Fracasa la marcha de 'Navarra española y cristiana'

El Movimiento Cívico del Pueblo, asociación ultra detrás de la convocatoria, defiende la "remigración" y ha protagonizado varias polémicas

Diario de Noticias, DIARIO DE NOTICIAS, 13-10-2026

Apenas unas decenas de personas participaron ayer lunes en una marcha que recorrió varias calles de Pamplona tras el lema Navarra es España y cristiana. La marcha, con motivo del 12 de octubre, fue convocada por el extraño Movimiento Cívico del Pueblo, una organización con eslóganes ultraderechistas que apuesta por la remigración de personas y que en los últimos meses ha protagonizado episodios polémicos, como el apoyo abierto al párroco de Huarte que abogó por bombardear Rabat.

El Movimiento Cívico del Pueblo (MCP) es una asociación ultranacionalista con presencia en Navarra que se presenta como “patriota, soberanista y apartidista”, aunque sus planteamientos ideológicos se encuadran en la extrema derecha. Presidida por Aintzane Castillo, defiende la identidad nacional española, las raíces cristianas y una concepción cultural excluyente de la ciudadanía. Entre sus postulados más controvertidos figuran la retirada de la nacionalidad española a personas procedentes de países que, según sus criterios, no comparten las tradiciones y la cultura de España, así como la defensa de la denominada “remigración”, un concepto promovido por movimientos ultras europeos que, en sus interpretaciones más radicales, contempla la expulsión no solo de inmigrantes en situación irregular, sino también de personas nacionalizadas o de origen extranjero. El colectivo utiliza además un discurso que presenta la inmigración como una amenaza para la identidad y la seguridad, con expresiones como “invasión” para referirse a la llegada de migrantes.

En Navarra, el MCP también ha promovido iniciativas contra la apertura de recursos de acogida para menores migrantes, entre ellas una recogida de firmas relacionada con un posible centro en Estella – Lizarra. En la concentración de septiembre, a la que acudieron representantes de UPN, PP y Vox, se registraron insultos, intimidaciones y agresiones a periodistas, posteriormente condenados por el Gobierno de Navarra.

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