Feijóo exige que Sánchez dé explicaciones en la Diputación Permanente sobre la incursión de buques de guerra marroquíes en aguas de Ceuta

Bolaños replica que «las cuestiones de seguridad nacional» tienen «carácter reservado» y sostiene que el incidente no tuvo relación con el asalto a la frontera del 30 y 31 de julio

Diario Vasco, Paula De las Heras, 14-10-2026

El intento del Gobierno de convertir en agua pasada y una mera anécdota sin importancia la incursión de buques de guerra marroquíes en aguas de Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, las mismas jornadas en las que más de 70.000 personas asaltaron la frontera de la ciudad autónoma, ha tocado en hueso. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, defendió este miércoles que se trata de un asunto de una «gravedad extraordinaria» y exigió que Pedro Sánchez comparezca ante la Diputación Permanente del Congreso, el mismo órgano en el que, con las Cortes disueltas, el Ejecutivo pretende convalidar los reales decretos leyes de vivienda tumbados por el pleno el pasado 3 de octubre. Los populares han puesto además los hechos en conocimiento de la Audiencia Nacional, donde la jueza María Tardón investiga la avalancha en una causa en la que la formación está personada.

El episodio había permanecido oculto hasta este 12 de octubre, cuando el diario El País desveló que al menos una fragata y varias patrulleras de la marina real marroquí navegaron sin autorización por aguas ceutíes mientras miles de personas procedentes del país norteafricano cruzaban a pie y a nado por El Tarajal; una entrada que desbordó la capacidad de las fuerzas de seguridad españolas, según un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) de la Policía Nacional, ante la «permisividad» de los agentes que estaban al otro lado de la frontera o incluso con su «guiado activo». El propio Sánchez obvió por completo la cuestión en la comparecencia del pasado 3 de septiembre ante la Cámara baja. Pero este lunes reconoció su veracidad en una conversación informal con periodistas durante la recepción por el día de la Fiesta Nacional en el Palacio Real.

En los últimos días, primero el presidente y después la ministra portavoz, Elma Saiz, han tratado de rebajar la importancia del suceso, que llegaron a enmarcar entre los hechos puntuales que suceden entre países vecinos. Pero a lo que hasta ahora no había sido capaz de responder el Gobierno es a por qué, pese a haber prometido en sede parlamentaria que sería transparente en todo lo relativo a la avalancha y haber tenido la oportunidad de hacerlo en un pleno monográfico, el jefe del Ejecutivo no abordó esta cuestión ‘motu proprio’. Este miércoles, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, esgrimió que las «cuestiones de seguridad nacional» hay que tratarlas «con carácter reservado».

Bolaños argumentó además que la incursión de los buques «nada tiene que ver» con la entrada masiva de inmigrantes a pesar de la «coincidencia temporal». «No hubo ningún elemento, ningún hecho que nos haga pensar que estuvieran coordinados o que uno estuviera en apoyo de otro», adujo en una entrevista en La Sexta. También insistió en la versión que La Moncloa ha tratado de imponer sin mucho éxito en las últimas horas, que aquello fue «un episodio muy concreto, muy específico» y que se resolvió de manera «muy ágil» y «muy rápida» gracias a la interlocución entre las autoridades españolas y las autoridades marroquíes.

Lo cierto es que las incursiones se repitieron durante los primeros días de agosto, según las informaciones publicadas y no desmentidas; solo cesaron cuando la Armada desplegó en la zona el buque de acción marítima Rayo y las fragatas Santa María y Navarra, y después de una gestión de alto nivel del Ministerio de Defensa ante Rabat. «Yo en fechas concretas no voy a entrar», se escudó Bolaños.

La cuestión es muy incómoda para el Ejecutivo. Entre otras cosas, porque vuelve a traer al debate público un asunto que le ha supuesto un enorme desgaste incluso entre su propio electorado justo cuando creía haber sido capaz de cambiar la conversación. No solo la oposición, también sus socios de investidura, dan por sentado que Marruecos estuvo detrás del asalto fronterizo de julio y recriminan al Ejecutivo una actitud de pleitesía con Rabat que Sánchez, el presidente que cambió sin consulta al Parlamento la tradicional posición española sobre el Sáhara Occidental, se afana en negar.

Bolaños replicó a la solicitud de comparecencia de Feijóo acusándolo de oportunismo. «Va a pedir cualquier cosa para no hablar de vivienda, de educación, de becas, de crecimiento económico…», dijo. El líder del PP, efectivamente, no piensa soltar el asunto y este jueves lo llevará a la reunión de líderes del PP europeo previa al Consejo Europeo. En un vídeo enviado a los medios, argumentó que lo sucedido «no es un escándalo más», acusó al presidente de conocer los hechos e irse de vacaciones sin contárselo «a las Cortes Generales, los ceutíes y el resto de españoles», y prometió que, si llega a la Moncloa, se conocerá toda la verdad y se depurarán responsabilidades.

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