Alertan del «riesgo vital» de los presos saharauis de Gdeim Izik en huelga de hambre

Familiares de los presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik han alertado del «riesgo vital inminente» en el que se encuentran los cinco encarcelados que se encuentran en huelga de hambre desde el 23 de septiembre y que hacen extensivo a los otros cuatro que han tenido que dejarla.

Gara, Pello Guerra, 15-10-2026

Su inmediata liberación y que, mientras están encarcelados, se respeten sus derechos es lo que han exigido familiares de presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik, algunos de los cuales están siguiendo una huelga de hambre, por lo que han alertado del «riesgo vital inminente» en el que se encuentran.

Esta alerta ha sido lanzada este jueves por varios familiares de esos presos políticos en una rueda de prensa organizada por Equipe Media y en la que han intervenido madres, esposas, hermanas e hijas de los encarcelados del citado grupo que siguen una huelga de hambre desde el pasado 23 de septiembre.

Ese grupo está integrado por 19 presos políticos saharauis, de los que nueve iniciaron la citada huelga de hambre que cuatro han tenido que abandonar, mientras otros cinco continúan adelante con ella pese a su precaria y alarmante situación.

Han recordado que estos presos llevan 16 años encarcelados, desde que en noviembre de 2010 fue desmantelado por las fuerzas marroquíes un campamento de protesta por la situación del Sáhara Occidental ocupado. En 2013 fueron juzgados por un tribunal militar, pese a su condición de civiles. Posteriormente, tras la anulación de aquellas sentencias, fueron sometidos a un nuevo juicio ante la jurisdicción civil marroquí, que en 2017 «confirmó durísimas condenas, incluidas cadenas perpetuas y penas de veinte, veinticinco y treinta años de prisión».

Que se respeten sus derechos

Desde entonces, «llevamos casi 16 años reclamando justicia», pero, lejos de ser puestos en libertad, su situación se ha ido deteriorando con el paso de los años y se ha agravado a raíz de esta protesta, con la que quieren denunciar la vulneración de sus derechos.

En concreto, con esta huelga de hambre, reclaman «la aplicación de los pronunciamientos de Naciones Unidas, el respeto de sus derechos fundamentales, el fin del aislamiento, el acceso a atención médica adecuada y el cese de la dispersión penitenciaria que los mantiene alejados de sus familias y de su territorio», han recordado sus familiares.

Un momento de la rueda de prensa ofrecida por los familiares de los presos políticos saharauis. (CEDIDA)
Desde que comenzó esa protesta, se ha disparado la preocupación de sus familiares por su situación, ya que «nuestros familiares están enfermos, debilitados, dispersados entre distintas cárceles y, en muchos casos, privados de las visitas y comunicaciones con sus seres queridos. Estamos aquí, porque hay madres ancianas que pasan días enteros frente a las puertas de las prisiones esperando una visita que nunca llega. Porque hay hijas que no saben si su padre sigue vivo. Porque hay hermanas a las que se les comunica que su hermano ha sido hospitalizado, pero se les niega incluso el nombre del hospital donde se encuentra».

Han añadido que «estamos aquí porque no queremos que el silencio, la indiferencia y la falta de una intervención urgente terminen convirtiendo esta situación en una tragedia irreparable»

Desde el 23 de septiembre, «hemos asistido a nuevos traslados, restricciones de visitas, interrupciones de comunicaciones y un preocupante deterioro del estado de salud de varios presos». Por el momento, continúan en huelga de hambre: Hassan Dah, Sidi Abdallah Abbahah, Mohamed Bachir Boutenguiza, Hussein Zaoui y Ahmed Sbaai. Y otros cuatro que participaron inicialmente —Mohamed Lamin Haddi, Naâma Asfari, Mohamed Bani y Bachir Khadda— «han suspendido sus huelgas por diferentes circunstancias, como las trampas y la falsa comunicación de sus carceleros, el deterioro de su salud y las medidas de dispersión».

Peticiones de los familiares

Ante esta situación, las familias de los presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik han formulado una serie de peticiones. En primer lugar, han exigido «la liberación inmediata de nuestros familiares, de conformidad con la Opinión 23/2023 del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria y los demás pronunciamientos internacionales aplicables».

También reclaman «una intervención médica urgente, independiente y especializada para evaluar el estado de salud de todos los presos, especialmente de aquellos que continúan en huelga de hambre y padecen enfermedades crónicas». Además del «levantamiento de las restricciones arbitrarias de visitas y comunicaciones, así como información inmediata y transparente sobre el paradero y el estado de salud de nuestros familiares, especialmente en los casos de hospitalización y traslado».

Asimismo, piden «investigaciones independientes sobre las denuncias de tortura y malos tratos, especialmente las relacionadas con el traslado de Hassan Dah a Ben Guerir» y «el fin de las medidas de aislamiento injustificadas y de la dispersión penitenciaria, así como el respeto de las garantías previstas en el derecho internacional humanitario».

Otras peticiones pasan por solicitar «al Comité Internacional de la Cruz Roja que realice las gestiones necesarias, dentro de su mandato humanitario, para acceder a nuestros familiares y contribuir a garantizar su protección y el mantenimiento del contacto con sus familias».

También han hecho «un llamamiento urgente al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, al Comité contra la Tortura, al Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria y a los relatores especiales competentes para que intervengan mediante los mecanismos a su disposición y soliciten información inmediata a las autoridades marroquíes».

Y han pedido a «los gobiernos, a las instituciones europeas y a las organizaciones internacionales de derechos humanos que intensifiquen sus gestiones para garantizar la protección de nuestros familiares y la aplicación efectiva de los pronunciamientos de Naciones Unidas».

Manifestación reprimida en Rabat

Finalmente, también han querido denunciar «la represión sufrida durante la manifestación organizada el pasado 12 de octubre en Rabat, en la que las familias de los presos políticos saharauis reclamaban información sobre sus seres queridos y el respeto de sus derechos fundamentales».

Han recordado que «numerosos ciudadanos y activistas saharauis acudieron a expresar su solidaridad y acompañar a las familias en estos momentos de profunda angustia». Sin embargo, «la intervención de las fuerzas de seguridad marroquíes se saldó con la detención de varios participantes». En concreto y según la información que han recibido, siete activistas saharauis permanecen encarcelados en espera de juicio.

Los familiares de los presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik han mostrado su rechazo a esas detenciones y han denunciado que «quienes acuden a solidarizarse pacíficamente con unas familias que temen por la vida de sus seres queridos terminen también privados de libertad. Exigimos su puesta en libertad y el pleno respeto del derecho de reunión y manifestación pacífica».

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