último, interpelan al conjunto de la sociedad, y de manera directa a los hombres, a romper “el silencio y la complicidad” y asumir un rol activo para desarticular los privilegios y las estructuras que perpetúan las agresiones. “La violencia machista no es un problema exclusivo de las mujeres, es un problema estructural al que toda la sociedad debe hacer frente”, denunciarion.

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