Viola Ardone: «Una experiencia traumática, para quien la sufre, es la guerra»
La escritora italiana reflexiona sobre la maternidad y la soledad en su novela 'Tanta vida todavía' con el trasfondo del conflicto en Ucrania
Canarias 7, , 12-10-2026En un efecto mariposa de manual, la inesperada aparición de un niño de la guerra, Kostya, un ucraniano que huye de las bombas de Putin y llega a Italia para buscar a su abuela, termina por cambiar la vida de Vita, una mujer que trata de superar el dolor de la pérdida de su propio hijo. Kostya, la abuela Irina y Vita conforman el triángulo protagonista de ‘Tanta vida todavía’ (Random House), la nueva y conmovedora novela de la escritora napolitana Viola Ardone, un canto a la superación y a la humanidad que sobrevive en el interior de cada persona aunque las mayores desgracias arrasen con su existencia.
La muerte de un hijo, la guerra, la infancia perdida y la migración en busca de un futuro mejor son los pilares sobre los que edifica Ardone su novela y los que la llevan a reflexionar sobre las tragedias que pueden ocurrir por sorpresa cuando todo parece en orden. «Quien vive una experiencia traumática personal está convencido de que eso es la guerra», cuenta la autora, poniéndose en el lugar de Vita, una mujer urbanita y moderna que lucha en silencio contra su depresión (a la que ha bautizado como Orietta y que en el libro se convierte en un personaje más, en un valioso hallazgo literario).
La relación entre la madre y su hijo es el hilo conductor de la novela: los recuerdos que deja la ausencia, la soledad, las mentiras que la protagonista maquina para sobrellevar el vacío, las rupturas posteriores que la tristeza genera. ¿Tienen los padres la obligación de proteger al límite a sus hijos para que nada les ocurra? «Hay una protección justa y una hiperprotección que limita sus libertades», responde Ardone. «A veces, como padres, queremos controlar las amistades, los movimientos, el tiempo libre de nuestros hijos, pero fuera de nuestra sombra protectora, los hijos siguen creciendo», subraya.
A la vez, la presencia de un adolescente refugiado de la guerra de Ucrania cuestiona también los mecanismos internacionales sobre la infancia, que a juicio de la autora, ya no funcionan. «El niño de la novela exige que los adultos hagan de adultos y cuiden de los niños, pero en la esfera pública la infancia ha dejado de existir como una urgencia. Cada uno nos ocupamos de nuestros hijos, pero esa idea más global de infancia se ha eliminado. La infancia es objetivo militar y un lugar de propaganda», explica la escritora.
La novela se maneja en el drama, pero también consigue sacar una sonrisa al lector: los estereotipos hacia los migrantes, pero también de los migrantes, un loro que encuentra pareja antes que la protagonista… «La comicidad es una manera de entrar en la cabeza de los personajes porque cada uno tenemos nuestro sentido del humor y entender su humor es entender su psicología», esboza Ardone, una de las escritoras contemporáneas más destacadas de Italia, con libros traducido a varios idiomas y adaptados al teatro y a la pantalla como ‘El tren de los niños’ y ‘La decisión’.
(Puede haber caducado)