El Gobierno de Ceuta lleva ante notario más mensajes con Moncloa: “Buenas tardes, Diego [director de gabinete de Sánchez] ¿Alguna noticia?”

El Ejecutivo de Vivas certifica algunos mensajes que Moncloa no incluyó en la cronología que hizo pública. Fuentes del Gobierno defienden que no eran relevantes

El País, Irene Dorta - Carlos E. Cué, 07-10-2026

Con el caso judicializado y después de que Juan Jesús Vivas acudiera a la Audiencia Nacional, la guerra es abierta entre La Moncloa y el Gobierno de Ceuta sobre qué hizo y qué dijo cada uno en las horas críticas previas al mayor salto de la frontera en toda su historia. Después de que La Moncloa ofreciera la semana pasada una lista de las llamadas y los mensajes que se cruzaron con el Ejecutivo ceutí, el equipo de Vivas acudió al notario el pasado viernes a certificar todo lo que consta en sus terminales, incluidos algunos mensajes que el Gobierno no difundió, como uno del día 27 de julio en el que reclamaban información al jefe de gabinete del presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, sin que hubiera respuesta.

Cruzando las dos versiones, a las que ha tenido acceso EL PAÍS a través de las fuentes implicadas, se puede constatar que ambas solo coinciden en el número de veces que llegaron a hablar por teléfono los días previos a que el 30 de julio una multitud de personas atravesara la frontera de Marruecos hacia Ceuta, dos, pero no en el número de llamadas perdidas —La Moncloa no registró ninguna del jefe de gabinete del presidente Vivas, Pablo García, al director de gabinete del presidente del Gobierno, Diego Rubio— ni tampoco en los WhatsApp que se intercambiaron.

Pero, más allá de estas comunicaciones, la controversia también es sobre el fondo de lo que pasó aquellos días. El Ejecutivo ceutí afirma que, ante la magnitud de la crisis, que insisten en que no era asimilable a la de ningún otro verano tras la sentencia del Tribunal Supremo, que impedía las devoluciones en caliente de los migrantes que entraban a nado, pidieron durante esos días tanto a la Delegación del Gobierno como a la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior que se declarara la emergencia nacional y se estableciera un mando único e insisten en que Sánchez no se puso al teléfono hasta el propio día 30, mientras que el resto de ministros sí lo hicieron. El Ejecutivo central, en cambio, afirma que no se solicitaron estas medidas concretas a Presidencia, que no se transmitieron peticiones críticas o urgentes y que en ningún caso se alertó de que iban a entrar por la frontera 80.000 personas.

La magistrada de la Audiencia Nacional, María Tardón, solicitó este martes que de forma “urgente” se presentaran estas comunicaciones en las que, según fuentes del Ejecutivo ceutí, se han protocolizado también conversaciones con varios ministerios. Estas son las versiones de los dos gobiernos, llamada a llamada, día a día.

Lunes 27 de julio
Primera llamada. A las 8.39, Pablo García [jefe de Gabinete de Vivas] llama a Diego Rubio [su homólogo en el Gobierno de Sánchez]. Hablan seis minutos, según reconocen ambos equipos.

En esta llamada, el presidente Vivas y Pablo García informan, según su versión, al director de Gabinete en La Moncloa de su preocupación por el incremento de los cruces a nado y solicitan que esta información sea trasladada a los ministerios competentes para aumentar las capacidades de acogida temporal y los traslados a la península. Fuentes gubernamentales señalan que esto se hizo “inmediatamente” y que “en esa llamada, Vivas dijo explícitamente no necesitar hablar con el presidente del Gobierno, que no hizo mención alguna ni a una potencial declaración de emergencia nacional ni a un hipotético refuerzo del despliegue policial, ni a ninguna otra medida similar”.

Fuentes del ejecutivo ceutí rebaten este punto concreto y dicen que es “evidente” que querían hablar con Pedro Sánchez porque, aseveran, el modus operandi que se siguió con todos los demás ministerios era siempre llamar al director de gabinete para poder hablar con el ministro del ramo. “Todos los ministros contestaron a Vivas vía directores de gabinetes. El único que no fue Sánchez”, reflejan estas fuentes. “¿Para qué vamos a llamar al director de gabinete de Moncloa?“, añaden. Según estas fuentes, la llamada era para poner en conocimiento de Pedro Sánchez la urgencia de la situación, pero les dijeron que estaba enfrascado en la gestión de los incendios, y entendieron que entonces hablarían con Rubio.

A las 9.00 tuvo lugar una reunión en la Delegación del Gobierno con el delegado Miguel Ángel Pérez Triano, Vivas y su equipo y mandos policiales, militares y de la Guardia Civil. En esa reunión se acordó emitir un comunicado conjunto (Delegación y Gobierno de Ceuta) alertando de mil entradas en una semana, de la saturación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y de la necesidad de elevar el asunto. El texto unánime señala que “se ha trasladado de manera urgente esta situación al más alto nivel institucional” y que “la magnitud de la presión migratoria que soporta actualmente Ceuta requiere una respuesta extraordinaria e inmediata”.

El comunicado no hace referencia a las peticiones de Vivas porque, según el Ejecutivo ceutí, en esa reunión Delegación del Gobierno pidió tiempo para ver si desde Madrid se tomaban medidas. El que fuera jefe de gabinete del delegado, Gonzalo Sanz, declaró en la Audiencia Nacional que este comunicado no sentó bien en La Moncloa.

Después de esta reunión se produce otra llamada a Presidencia.

Segunda llamada. A las 13.07, Pablo García llama a Diego Rubio, de nuevo, que responde. Hablan tres minutos, según confirman ambos equipos. “Ceuta reitera al Gobierno su petición de medidas para acoger y gestionar a los 500 migrantes que habían llegado a nado en los días previos y los ’100 o 200 más’ que podrían llegar en los próximos días”, sostienen en el Ejecutivo. “El director de Gabinete del Presidente le informa de que los ministerios competentes ya están trabajando en ello”. En el ejecutivo ceutí desmienten esta cifra y recuerdan que ya en el comunicado (que firmó Delegación de Gobierno) hablaban de mil llegadas, pero avalan los términos de la conversación en la que les trasladaron que se estaban haciendo gestiones.

A partir de este punto comienzan las discrepancias en las llamadas perdidas. El director de gabinete de Sánchez asegura que no le contactaron más ese día, mientras que el Gobierno de Vivas afirma que Pablo García llamó tres veces a Diego Rubio (las tres a las 20.58) y que no fueron respondidas. En los mensajes que han llevado ante notario, se incluye uno que produjo ese día tras las llamadas que no tuvo respuesta: “Buenas tardes, Diego ¿Alguna noticia?“.

Este Whatsapp no consta en la cronología remitida por La Moncloa, pero fuentes del Ejecutivo explican que fue la única comunicación que no se contestó y que no tiene ninguna reclamación urgente ni aviso de ningún tipo.

Martes 28 de julio
Al día siguiente, desde por la mañana, Pablo García vuelve a insistir, en un mensaje en el que sí coinciden ambas versiones. A las 8.16, escribió a Diego Rubio: “Buenos días, Diego. Perdona la molestia. Estoy con el presidente. ¿Podemos hablar?”.

La versión del Gobierno de Vivas va más allá con las llamadas y asegura que se produjeron hasta cuatro intentos sin contestación (una a las 8.12, dos seguidas a las 8.13 y otra a las 8.16), algo que en La Moncloa refutan porque dicen no tener registros. El registro de Rubio sí incluye una llamada que él hizo al jefe de gabinete de Vivas a las 8.30, que no fue contestada. Tras ella, Rubio envía un Whatsapp a las 8.31 con el siguiente mensaje: “Buenas. Estamos trabajando en diversos frentes para poder solucionar el problema. Creo que el delegado del Gobierno os mantiene informados. De momento, necesitamos tiempo”. A este mensaje, según Presidencia del Gobierno, García contestó “Ok. Entendido” a las 8.35. El Ejecutivo ceutí no discute este intercambio.

“García no volvió a llamar ni escribir a Rubio ese día ni al día siguiente”, sostienen en el Gobierno. Algo en lo que coinciden en el Ejecutivo de Ceuta, pero defienden que no se volvieron a producir llamadas porque entendían que desde el Gobierno les estaban remitiendo a la Delegación de Gobierno como interlocutor. ”A buen entendedor, pocas palabras bastan. Después de siete llamadas sin respuesta”, dicen. El presidente Vivas insistió en este punto en declaraciones la pasada semana: “Nos estaban diciendo, poco más o menos, o así lo interpretamos aquí: ‘No llamen más, que aquí no tenemos nada que decir salvo lo que diga el delegado de Gobierno, que es el interlocutor con el Gobierno de la ciudad en relación a la crisis’”.

Ese martes Vivas sí habló con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, para exponerle la gravedad de la situación; y con la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, a quien asegura que le pidió que se activara la emergencia nacional y que se nombrara un mando único para la gestión de la crisis. Fuentes del Ministerio del Interior, preguntadas por este periódico, dicen que nunca han eludido que, efectivamente, Vivas hiciera esas peticiones, si bien explican que los servicios jurídicos lo estudiaron y la declaración de emergencia de interés nacional no era posible para flujos migratorios porque no se contemplaban como “un riesgo del Sistema Nacional de Protección Civil” al estilo de los incendios que sí llevaron a decretarla. Ese día que hablaron por primera vez, el 27, entraron 33 personas a nado. El 28, cuando hubo una reunión de Vivas con los ministerios, ya 245. Y el 29, 468. Pero ninguna de esas cifras auguraba que al día siguiente entrarían 80.000, aseguran en Interior. Desde el Gobierno de Vivas sí admiten que el contacto con la secretaria de Estado de Interior fue constante y que siempre les atendió.

Miércoles 29 de julio
Ese día, el anterior a la entrada masiva a través de la frontera, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, manda un audio a Vivas para interesarse por la situación y ambos se emplazaron a hablar al día siguiente. El equipo del gobierno ceutí ha protocolizado varios mensajes también con el jefe de gabinete de Torres en los que desde el día 27 de julio insisten en tener una llamada para poder abordar la situación de forma “urgente”.

El presidente ceutí habla también de nuevo con la Secretaria de Estado de Seguridad, que le transmitió —según Vivas— que el ministro Marlaska estaba siguiendo los incendios en Madrid y Ávila y que cualquier información urgente la trasladara al delegado del Gobierno Pérez Triano.

Ese día, por la tarde, Vivas habló con la ministra de Defensa, Margarita Robles. El Gobierno entonces se estaba moviendo, puesto que se produjo una reunión interministerial en la que participaron las Secretarías de Estado de los ministerios de Interior, Política Territorial, Migraciones e Infancia, además del delegado de Gobierno. Se acordó entonces refuerzos policiales, reforzar el CETI y crear un centro para poder realizar los triajes a los migrantes, de acuerdo a distintas fuentes gubernamentales.

Jueves 30 de julio
Cuarta llamada. Tanto en La Moncloa como en Ceuta reconocen que aquí se produjo otra llamada de un minuto. En la cronología enviada por el Gobierno no aparecen mensajes posteriores, mientras que en los mensajes que el Ejecutivo ceutí ha protocolizado aparece uno del jefe de gabinete de Vivas a Diego Rubio en el que le manda un enlace de Facebook a las 11.24 con imágenes de la avalancha de personas entrando por la frontera del Tarajal y la frase: “Esta es la situación ahora mismo”. No hubo respuesta, pero, según explican fuentes gubernamentales, para entonces la crisis ya estaba en marcha y el Gobierno estaba gestionándola.

La versión sobre la llamada esa mañana (una primero de Diego Rubio a Pablo García sin respuesta y otra a los segundos en la que ya hablan), también es discrepante. Fuentes gubernamentales señalan: “A esta llamada se suma el presidente Vivas, quien solicita —por primera vez— hablar con el presidente del Gobierno”. “El director de Gabinete le responde que sí y que les pondrán en contacto tan pronto como el presidente regrese del incendio que estaba visitando en Ávila”, rematan. Voces del ejecutivo ceutí reflejan, en cambio, que inicialmente se les dijo que no era necesario que Vivas hablara con Sánchez porque lo que estaba ocurriendo era una “crisis migratoria que ya estaba siendo abordada por los ministerios competentes”. Según esta versión, hubo incluso que enviar un correo a través de las secretarías (del gobierno ceutí y de Presidencia) para hacer la petición de una llamada.

Fuentes de La Moncloa explican que: “El director de Gabinete del Gobierno informa a su homólogo ceutí de que la llamada entre presidentes se producirá en una hora, en cuanto el presidente llegue a La Moncloa”, señalan fuentes del Gobierno. Lo cierto es que la llamada se programó.

La llamada con Sánchez. A las 12.55 Pedro Sánchez llama a Juan Jesús Vivas. “Ambos presidentes hablan sobre la crisis migratoria que ya se estaba produciendo”, explica el Ejecutivo.

A las 17.01 el jefe de gabinete de Vivas envía otro mensaje a Diego Rubio, que no consta en las comunicaciones hechas públicas por La Moncloa, pero sí en lo que el ejecutivo ceutí ha llevado ante notario. “Buenas tardes, nos está diciendo la Policía Nacional que siguen entrando al mismo ritmo. Se habla de más de 20.000 personas ya”, le dijo García a Rubio, sin que hubiera respuesta. Fuentes del Gobierno explican que era un mensaje que no pedía nada y simplemente se remitía un dato que el Ejecutivo ya conocía. Añaden que todos los mensajes en los días previos, excepto el del 27 de julio por la noche, se atendieron en minutos y que todas las administraciones se pusieron en marcha.

Las siguientes llamadas que refiere el Gobierno se producen entre otras personas del equipo. Primero, a las 19.46 Ángel Alonso llama a Juan Jesús Vivas. Hablan 11 minutos. “El director adjunto de Presidencia del Gobierno informa a Vivas de que el presidente del Gobierno irá a Ceuta al día siguiente y le da detalles logísticos de la visita”, señalan en La Moncloa. Segundo, a las 21.34 Pablo García llama a Ángel Alonso. Hablan dos minutos. “El director de Gabinete de Vivas le informa de que Vivas no participará en la rueda de prensa con el presidente del Gobierno”, explican sobre el último contacto.

Fuentes del Ejecutivo de Ceuta explican que esta decisión se tomó, precisamente, porque el equipo de Vivas sentía que los días anteriores no se les había prestado atención. “¿Cómo íbamos a comparecer con una persona que nos estuvo ninguneando durante una semana?“, insisten. Además, se muestran sorprendidas de que La Moncloa haya hecho públicas estas dos llamadas como parte de la gestión de la crisis. ”No llamaban para preguntar cómo estábamos, ni para decir ‘tenemos un plan’“, dicen.

Desde el Gobierno aseguran que “las acusaciones vertidas por Juan Jesús Vivas a lo largo de las últimas semanas son infundadas” e insisten en que “todas las llamadas y peticiones que recibió La Moncloa del Gobierno de Ceuta entre el 27 y el 30 de julio fueron atendidas. Como también lo fueron sus peticiones a los ministerios competentes”. Insisten en que desde el Ejecutivo de Cueta nunca se expresó un problema de comunicación o “falta de atención”. Así, según el relato de Presidencia del Gobierno, “en aquellos cuatro días, Vivas mantuvo llamadas y/o reuniones con el Ministro de Exteriores, el Ministro de Asuntos Territoriales, el Ministro de Interior y la Secretaria de Estado de Seguridad, así como con la Delegación del Gobierno en Ceuta y los mandos competentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil”.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)