Un desfile del 12-0 marcado por la crisis de Ceuta y en la antesala de la histórica visita de los Reyes

En el solemne acto presidido por los Reyes, que coincide esta vez con la precampaña electoral, no desfilarán tropas ceutíes pero sí de Melilla

Diario Vasco, Pedro Marín, 12-10-2026

El desfile del 12 de Octubre, una de las grandes citas del calendario institucional español, llega este año envuelto en un clima de incertidumbre y expectación, con la crisis de Ceuta como telón de fondo y la histórica visita de los Reyes a la ciudad autónoma en el horizonte, así como en un escenario prelectoral tras la llamada a las urnas de Pedro Sánchez el próximo 29 de noviembre. Entre la solemnidad de los uniformes, el paso acompasado de las tropas y el simbolismo de la bandera, la Fiesta Nacional trasciende este año el ceremonial para proyectar una imagen de unidad en un momento especialmente delicado. Ceuta, enclave español en la otra orilla del Estrecho, se convierte así en uno de los focos de atención de una jornada que mira tanto al presente, marcado por las tensiones políticas y diplomáticas, como al futuro inmediato, con una visita real llamada a escribir una nueva página en la historia de la ciudad.

A pesar de que no habrá tropas ceutíes —pero sí de Melilla—que desfilarán por el corazón de Madrid este lunes de asueto, la crisis en la ciudad autónoma ha sido el último de los escenarios en los que han tenido que intervenir las Fuerzas Armadas, tras la entrada masiva de más de 70.000 personas el 30 y 31 de julio pasados. La situación límite a la que se enfrentó el enclave español en el continente africano requirió la movilización del Ejército para reforzar la seguridad fronteriza, en una operación cuestionada por la tardanza con la que se desplegaron las tropas militares sobre el terreno para intentar embridar la situación. Además, a ello se suma que Amnistía Internacional ha puesto en entredicho algunas actuaciones soldados en Ceuta, con denuncias de maltrato hacia los inmigrantes que llegaron a la ciudad autónoma.

Pero el hito histórico que planeará sobre este día de la Fiesta Nacional será la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla este martes y miércoles. Lo harán por primera vez desde que ocupan el trono y en un contexto marcado por las tensiones derivadas de la llegada masiva de migrantes desde Marruecos y la renovada reinvindicación de por cargos del reino de Mohamed VI de la soberanía sobre las dos ciudadades autónomas españolas; algo que el monarca aluí obvió en su discurso del viernes en la apertura del nuevo período de sesiones en el Parlamento, en el que sí criticó «la instrumentalización», a su juicio, de la crisis ceutí avisando de que no aceptará «chantajes».

En este contexto, la visita de Felipe VI, jefe del Estado, adquiere una lectura más allá de lo protocolario y constituye un gesto de proximidad hacia los ceutíes y una reafirmación de su vínculo nacional, en un momento en el que Marruecos insiste en reclamar su soberanía sobre los dos enclaves españoles en el continente africano. Antes de su viaje, los Reyes ofrecerán la tradicional recepción por el 12 – O a la sociedad en el Palacio Real, que dará paso a los también habituales corrillos de los cargos políticos con la prensa en un momento atravesado por el impacto de la comvocatoria electoral.

El acto central del Día de la Fiesta Nacional de España se desplegará a lo largo de un itinerario de 1.540 metros de longitud, desplegado entre las 11.00 y las 14.00 horas en los distritos madrileños de Chamberí, Salamanca, Centro y Retiro. La Tribuna Real, desde la que los Reyes presenciarán la tributación de homenajes y el paso de las distintas unidades, estará ubicada frente a la plaza Cánovas del Castillo, punto neurálgico donde también se situará el Batallón de Honores de la Guardia Real, la izada de la enseña nacional y el reconocimiento a los que dieron su vida por el país.

En cuanto al volumen de participación, la estimación oficial contempla la presencia de 4.380 integrantes de las Fuerzas Armadas, Cuerpos de Seguridad del Estado y organismos civiles (compuestos por 3.850 hombres y 530 mujeres). La columna terrestre motorizada exhibirá 144 vehículos y 39 motos, y entre ellos desfilarán los nuevos VCR 8X8 Dragón, acompañados en las agrupaciones montadas por 286 caballos y cinco perros de trabajo. Por su parte, la exhibición aérea surcará el cielo madrileño con un total de 82 aeronaves, entre las que figuran 34 aviones de caza y enseñanza, 16 aparatos de transporte y 32 helicópteros.

Entre las novedades y los puntos de mayor atractivo técnico e histórico destaca el habitual salto de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo, cuyo especialista descenderá portando una bandera española de 24 metros cuadrados, así como el paso de ‘Babieca’, una cabra de dos años perteneciente al Tercio ‘Don Juan de Austria’ que desfilará como mascota de La Legión. Asimismo, la jornada festiva pondrá en valor la reciente botadura del Buque de Intervención Subacuática ‘A – 21 Poseidón’ de la Armada y conmemorará grandes efemérides como el centenario de la VIII Bandera Colón y el del vuelo histórico de la Escuadrilla ‘Elcano’ entre Madrid y Manila.

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