El delfín de Le Pen acusa a Sánchez de “poner en peligro al pueblo francés” con su política de inmigración
Bardella apela a la “prioridad europea” para pedir a los países comunitarios que compren aviones de combate a su país
El País, , 14-10-2026El presidente del francés Reagrupamiento Nacional y del grupo europeo Patriotas, Jordan Bardella, ha arropado este martes en Madrid al líder de Vox, Santiago Abascal, quien le ha presentado como “el próximo primer ministro de Francia”. Aunque ha asegurado que no quería inmiscuirse en la política española, el delfín de Marine Le Pen ha acusado al jefe del Gobierno español de “poner también en peligro al pueblo francés” al no proteger las fronteras de Europa frente a la inmigración masiva. Según Bardella, la política sobre inmigración del Gobierno de izquierdas de Madrid “tiene consecuencias dramáticas no solo para la sociedad española, sino también para el equilibrio de todas las sociedades europeas”. “Creo que los españoles juzgarán con severidad la gestión de Pedro Sánchez” en las elecciones del 29 de noviembre, ha apostillado.
El dirigente ultraderechista francés, que el lunes acompañó a Abascal en su visita a Ceuta, aseguró haber visto en la ciudad autónoma una situación de “desorden muy grave” y ha tachado de “irresponsable” la decisión del Gobierno de Sánchez de regularizar a casi un millón de inmigrantes, lo que ha provocado, a su juicio, un efecto llamada. “Ni España, ni Francia, ni Europa abandonarán a los ceutíes”, ha proclamado, arrancando el aplauso del público.
En un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Forum, Bardella ha asegurado que, si su partido llega al poder ―las encuestas dan a Marine Le Pen como favorita en las presidenciales a dos vueltas previstas para el 18 de abril y el 2 de mayo de 2027―, propondrá reformar el tratado Schengen para que la libertad de circulación se limite a los ciudadanos comunitarios y los extranjeros con residencia legal en un país de la UE no puedan viajar a otro sin visado. También ha abogado por reformar el Tratado de la Unión, para fortalecer al Consejo Europeo, en el que se sientan los gobiernos, y restar competencias a la Comisión, que responde ante el Parlamento Europeo. Según Bardela, la única opción que tenían antes los partidos como Agrupación Nacional, contrarios al proyecto de construcción europea, era propugnar la salida de la Unión, pero ahora sus ideas “están ganando la partida” en distintos países, por lo que podrían forzar un cambio de rumbo de la UE.
Bardella, de solo 31 años, pasa por ser el líder de la extrema derecha francesa más próximo al mundo empresarial. En su intervención, en la que se ha mostrado como dirigente de un partido listo para gobernar, ha defendido el “patriotismo económico” y el “proteccionismo inteligente”, y ha llamado a abandonar la “confianza ciega en el libre comercio”. Frente a quienes sostienen que la apertura de fronteras a las mercancías y bienes trae la prosperidad, ha abogado por implantar la “preferencia europea” en los contratos públicos, especialmente en sectores estratégicos como la defensa. Ha quedado claro, sin embargo, que confunde europeo con francés cuando ha reclamado que los países de la Unión compren aviones de combate Rafale, de fabricación francesa, en vez de cazas F-35 estadounidenses ―a pesar de que su industria hizo naufragar el proyecto de avión europeo FCAS―; o ha pedido apoyo para convertir a la compañía francesa Mistral en la alternativa europea a los gigantes de la inteligencia artificial. Ha llamado a “superar” el Pacto Verde Europeo, reducir las ayudas a las energías renovables y potenciar la nuclear. Y ha asegurado que la primera medida que tomaría de llegar al poder sería cancelar el compromiso de que en 2035 dejen de fabricarse coches con motor de combustión, que considera “irrealizable” y “un error”.
A pesar de que ha anunciado un recorte de 140.000 millones de euros a lo largo de cinco años en el presupuesto del Estado francés e introducir en su Constitución una “regla de oro” que impida seguir engordando la deuda pública, ha abogado por “mejorar los salarios de forma duradera” y revertir la reforma de las pensiones impulsada por Emmanuel Macron, actualmente en suspenso, que aplaza la edad de jubilación de los 62 a los 64 años. Sí ha defendido la reducción del número de funcionarios y del “generoso gasto social”, reservando las ayudas para las familias francesas y excluyendo a los extranjeros residentes en Francia; entre ellos, unos 330.000 españoles.
Tras llamar a “no equivocarse de bando” en la guerra de Ucrania, el presidente de la Agrupación Nacional, que en el pasado tuvo financiación rusa , ha asegurado que hay que ayudar a Kiev a defenderse de la agresión de Moscú, “pero siempre que haya contrapartidas”, ha puntualizado, citando el precedente de Donald Trump, quien se ha cobrado la ayuda militar estadounidense con la explotación de tierras raras, necesarias para la producción de dispositivos electrónicos.
En su presentación, Abascal ha reconocido que hay algunos puntos en los que su partido no coincide con la Agrupación Nacional, pero ha asegurado que los autodenominados patriotas se respetan entre sí y entienden que “cada uno defienda sus intereses legítimos, aunque puedan dañarnos a nosotros”.
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