El jefe de un clan mafioso de Berlín quiere fundar un nuevo partido político
Issa Remmo pretende tomarse la revancha tras haber pedido votos para La Izquierda, de cuya fiesta postelectoral terminó expulsado
Diario Vasco, , 16-10-2026El apellido Remmo da nombre a un clan del crimen organizado que domina el comercio de droga en Berlín y uno de sus miembros asegura que quiere fundar un partido político. Se trata de Issa Remmo, que se toma así la revancha por el hecho de que sus amigos de La Izquierda finjan no tener trato con él. En la noche del pasado 20 de septiembre, escandalizó su presencia en la fiesta del partido ganador de las elecciones regionales, La Izquierda, en el distrito de Neukölln. Fue fotografiado allí haciendo con la mano el signo de la victoria. El diputado Ferat Koçak, con el que acudió al evento y estuvo celebrando, ha negado después cualquier relación con él y ha descrito aquel encuentro como «casual».
«¿Qué no me conoce? ¡Pero si ha estado en mi despacho hablando más de una hora!», asegura Remmo en una entrevista concedida al diario ‘Bild’, en la que asegura que «no hablamos sobre drogas ni sobre armas, sino sobre política, sobe socialismo y sobre expropiaciones», en referencia a la promesa estrella del programa electoral de La Izquierda: la expropiación de 200.000 viviendas en la capital alemana.
El periodista Til Biermann asegura que fue el propio Remmo el que se puso en contacto con el periódico para ofrecer la entrevista en la que anuncia la formación de su partido político y reconoce que no se sintió especialmente cómodo durante la misma, que tuvo lugar en el bar del Hotel Ritz Carlton de Potsdamer Platz, del que por lo visto Remmo es habitual y donde quiso posar fumando un puro y junto a una botella de coñac Rémy Martin de 35.000 euros.
Remmo evita hablar sobre aportaciones a la campaña de La Izquierda, pero sí incide en que el asunto que más le interesaba de su relación con el partido era el plan de vivienda. «Sé un par de cosas sobre expropiaciones», insinúa. No en vano, su familia ha realizado grandes inversiones inmobiliarias en Berlín y las autoridades han expropiado 77 de sus propiedades debido al origen legal del dinero de las compras.
Según su propio relato, Remmo cuenta cómo huyó de la guerra civil en Líbano con sus 14 hermanos en 1983 y llegó a Berlín Occidental. Inicialmente, a la familia no se le permitió trabajar durante diez años por su estatus de refugiados. Posteriormente, ganó dinero con un bar de aperitivos de salchichas llamado Bei Papa y una empresa de seguridad. Hoy, dice, vive «del sector inmobiliario» y asegura que el origen de su fortuna es incuestionable: «Si tu madre te da 150.000 euros que ha ahorrado toda la vida, ¿puedes demostrar exactamente de dónde viene ese dinero?», lanza a modo de pregunta retórica.
Su principal interés actual es acusar al diputado de La Izquierda de negar falsamente las interdependencias entre ambos, en su opinión para protegerse. Koçak ha declarado que no tenía contacto con Remmo, que ni siquiera sabía que estaba en esa fiesta electoral y que estuvo hablando con él a la vista de todo el mundo porque ni siquiera podía reconocerlo. «Si tan sólo hubiera dicho ‘conozco a Issa’, yo le habría respetado por su honestidad. Pero Ferat Koçak miente», denuncia. La dirección de La Izquierda ha informado que fue expulsado del evento apenas fue identificado, pero Remmo asegura que «nadie me echó, lo celebré allí, deberían mostrarle a la persona que me expulsó» y dice que hizo campaña por esta formación hasta el mismo día de las elecciones regionales.
Anteriormente, su hijo Firas, con varias condenas por hurto, agresión y recepción de bienes robados, había publicado parte de un chat en el que Koçak le enviaba corazones y en el que el diputado de La Izquierda afirmaba «respeto a tu padre». «Somos ganadores. Somos personas que hacemos. Somos un equipo», puede leerse en la conversación.
Pero después de que haya renegado de esta amistosa relación, Remmo no quiere ya tener nada que ver con el partido La Izquierda y amenaza con fundar uno propio, para lo que sólo le falta, según reconoce en la entrevista, conseguir un pasaporte alemán. «Llamé y escribí a la gente para que votaran por la izquierda», lamenta ahora. En la boda de uno de sus 13 hijos, con supuestamente 3.000 invitados, recomendó votar a esta formación, pero ahora pretende volcar toda esa fuerza electoral en sus propias siglas.
«En las próximas elecciones, votaré por mí mismo. Si consigo el pasaporte alemán, formaré mi propio partido», para el que tiene ya pensado un nombre: El Camino hacia la Luz. Bromea con el constructo ‘Remmocracia’ y afirma que «limpiaré el narcotráfico desde Bremerhaven hasta Hamburgo«, es su primera promesa electoral, a la que añade que establecerá alianzas con todos los grupos. Y lo cierto es que, en su colección de selfis, tiene fotos con Kai Wegner de la CDU, Michael Müller y Andreas Geisel del SPD y con el político libanés Yihad Mohammad Hamid Al – Sharif Khodr en la campaña electoral de ese país.
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