Tras 1.096 días y noches, Euskal Herria sigue denunciando el genocidio en Palestina

Un centenar de concentraciones en Euskal Herria han respondido a la convocatoria de Gernika Palestina para denunciar que el genocidio continúa en Gaza pese al silencio que se ha impuesto en la agenda mediática mundial.

Gara, Martxelo Diaz, 08-10-2026

En respuesta a la convocatoria de Gernika-Palestina, un centenar de localidades de Euskal Herria han acogido concentraciones bajo el lema ‘Genozidiorik ez, gerrarik ez’ ante los ayuntamientos. En Iruñea, la movilización ha tenido lugar en la plaza de San Francisco.

«La situación que se vive en Gaza y en el resto de Palestina es insostenible. La situación del mundo es también insostenible: genocidios, guerras, bloqueos, hambrunas, desplazamientos, …», han denunciado.

«Se viola sistemáticamente la legislación internacional. Si no detenemos a Israel y a EEUU, actuarán con total impunidad en su lógica imperialista y expansionista. Ante esto, desde el pueblo de Gernika, una vez más, queremos reivindicar la soberanía de los pueblos, la paz y la justicia», han añadido.

Concentración en la plaza San Francisco de Iruñea (Iñigo URIZ/FOKU)
Concentración en la plaza San Francisco de Iruñea (Iñigo URIZ/FOKU)

En las concentraciones han leído un testimonio llegado desde Palestina. «1.096 días de infierno en Gaza y cada uno de esos angustiosos días, con sus todavía más asfixiantes noches», han señalado.

La falsa paz de Trump

Han recordado que hace un año los titulares de los principales medio de todo el mundo hablaban de «entrega de rehenes», «alto el fuego» y «plan de Trump para la Franja». «Con la distancia, podemos decir que aquello fue una ‘tregua trampa’ que solo ha servido para retirar de los titulares la agonía a la que Israel tiene sometida a la población gazatí», han constatado desde ese territorio palestino.

«El Estado judío trata de hacer creer al mundo que el genocidio ha terminado, pero los cuidadanos de Gaza saben muy bien que el genocidio continúa», han alertado.

«La paz que nos han vendido mantiene hacinada a la población palestina en el 40% del territorio que antes tenía. El otro 60% sigue en manos del Ejército hebreo», han denunciado.

«La paz que nos han vendido sigue atrapando a personas bajo los escombros, porque los edificios en los que se creen seguros, caen dañados por bombardeos de meses atrás. Y a pesar de lo peligroso de las edificaciones, familias enteras siguen encerradas en sus casas, por miedo a esos bombardeos. Sí, porque aunque ya no sea portada, Israel sigue bombardeando Gaza. Asesinatos mal llamados ‘selectivos’, a las puertas de los hogares de los gazatíes», han descrito la situación actual.

«‘No queremos salir a ningún sitio’, le dicen los hijos a Husam. Y eso le parte el corazón, porque tienen el mar cerca de casa. Es el único lugar en el que poder desconectar, sentir algo de tranquilidad… Pero ahora la simple idea de salir a pasear al mar tiene aterrada a su familia», han relatado.

Ratas y bombas

«La paz que nos han vendido es más muerte, ratas y hasta potentes bombas fétidas que lanzan los aviones del Ejército israelí. Esa paz mantiene a niños y niñas gazatíes con el miedo al hambre metido hasta el tuétano. Tanto que, cuando reciben un plato de comida, no comen. Se lo llevan a sus tiendas de campaña, lo guardan y vuelven para preguntar, ‘¿Mañana también habrá comida?’», han continuado.

«Esa es la paz que nos han vendido, y que no puede acallar la denuncia que hoy reiteramos en calles y plazas por los largos años de insoportable genocidio en Palestina», han subrayado.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)