Los Reyes visitan un colegio como símbolo de futuro en Ceuta y el cementerio musulmán donde están enterradas las víctimas de la entrada masiva
Felipe y Letizia conocen las aulas del Vicente Aleixandre, donde estudian niños musulmanes y cristianos
La Vanguardia, , 13-10-2026Los ceutíes rezan a Santa María de África y a San Daniel Fasanella, patrones de Ceuta, para que en su ciudad gane el respeto, vuelva a haber una buena convivencia y, sobre todo, para que haya futuro. Estas tres palabras – “respeto, convivencia y futuro”– se pueden leer en muchos carteles por las calles de Ceuta, bajo una bandeja de España. Los ceutíes viven preocupados por lo que pasará el día de mañana, un futuro que se construye con las nuevas generaciones, con los más pequeños, unos niños a los que se les ha privado de la feria de verano, de jugar en los parques y de la ilusión de volver al colegio por el miedo y la inseguridad que sufren los españoles que viven en Ceuta desde que el pasado mes de julio se produjo la entrada masiva de 70.000 migrantes marroquíes por el paso del Tarajal.
Aunque algunos han sido devueltos, otros han regresado por su propio pie y los asentamientos en las playas se han desalojado, lo cierto es que la cifra de migrantes que sigue en Ceuta es muy alta. Algunos están en los centros habilitados por el Gobierno y otros se esconden en las barriadas de El Príncipe y Los Rosales. Durante el día, todos deambulan por la ciudad, ya sea dentro o fuera de la muralla. Muchos de ellos son menores que deberían estar en el colegio. La visita de los Reyes buscaba reconfortar a los ceutíes, pero también han querido mostrar respeto por los migrantes que perdieron la vida intentando entrar en la ciudad autónoma y que están enterrados en el cementerio de Sidi Embarek.
Los Reyes se han encontrado con estas dos realidades, la de los niños que van al colegio y la de los menores marroquíes que deambulan por las calles de Ceuta, en el recorrido en coche que han hecho desde el Parador –donde han comido algo rápido después del acto junto a Jesús Vivas en el Ayuntamiento– hasta el colegio público Vicente Alexandre, situado en la barriada Manzanera, una colonia en la que residen muchos militares y agentes de la Guardia Civil y donde también hay mucha gente en paro.
Nada más llegar al colegio, los Reyes se han encontrado con una imagen que se ha repetido a lo largo de toda la jornada. Del edificio situado justo enfrente del centro educativo colgaban dos enormes banderas, una de España y otra de Ceuta, de 20 metros cada una. En ese bloque viven numerosas familias cuyos hijos han pasado por las aulas del Vicente Aleixandre, un colegio muy vinculado a la vida de esta barriada. A las puertas del centro se ha producido otra explosión de españolidad, muy similar a la que Felipe VI y la Reina Letizia han vivido horas antes en la plaza de África. Cientos de personas les esperaban con banderas españolas, aplausos y vivas a España y a los Reyes, en una nueva muestra de cariño hacia la Corona.
Hoy no es un día festivo en Ceuta, pero la visita de los Reyes ha alterado la rutina escolar de la ciudad. En los días previos, distintos centros educativos han enviado comunicaciones a las familias para informarles de que podían recoger a sus hijos a partir de las once de la mañana si querían acudir con ellos a los actos públicos por la visita de Felipe VI y Letizia. Así lo han hecho, entre otros, el Instituto Puertas del Campo y el CEIP Ciudad de Ceuta, que han flexibilizado el horario lectivo sin suspender las clases ni dejar de atender a los alumnos que permanecieran en las aulas. Los escolares del Vicente Aleixandre, sin embargo, no han tenido que salir a la calle para ver a los Reyes porque han sido ellos quienes han acudido a su colegio para conocer cómo estudian y conviven niños de distintas religiones y realidades sociales.
Una vez dentro, han conocido la realidad de un colegio que nació en los años sesenta con el nombre de Manzanera, por la barriada en la que se encuentra, y que en la década siguiente pasó a denominarse Vicente Aleixandre. Actualmente, el centro cuenta con 141 alumnos de entre tres y doce años, que cursan Educación Infantil y Primaria. Sus aulas son también un reflejo de la diversidad religiosa y cultural de Ceuta: el 69% de los estudiantes son musulmanes y el 27%, católicos, mientras que el 4% recibe atención educativa en lugar de enseñanza religiosa. Una convivencia que adquiere especial significado en una ciudad que lleva meses reclamando precisamente respeto, seguridad y un futuro para sus hijos.
Los Reyes han visitado primero un aula de tercero de Primaria en la que estudian 16 niños, nueve musulmanes y siete cristianos. Entre ellos hay tres alumnas con necesidades educativas especiales. Al frente del grupo se encuentra Rosa, que fue directora del colegio durante trece años, y que cuenta con la colaboración de Violeta, una artista del programa MUS – E, una iniciativa educativa y social que utiliza las artes como herramienta de integración y transformación social. El objetivo es que niños con diferentes circunstancias personales, familiares y culturales aprendan y convivan en un mismo espacio.
Después, Felipe VI y Letizia se han acercado a las aulas de los más pequeños, los alumnos de cuatro y cinco años. En el primer grupo hay ocho niños, seis musulmanes y dos cristianos, mientras que los once escolares de cinco años son todos musulmanes. Ambos grupos cuentan con alumnos con necesidades educativas especiales y reciben la atención de sus tutoras, Raquel y Mónica, con el apoyo de Desirée, especialista en Pedagogía Terapéutica. En total, el Vicente Aleixandre atiende a doce escolares con necesidades especiales y dispone de una plantilla de 21 profesores, dentro de un equipo de 36 trabajadores.
La visita ha concluido con un encuentro de los Reyes con los padres de los alumnos, profesores y personal del centro. Para ellos ha sido una oportunidad para conocer las inquietudes de quienes se encargan de educar a las nuevas generaciones de ceutíes, precisamente aquellas sobre las que descansa el futuro que tanto se reivindica estos días en las calles de la ciudad.
A continuación, los Reyes han acudido al cementerio musulmán de Sidi Embarek, uno de los momentos más solemnes de la tarde de los Reyes en Ceuta. Allí descansan 90 de las personas que perdieron la vida los días 30 y 31 de julio, durante la entrada masiva de migrantes desde Marruecos. Entre los fallecidos hay una mujer y un niño. Felipe VI y la Reina Letizia han acudido a este camposanto para rendirles homenaje y guardar un momento de recogimiento ante las primeras 18 tumbas, presididas por una placa en la que se puede leer: “Aquí descansan quienes perdieron la vida los días 30 y 31 de julio de 2026 en las costas de Ceuta”.
Los Reyes han estado acompañados por representantes de las cuatro confesiones religiosas que conviven en la ciudad –cristiana, musulmana, judía e hindú–, en un acto de recuerdo a las víctimas de una de las jornadas más trágicas de la historia reciente de Ceuta.
La magnitud de lo ocurrido obligó al Ayuntamiento a realizar una actuación de urgencia en el cementerio de Sidi Embarek para dar sepultura a los fallecidos. Primero fueron enterradas 18 personas y después otras 72. De los aproximadamente 115 enterramientos realizados en este camposanto a lo largo del año, 90 corresponden a quienes murieron durante aquellos dos días de julio.
Aunque estaba previsto que los Reye se subieran al coche nada más salir y pusieran rumbo al Parador, los dos han querido saludar a los ceutíes y migrantes que se han acercado al camposanto a verles. Desde la Casa del Rey han improvisado el operativo de seguridad para que los dos pudieran caminar junto a ellos, en una de las barriadas más vulnerables de toda Ceuta y con más presencia de migrantes.
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