Miguel Ángel Ballesteros, general y militar, sobre los buques de guerra de Marruecos en Ceuta: "Es un desafío muy grave"

El antiguo asesor de Sánchez remarca que la situación en la ciudad autónoma no es para "mirar a otro lado"

La Razón, , 13-10-2026

El impacto de la

crisis migratoria en Ceuta

se mantiene. A menos de 24 horas de la visita de Sus Majestades, Felipe VI y Doña Letizia, a Ceuta, el líder del Ejecutivo, Pedro Sánchez,

admitió que dos buques de guerra marroquí entraron en aguas de Ceuta los días 30 y 31 de julio.

Mientras 80.000 inmigrantes superaban la frontera entre Europa y África,

Rabat promovió una actuación intencionada y repetida

bajo unas aguas bajo soberanía española. La noticia adelantada por varios medios de comunicación arribó a la Fiesta Nacional.

En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la ministra portavoz,

Elma Saiz, ha quitado hierro al asunto. “Es un hecho puntual”, ha apostillado. "Se resolvió con la

más absoluta normalidad entre dos países, en el marco de sus relaciones de buena vecindad" ha justificado.

Desde Génova recuerdan la promesa de Sánchez para

desclasificar “todos” los documentos relacionados con el CNI o el Gobierno regional

relacionados con el salto a la verja en la ciudad autónoma. "Y Sánchez lleva ocultándolo y mintiendo 74 días.

Nos dijo que Marruecos cooperaba y era el mejor aliado

“, ha señalado en sus redes sociales la portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz. Mismo reproche ha matenido Tellado.

Entre Marruecos y España apenas 85 metros, la frontera terrestre más pequeña del mundo

Mohamed Siali

Agencia EFE

Fuera del juego político y las habituales quejas que se replican en el Congreso de los Diputados, los expertos han tomado cartas en el asunto. Partida ha tomado el general y exdirector del Departamento de Seguridad Nacional,

Miguel Ángel Ballesteros.

En una intervención concedida a Antena 3, el antiguo asesor de Sánchez, ha remarcado la gravedad del movimiento y la presión de Rabat.

El papel del Gobierno

Con un tono de preocupación, el experto geopolítico,

señala al movimiento de Moncloa. "Teniendo en cuenta que coincide en los dos días,

no ha sido un hecho puntual, han sido dos días de patrulla en aguas españolas.

Esto es gravísimo que ha obligado a España a intervenir al más alto nivel la diplomacia militar". En este sentido, enmarca el movimiento dentro de la “estrategia híbrida” y

alerta sobre una mirada hacia otro lado.

Conociendo al presidente del Ejecutivo y el movimiento casi tres meses después Ballesteros explica que la intención era “apaciguar a Marruecos” por la visita del Rey y la

Reina a la ciudad autónoma. Según el experto la estrategia del Gobierno puede provocar nuevas alertas al ganador de las elecciones. "Con esto lo tienen más difícil de cara a Europa.

Esto lo que hace es hacer más difícil una reacción fuerte de Marruecos

“, ha analizado -

En este sentido, critica que frente a un “desafío tan grave” el Gobierno debería haber activado los mecanismos de la UE.

Las plazas de soberanía presionadas por Marruecos

En la sombra y presionando desde hace años. El recurso para

terminar con el tránsito de los aviones norteamericanos en el espacio aéreo

puede convertirse en un arma de doble filo en España. Cercanas a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y rodeadas por Marruecos,

las plazas de soberanía se escapan del imaginario colectivo de los españoles. Cuatro son los resquicios dirigidos por el Ministerio de Defensa. El Peñón de Vélez de la Gomera, las Islas Alhucemas, las Islas Chafarinas y el

Islote de Perejil, deshabitado y en disputa con el país africano.

Militares españoles en la isla Perejil tras la crisis de 2002

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El problema de España radica en el control del espacio aéreo gestionado por Casablanca, que

obliga a una coordinación bilateral constante para vuelos militares y operaciones de vigilancia en la zona. Siguiendo el ejemplo del Ejército español, que ha implementado nuevas herramientas en sus nuevas adquisiciones, la

compra de los drones turcos Bayraktar TB2 y sistemas israelíes como los Heron y los Harop

permiten a Rabat monitorizar las plazas de soberanía.

Fuentes consultadas expertas en Derecho Internacional del ámbito universitario

muestran su preocupación ante la indefinición jurídica para defender la soberanía de los territorios

ante un posible conflicto militar con Marruecos. Como conclusión

quedan fuera del registro presentado por la ONU en materia geográfica.

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