El Gobierno registra 11.000 retornos de migrantes de Ceuta a Marruecos en dos meses
Más de 2.500 personas han abandonado en una semana la ciudad autónoma “voluntariamente” por los desalojos de las playas en una semana, según el último balance del Ejecutivo, que cifra en 7.400 las plazas de acogida disponibles para adultos
El País, , 08-10-2026Los desalojos efectuados por la Policía Nacional en las playas de Benítez y de El Trampolín, en Ceuta, han desembocado en cientos y cientos de “retornos voluntarios” a Marruecos, acelerando el ritmo de salidas exponencialmente. Más de 2.500 migrantes han abandonado la ciudad autónoma en una semana, durante y después de los operativos policiales para desmantelar los asentamientos, según cifras actualizadas por La Moncloa, a las que ha accedido EL PAÍS. Está previsto que este jueves el ministro Ángel Víctor Torres, al frente del mando único desde el 25 de agosto, desgrane los datos en una comparecencia de prensa en la Delegación de Gobierno tras la reunión semanal del Comité de Situación. En total, desde el 10 de agosto han regresado a Marruecos unas 11.000 personas que llegaron en el cruce masivo (entre las que se incluye también las devoluciones por infracción, que no superan las 500).
Respecto a quienes permanecen en Ceuta, y más de dos meses después del inicio de la crisis, el Ejecutivo central tiene ahora disponibles 7.400 plazas para adultos, en 10 establecimientos, donde se acoge a unas 6.000 personas. Por lo que dispone de numerosas camas libres para quienes todavía están a la intemperie. Lo que ocurre es que hay personas que, aun habiendo ingresado en esos establecimiento, se marchan, según fuentes del Ejecutivo. También hay adultos que no quieren ser filiados por la Policía, paso previo a obtener una cama. En el caso de los menores, no pueden compartir espacio con los adultos y es el Gobierno de la ciudad autónoma quien tiene que habilitar plazas en centros específicos. El Ejecutivo ceutí ha filiado a 2.566 menores, aunque aún quedan muchísimos sin registrar, deambulando sin rumbo.
En estos momentos, y tras aliviarse la situación en Benítez y en el Trampolín, las comidas diarias que reparte el Gobierno en la calle oscilan las 1.000. Pero se añade el problema de que también hay decenas de hombres escondidos en las barriadas y en los montes que ni quieren entrar en los recursos ni volver a Marruecos. Además siguen aflorando los pisos patera. Con esas cifras sobre la mesa, el balance final de La Moncloa cifra en 9.000 las personas que llegaron con la entrada masiva y que permanecen en Ceuta —ya sea ingresados en los recursos de acogida, durmiendo al raso o escondidos—. El presidente ceutí, el popular Juan Jesús Vivas, sostiene que son muchos más, unos 15.000.
La playa de Benítez está custodiada por policías y militares para que no vuelvan a instalarse tiendas. Igual ocurre con la del El Trampolín, donde los trabajos de limpieza continuaban este miércoles con una arena ya prácticamente despejada de basura. En esa zona solo queda un asentamiento instalado al final de esa playa, en la zona conocida como El Guano, donde se encuentran las duchas, y decenas de personas resisten todavía, no más de mil. El Gobierno avanza que ese poblado será desalojado también en breve.
Un migrante se ducha en el asentamiento de El Guano, Ceuta, este martes, en medio de los retornos voluntarios
Un migrante se ducha en el asentamiento de El Guano, Ceuta, este martes.
Joaquín Sánchez
Hay otras zonas donde familias con niños siguen en tiendas precarias, como en la ladera cercana al Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI) o en las naves del polígono de El Tarajal. Pero, junto a embolsamientos como el de Loma Colmenar, donde hace semanas se agolpaban decenas de personas esperando conseguir una plaza, apenas hay ya algunos grupos de hombres o menores dispersados. Sí se sigue viendo a grupos de migrantes caminando por el paseo marítimo, sentados en bancos o merodeando el paso fronterizo, pero en una cantidad mucho menor que hace días.
Dos casuísticas
Entre los 2.500 “retornos voluntarios” registrados por el Gobierno en una semana se engloban las dos casuísticas que se están dando en Ceuta en los últimos días. Por un lado, aquellos regresos de quienes llegan motu proprio a pie a la frontera y salen por una puerta que está abierta siempre no lo estaba antes de la crisis de vuelta a Marruecos. Unas salidas que se vienen registrando desde principios de agosto. Y, por otro, los retornos ocurridos inmediatamente después de un desalojo: cuando los migrantes llegan al paso de El Tarajal trasladados en autobuses y custodiados por la Policía Nacional. Y los agentes les plantean el dilema de ser filiados e ingresar en los establecimientos de acogida o retornar “voluntariamente” a Marruecos. El que más se está produciendo es, con diferencia, este segundo escenario, porque los policías les insisten en que, si se quedan y obtienen un expediente de expulsión, podrán ser devueltos durante cinco años si vuelven a poner un pie en Ceuta.
Ha sido durante el último mes cuando se ha dado un mayor porcentaje de retornos. De las 11.000 personas que han regresado a Marruecos, unas 8.000 lo han hecho entre el 24 de agosto y esta semana. Entre el grupo que ha regresado destacan 25 subsaharianos (de los cuales, 23 eran sudaneses) que fueron expulsados el 25 de septiembre porque según fuentes del Ministerio del Interior “no habían solicitado la protección internacional”. Es un caso particularmente excepcional al ser personas con mayor opción a que les sea otorgado el asilo y, además, es muy extraño que Rabat acepte a migrantes de origen subsahariano.
“Punto de inflexión”
Así, desde el Gobierno, conscientes de que queda trabajo por hacer, consideran que esta semana “se ha producido un punto de inflexión” en la gestión de la crisis, con el desalojo de El Trampolín y el retorno de más de 2.500 personas. En frente, el presidente de Ceuta sigue insistiendo en que “no se han puesto los medios para que Ceuta vuelva a la normalidad”. “Vivimos en una olla a presión que en cualquier momento puede estallar”, señaló Juan Jesús Vivas, este miércoles, que exige que los acogidos en los centros sean expulsados obligatoriamente ya y carga contra La Moncloa porque la “nueva realidad” de Ceuta es la de “los campamentos” donde están realojados. “Se ha ido mucha gente, pero voluntariamente”, señaló el barón popular en un acto junto a Alberto Núñez Feijóo.
Respecto a los migrantes que están acogidos en los centros, el flujo de tramitación de los triajes también ha aumentado mucho. Si el 24 de agosto, cuando arrancó el mando único, apenas se habían tramitado unas decenas, ahora el número es de 3.800. Policías nacionales de Extranjería reconocen que la actividad es constante.
(Puede haber caducado)