Margarita Robles será la 'número dos' de Sánchez en las listas del PSOE con la crisis de Ceuta aún abierta

El presidente del Gobierno rescata a la ministra de Defensa para un puesto que solo ocupó en 2016 y la sitúa por delante de Bolaños y Marlaska, que ya no liderará la candidatura por Cádiz

Diario Vasco, Paula De las Heras, 14-10-2026

Margarita Robles volverá a acompañar a Pedro Sánchez como número dos en las listas a las elecciones del 29 de noviembre por Madrid, un puesto que no ocupaba desde 2016. En las generales de 2019, el presidente del Gobierno la mandó a encabezar la candidatura por Ávila y en 2023 le buscó de nuevo un hueco en la lista de Madrid, pero como número cuatro, por detrás de la entonces vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, y de Félix Bolaños. Ahora, con la crisis de Ceuta aún abierta, la ministra de Defensa sube varios peldaños. El ministro de Justicia y Presidencia repite como tres. El cuatro es para Pilar Sánchez Acera, mujer de confianza del ministro y barón regional Óscar López y cuota de la federación madrileña. Y en la candidatura principal, pero ya como número cinco, entra el titular del Interior, Fernando Grande – Marlaska, con quien Robles ha protagonizado numerosos encontronazos, y quien, por primera vez desde que dio el salto a la política, no estará al frente de la plancha del PSOE en Cádiz.

Las listas no serán definitivas hasta que no las apruebe este sábado el comité federal del partido, previa comisión de listas el viernes. Nadie duda, sin embargo, de que, a diferencia de lo que puede ocurrir con las propuestas de otros territorios, en este caso no habrá cambios. La de Madrid es, si no formalmente, sí tácitamente, la lista del jefe del Ejecutivo y lo que este miércoles aprobó la federación ya ha sido supervisado por él. Es cierto, en todo caso, que en esta ocasión la idea es que todo llegue bastante cocinado de antemano con los territorios para evitar ruidos; algo que no se logró hace tres años. Este jueves todavía se celebrarán los comités autonómicos de territorios con más de una provincia. El sábado, en cambio, no está previsto un comité federal al uso sino un auténtico mitin de campaña en Fuenlabrada, uno de los tradicionales bastiones socialistas en Madrid, y el aire tiene que ser festivo.

El ascenso de Robles no es ni mucho menos del gusto de todos en el partido. Son muchos quienes en el núcleo duro la acusan de ir siempre a su aire y de tratar de salvar su propia imagen por encima de la del partido (del que no tiene carnet) o la del Gobierno. En los últimos meses, su empeño en defender que el CNI sí que alertó con antelación sobre la posibilidad de una entrada de migrantes a nado en Ceuta, frente a la versión oficial de Marlaska pero también del propio Sánchez, de que nadie previó un acontecimiento de tal magnitud, con más de 70.000 personas desbordando las capacidades de control de la frontera, le ha valido reproches internos.

Hay incluso quien la señala como culpable de que haya trascendido ahora, cuando todos los esfuerzos estaban centrados en situar el debate en la vivienda, una información guardada con celo durante meses que ha vuelto a dar munición al PP, la de que buques de guerra marroquíes entraron en los mismos días de la avalancha en aguas territoriales españolas. Pero el presidente siempre ha preferido contar con ella. Y, tomada la decisión, los críticos optan por morderse la lengua. En el PSOE se entiende, además, que Robles puede ofrecer un contrapunto útil a un discurso más escorado a la izquierda y llegar a un público al que otros muchos no alcanzan. «Somos muy pragmáticos», apunta un dirigente. «Es verdad que es una elección bastante chocante —añade otro buen conocedor del pulso del partido—, pero es lo que hay, no hay mucho de dónde tirar».

Sánchez tampoco ha querido prescindir jamás de Marlaska —al que incorporó ya, como a Robles, en aquel primer «Gobierno bonito» nacido de la moción de censura a Mariano Rajoy en 2018— a pesar de que es uno de los miembros del Gobierno que más desgaste han sufrido. El ministro del Interior llegó al cargo con la vitola de juez implacable y azote de ETA en la Audiencia Nacional y ha sido el miembro de un Ejecutivo que más veces ha sido reprobado en la historia de la democracia, hasta seis. Que repitiera como cabeza de cartel por Cádiz estaba descartado ya después de los abucheos que sufrió el pasado 4 de octubre en la parada militar y el desfile celebrados en Cádiz como acto central de la festividad de la patrona de la Guardia Civil; y del plante de las asociaciones que denuncian el «abandono» institucional que sufre la provincia y la persistente falta de medios frente al narcotráfico, tras el trágico asesinato de dos guardias civiles en Barbate. En su lugar, liderará la plancha el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que tratará de rentabilizar el acuerdo sobre Gibraltar alcanzado entre la UE y Reino Unido, que el Gobierno califica de «histórico». La ejecutiva provincial habría preferido aun así a Robles.

No todos los ministros optarán a ser diputados. En las listas irán 11. La titular de Vivienda, Isabel Rodríguez, repetirá como número uno por Ciudad Real y la de Educación, Milagros Tolón, enfrentada al presidente de Castilla – La Mancha, Emiliano García – Page, y miembro de la ejecutiva federal del PSOE, encabezará la lista por Toledo, después de haber ido de dos en 2023. Entonces, carecía de galones como ministra y Ferraz tuvo que imponerla. Ahora, quien fue número uno, el secretario de Organización del PSOE de Castilla – La Mancha, Sergio Gutiérrez, baja un puesto en beneficio de Tolón.

Encabezando la lista de Barcelona, donde el PSC arrasó en 2023 y todavía cree poder subir un escaño, hasta los 14, irá el ministro de Industria, Jordi Hereu, mientras que el de Hacienda, Arcadi España, irá como dos por Valencia, en una candidatura que liderará la delegada del Gobierno durante la dana y líder local del partido, Pilar Bernabé, y en la que ocupará el tercer puesto la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró. Como número uno por Valladolid concurrirá el ministro de Transportes, Óscar Puente, y tras él la ministra de Igualdad, Ana Redondo. Y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, también portavoz del Gobierno, irá por Navarra.

Aquellos que son secretarios generales y van a ser candidatos autonómicos en 2027 —el ministro para la Transformación Digital y líder del PSOE de Madrid, Óscar López; la de Ciencia y Universidades y líder del PSPV, Diana Morant; y el de Política Territorial, el canario Ángel Víctor Torres— quedan, en cambio, fuera. También han declinado presentarse el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que llegó a sonar como candidato por Badajoz, y la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, a quien algunos veían en la lista madrileña. Ninguno de los dos está afiliado al partido. El ministro de Agricultura, Luis Planas, que sí lo está y otro veterano en el Ejecutivo (desde 2018) que siempre encabezó la lista de Córdoba, se postula como candidato a dirigir la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Ha renunciado a repetir.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)