La isla que supervisa la actividad del Estrecho y que Marlaska mantiene cerrada por riesgo para los visitantes

El cierre se ordenó en mayo y todavía no hay fecha de reapertura debido a cuestiones de seguridad y conservación

La Razón, , 10-10-2026

La

isla de las Palomas

sigue cerrada desde el 14 de mayo por decisión de Interior, el ministerio que lidera Fernando Grande -

Marlaska

, y que justifica esta decisión por motivos de seguridad para los visitantes.

Para llegar basta con caminar. Desde la

playa Chica

, un espigón levantado en 1808

une el casco urbano de Tarifa

con el punto más meridional de la Europa continental. El paseo, sin embargo, termina hoy ante

una valla

que impide su acceso.

De infraestructura militar y a antigua centro de inmigrantes

Que la isla esté vedada es casi la norma. Su

situación estratégica

la convirtió en fortaleza: a la

torre vigía del siglo XVI

se fueron sumaron baterías de costa, cuarteles, polvorines y una dársena defensiva.

Ya en época reciente, la isla de las Palomas acogió

instalaciones militares

y, desde la década de los 90, una parte de aquellos cuarteles comenzó a funcionar como

Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE)

: un recinto administrativo donde se retiene a migrantes en situación irregular durante un máximo de 60 días mientras se tramita su expulsión.

El

CIE cerró en 2020

pero, mientras estuvo activo, las visitas a la isla se gestionaban en grupos organizados que

evitaban la zona del centro

de internamiento, según denunciaron colectivos ecologistas.

La

apertura total

al público llegó a

finales de 2022

, con un punto de atención al visitante junto al faro, reserva previa, grupos reducidos y visitas guiadas. Pese a los

precios más que asequibles

: 4 euros por adulto, 2,50 para menores de 18 años, 1,50 para estudiantes y visitas gratis para menores de 12 años, la iniciativa

duró poco más de tres años.

El patrimonio arqueológico de la isla: faros, fenicios y restos de naufragios

El recorrido enlaza varias épocas. La

torre

, concebida en el siglo XVI como atalaya contra los

piratas berberiscos

, es hoy un faro de primer orden y

Bien de Interés Cultural desde 1985. En la isla también se conservan restos de una

necrópolis fenicia

, baterías de costa, casamatas y fortines de distintas épocas; además de la punta de Tarifa, también llamada

punta Marroquí

, desde donde se divisa la costa de Marruecos.

El patrimonio continúa bajo el agua, con

comunidades de coral

,

biodiversidad marina

y pecios, es decir,

restos de naufragios. El fondeadero nordeste y el espacio subacuático de la isla se encuentran protegidos.

Un recinto que sigue cerrado pese a la inversión pública

El cierre deja a la vista

un nudo administrativo. La isla es dominio público marítimo – terrestre desde 1988, forma parte del

Parque Natural del Estrecho

desde 2003 y buena parte de su patrimonio está protegido. De ahí que quien advirtiera del deterioro de varias estructuras fuera la

Demarcación de Costas de Andalucía – Atlántico

, dependiente del Ministerio para la

Transición Ecológica

, pero la decisión de reabrir corresponda a

Interior.

Antes del cierre, la isla ya había recibido

inversión pública

:

725.000 euros

de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras para rehabilitar el faro y otros

166.799

para su edificio anexo, convertido en punto de atención a visitantes. Por su parte, el Ayuntamiento presentó a los

fondos europeos

Next Generation

un proyecto para regenerarla ambientalmente, recuperar su patrimonio y dotarla de nuevos usos turísticos y de investigación, con un

acuario subterráneo de 500 metros cuadrados

, que no fue seleccionado y quedó pendiente de otras vías de financiación

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