Los Reyes invitarán a representantes civiles de Ceuta y Melilla el 12 de octubre, y ya perfilan la agenda de su visita a las ciudades autónomas
Casa Real trabaja para cerrar el viaje, que se producirá tras la Fiesta Nacional
El Mundo, , 08-10-2026“Nos vamos del norte de Europa a la zona más al sur”, con estas palabras improvisadas ante el presidente de Finlandia, Felipe VI se ha despedido del país, en el que han pasado dos días de viaje de Estado. Y las palabras del Rey son casi literales, pues en apenas cinco días, el próximo 13 de octubre, visitarán Ceuta, una jornada histórica que continuará el 14 con Melilla con vocación de normalizar su presencia en las ciudades autónomas.
La magnitud e importancia de esta visita se ha palpado durante todo el viaje a Finlandia. De hecho, todas las intervenciones de Felipe VI han ido en dirección a subrayar la necesidad de defender el flanco sur de la OTAN al mismo nivel que el resto de fronteras de la alianza. Y en los ratos libres en la apretada agenda de Finlandia, Casa Real delineaba la planificación de los actos en Ceuta y Melilla. Unas jornadas que aún tienen que terminar de perfilarse, pero sobre las que Zarzuela tiene claros cuáles serían sus deseos.
Según ha sabido EL MUNDO por fuentes de la Casa, el plan sobre el que se trabaja es que las dos ciudades autónomas tengan un programa parecido y de larga duración en el día. Don Felipe y Doña Letizia tendrían un encuentro con las autoridades locales a puerta cerrada, con la vocación de que puedan desahogarse sin presencia de medios de comunicación. Posteriormente, en el deseo de escuchar el testimonio de distintos ámbitos de la sociedad local, los Reyes mantendrán una segunda cita multitudinaria con distintos perfiles: desde miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado hasta representantes de las confesiones religiosas. En el caso de Ceuta, se estudia la visita de un colegio.
Don Felipe es el símbolo de unidad y permanencia de España, por eso siente especial necesidad de viajar a un territorio que es nacional y que hasta ahora ha tenido vetada su presencia, tanto por el gobierno de Mariano Rajoy como por el de Pedro Sánchez. Ante la impotencia de no poder acudir, el Rey ha dedicado distintos guiños a Ceuta desde que el pasado 30 de julio se produjo el cruce masivo de personas a nado.
El Monarca emitió un comunicado para mostrar su “indignación” y “gran preocupación” y llamó al presidente autonómico, Juan Jesús Vivas, en varias ocasiones. Además, se reunió con él en Marivent en una audiencia insólita a un líder local. Don Felipe también levantó el teléfono para comunicarle la próxima visita a Ceuta.
La fecha se ha decidido tras semanas de tensión y negociaciones con el Gobierno, pues desde el Ejecutivo eran reticentes a que se produjera por las molestias que podía causar en Ceuta. Se puso como límite el 12 de octubre, día de la Fiesta Nacional, donde querían que ya hubiera fecha. Además, ese mismo día, en la recepción en el Palacio Real, de la que ya se están enviando las invitaciones, habrá un gesto con los ciudadanos ceutíes y melillenses y se invitará a una recepción.
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