Obras son amores...

Gara, Germán GARCÍA y Álvaro SALAZAR, 05-10-2026

Los días 8 y 9 de octubre tendrá lugar en Bilbao el I Congreso Internacional de Derecho de Extranjería, Acogida e Integración (Euskadi 2026) que tiene como objetivo generar conocimiento y convertirlo en propuestas que puedan llegar a las administraciones y órganos competentes.

Desde luego, es positivo que las instituciones dediquen tiempo a tratar la cuestión de la buena acogida de la migración, sobre todo si lo comparamos con los discursos de odio que emanan de esas otras instituciones que el PP ha dejado en manos de Vox, pero, lo verdaderamente positivo sería que el discurso estuviera acompañado de la acción. Las palabras pueden dar a entender a la sociedad que ya está todo en vías de solución y en realidad no es así.

No hay duda de que también resulta positivo que se analicen y compartan ideas, propuestas y experiencias en este tipo de congresos. Ahora bien, también lo sería sistematizar, analizar y consensuar, para llevarlas a la práctica, las múltiples aportaciones y propuestas que las entidades sociales y organizaciones de personas migradas y que las acompañan han venido realizando durante estos últimos años y que, a día de hoy, siguen pendientes de solución. Estamos hablando de que a las personas que recalan en nuestros pueblos y barrios se les preste el servicio de información, valoración y orientación que contempla la Cartera de Servicios Sociales sin tener que esperar en ocasiones más de tres meses para su primera cita, tal y como ocurre en Bilbao. Hablamos de que se ofrezca techo, para que la gente no se vea en la necesidad de dormir en la calle. Hablamos también de que todas las personas residentes estén empadronadas.
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Detengámonos en el padrón y veamos la distancia que hay entre lo que se dice y lo que se hace. El empadronamiento ha sido reconocido como un requisito necesario en muchos documentos elaborados por las instituciones y por los partidos que las gobiernan. Veamos algunos ejemplos:

En la II Estrategia Vasca contra la exclusión residencial grave de 2024 se propone «Simplificar y agilizar los procesos de empadronamiento para personas en situación de exclusión residencial grave, también a través del empadronamiento social». Y bla-bla-bla.

En el informe de 2024 “Harrera ehundu. Manual para diseñar políticas locales de acogida a personas extranjeras en Euskadi” se considera el empadronamiento «un trámite fundamental en el acceso a servicios públicos». Y «Más allá de aspectos inmateriales, es fundamental orientar las políticas de acogida a que los nuevos vecinos y vecinas puedan hacer uso de los servicios públicos y, además, en igualdad de condiciones que el resto de población». Y bla-bla-bla.

En el documento “Criterios comunes para empadronamiento en situaciones especiales”, aprobado por la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) en 2025, con acuerdo de los tres partidos con representación en su Comisión Ejecutiva, se recogen estas afirmaciones:

«El padrón es la llave de acceso a múltiples derechos de ciudadanía, no solo al derecho de sufragio activo y pasivo, sino que también a una serie de derechos sociales tales como la asistencia sanitaria, los servicios sociales y el acceso al sistema de inclusión social». Y bla-bla-bla.

«Cuando las personas no son empadronadas, no pueden ejercer con total garantía el pleno desarrollo y la inclusión social, debido a que no pueden acceder a recursos sociales, de ciudadanía y sanitarios de proximidad, entre otros». Y bla-bla-bla.

Así es. Estamos parafraseando el «bla-bla-bla» con el que la joven ecologista sueca Greta Thunberg puso en evidencia, en la Conferencia Juvenil sobre el Clima de la ONU en 2021, la inacción de los líderes políticos mundiales ante el cambio climático.

Pero sigamos con el padrón y con la distancia entre el decir y el hacer. El Pleno del Parlamento Vasco del 23 de abril de 2026 aprobó con los votos de PNV, EH Bildu, PSE y Sumar instar a los ayuntamientos de la Comunidad Autónoma del País Vasco a aplicar los criterios de empadronamiento recogidos en el documento de Eudel que estamos citando. ¿Cómo explicar que los partidos políticos con mayoría en los ayuntamientos vascos desoigan el llamamiento que les hizo el Parlamento Vasco, cuando son los mismos partidos que gobiernan los ayuntamientos y que habían aprobado esos criterios en el seno de Eudel? ¿Acaso es que se busca quedar bien aprobando resoluciones y luego les tiemblan las piernas cuando se trata de ponerlas en marcha?

Bien está el congreso organizado por el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco. Pero, si se tratase únicamente de sumar nuevas resoluciones, declaraciones y recomendaciones, ya no lo estaría tanto. Inmovilizados por el peso de las buenas palabras es hora de pasar a la acción, porque tenemos… buenas razones.

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