«Es peligroso que la vivienda desplace otros retos como la inmigración o la inflación»

Jiménez considera que el «alineamiento de EH Bildu con el progresismo español» puede complicar sus planes el 29-N

Diario Vasco, Ignacio Astiazaran, 09-10-2026

Estefanía Jiménez, profesora de la EHU, no da por cerrado el resultado del próximo 29 de noviembre, pese a la ventaja de PP y Vox en las encuestas. Crítica con la política de vivienda del Ejecutivo socialista y con el papel electoral de los sindicatos, sitúa las opciones de Sánchez en su capacidad para movilizar al electorado desencantado.

–La muerte de Maricarmen ha sacudido la vida política. ¿Cómo puede influir en la campaña y en la movilización del electorado?

–El PSOE está intentando convertir el acceso a la vivienda y los problemas de los inquilinos en un factor de movilización electoral. Estamos viendo una competición por capitalizar la figura de Maricarmen y lo que representa. Las circunstancias han contribuido a presentarla como una víctima. Existe el riesgo de que su figura se utilice, sobre todo, desde las fuerzas de izquierda, para obtener rédito electoral.

– El gran acontecimiento de la precampaña será la huelga general del 11 de noviembre. ¿Quién puede sacar rédito electoral de la movilización?

–Todos los partidos intentan aprovechar la corriente de simpatía que ha generado el caso de Maricarmen en torno a un problema que ya existía. Pero me parece peligroso que la vivienda desplace los demás retos que tendrá que afrontar el próximo Gobierno: inmigración, política internacional, inflación, educación… La huelga, además, muestra que los sindicatos están haciendo campaña política. Quieren condicionar el voto y están estratégicamente ayudando a que la vivienda siga siendo uno de los temas clave.

–La izquierda, sin embargo, lleva ocho años en el Gobierno. ¿Estamos ante una huelga contra la oposición?

–Efectivamente y ahí está la paradoja. En el ámbito estatal, la huelga se plantea contra la derecha; en Euskadi, contra el Gobierno Vasco. A nivel estatal, esta iba a ser la legislatura de la vivienda. ¿Qué ha hecho el Ejecutivo socialista en esta materia? Muy poco. Aprobó una ley mala e insuficiente, que no está dando resultados. Si el PSOE considera ahora que hay que hacer más, podía haberlo hecho antes.

–Las encuestas en España apuntan a una amplia victoria electoral de PP y Vox. ¿Por dónde pasan las opciones de Pedro Sánchez para seguir siendo el presidente?

–Hay que jugar el partido hasta el último minuto. Todavía pueden pasar cosas. La clave estará en la capacidad de Sánchez para reunir en torno a su figura a los votantes desencantados. Sánchez ha elegido un momento que considera favorable a sus intereses y dará la batalla hasta el final. En Euskadi también será importante lo que planteen los partidos abertzales, porque su posición puede ser decisiva para inclinar la balanza.

–El PNV y EH Bildu han sido decisivos en buena parte de las votaciones de las últimas legislaturas. ¿Qué papel tendrían en Madrid ante un gobierno de PP y Vox?

–Creo que ambos tienen claro que, si PP y Vox alcanzan la mayoría absoluta, necesitarán mucha fortaleza para afrontar ese escenario. La presencia de la extrema derecha en el Gobierno no augura un contexto favorable para ellos. Tendrán que hacer valer su posición, mostrar qué los diferencia y dejar claro por qué es importante su presencia en Madrid.

–¿Afronta el PNV sus elecciones más complicadas? Puede perder votos en favor de EH Bildu, del PSE – EE, del PP…

–El PNV tiene que movilizar a su electorado. Encadena varias citas electorales en las que la tendencia no le favorece, pero conserva una base sobre la que defender su posición e incluso crecer. Me parece más complicada la situación que tiene EH Bildu. En los últimos tiempos se ha alineado mucho con el progresismo español, y eso plantea una pregunta: si el objetivo es frenar a la derecha o a la ultraderecha, ¿por qué votar a EH Bildu y no al PSOE?

–¿Una victoria rotunda de EH Bildu marcaría un punto de inflexión en el mapa político del País Vasco de cara a forales y municipales?

–Sería precipitado hacer esa lectura. Las generales son importantes, por supuesto, pero en Euskadi las elecciones principales son las que determinan el Gobierno Vasco, y para esas todavía quedan dos años. Además, el comportamiento electoral cambia según la convocatoria. Lo que ocurra en noviembre tendrá su propia lectura, pero no creo que determine el resultado de las municipales y forales del año que viene ni el de las siguientes elecciones al Parlamento Vasco.

–¿Una victoria rotunda de EH Bildu marcaría un punto de inflexión en el mapa político del País Vasco de cara a forales y municipales?

– EH Bildu necesita atraer a votantes que están fuera de su núcleo habitual, y ahí puede encontrarse con dificultades. Será interesante ver cómo construye cada partido su discurso, cómo se posiciona y qué herramientas utiliza para movilizar a los suyos y llegar a quienes están más allá de su base.

–El PNV y el PSE – EE llevan años gobernando juntos en Euskadi. ¿Podría cambiar esa alianza si el PSOE pierde el Gobierno central?

–Supongo que las decisiones se tomarán en cada administración y en función de sus circunstancias. El maximalismo no es una buena guía para la política. El Gobierno Vasco me parece relativamente sólido, pese a los desajustes habituales de una coalición. Y en los ayuntamientos, como el de Donostia, los acuerdos no tendrían por qué romperse mientras sigan siendo provechosos.

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