Tras su derrota en la primera vuelta, Lula quiere resucitar el frente amplio anti bolsonarista
Flavio Bolsonaro sacó dos puntos a Lula y sale con ventaja para el desempate del próximo día 25
La Vanguardia, , 06-10-2026En un resultado que confirma la fuerza de una ola conservadora y trumpista que arrasa Sudamérica, Flávio Bolsonaro, el hijo del expresidente ultraconservador Jair Bolsonaro, logró una inesperada victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas el domingo. Bolsonaro ganó por menos de dos puntos —el 47% frente al 45,2%— al actual presidente y veterano líder de la izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva.
Pero la batalla no ha terminado. Pese a la derrota, Lula consiguió detener la avalancha bolsonarista plasmada en los resultados de las elecciones legislativas para forzar una segunda vuelta electoral, que se celebrará el próximo 25 de este mes.
La campaña de ahora en adelante se centrará en el pasado turbio de Bolsonaro, el hijo mayor del clan de Bolsonaro, curtido en el submundo del paramilitarismo de Río de Janeiro, así como la capacidad de ambos candidatos para crear una visión para un país polarizado. Lula intentará buscar apoyo del centro para resucitar el frente contra la extrema derecha que él lideró en la victoria contra Jair Bolsonaro en 2022
El actual presidente lidia con el hartazgo del llamado antipetismo, un rechazo visceral, en segmentos de la clase media, al Partido de los Trabajadores (PT), que ha gobernado el país durante 18 de los últimos 24 años. “El país quiere un cambio; es el fin de la era del PT”, anunció Flavio Bolsonaro en su breve intervención en Brasilia tras conocerse los resultados.
Pero aún está por ver si el cambio que se busca es Flavio Bolsonaro, de 45 años, sin dotes políticos o carisma, cuya principal baza es la recomendación de su padre y la intensidad del antipetismo.
La campaña de Lula hará todo lo posible para bajar la elevada abstención, que suele ser mayor en segmentos de bajos ingresos y con más dificultades logísticas para votar. La diferencia de 2,2 millones de votos no es insuperable. El presidente brasileño quitó hierro a la derrota en su discurso en São Paulo en la noche del domingo: “He perdido la primera vuelta varias veces (…) al pueblo brasileño le gusta ver a Lula en la segunda vuelta”, dijo. Pero la realidad es que, jamás en la historia, el ganador en primera vuelta ha perdido en la segunda.
El hijo mayor del clan Bolsonaro se benefició del “voto útil”, y acaparó gran parte del apoyo a los otros candidatos conservadores. El resultado en las presidenciales se repitió con creces en las elecciones a los 27 gobernadores, al Senado y al Parlamento. La bancada más grande en ambas cámaras ya será del Partido Liberal, que representa la extrema derecha. “No solo ha ganado la derecha, sino la derecha bolsonarista”, dijo Lauro Jardim en un podcast del grupo mediático Rede Globo.
El gobernador conservador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, propinó un knockout al ministro de Hacienda de Lula, Fernando Haddad, con una victoria en primera vuelta con más del 60% del voto. En Río de Janeiro, el hasta hace seis meses apenas conocido candidato bolsonarista Douglas Ruas se impuso al actual alcalde, aunque habrá segunda vuelta. Dos jóvenes influencers de la derecha evangélica, Lucas Pavanato y Nicolas Ferreira, fueron los diputados más votados de la historia, con dos millones cada uno.
La esperanza para Lula y el PT será que, al hacerse con gran parte de los votos de sus rivales conservadores en la primera vuelta —desde el escritor y médico Augusto Cury, que se hizo con el 2,9%, al gobernador de Goiás, Ronaldo Caiado, con el 2,2%—, Flavio puede haber tocado techo. La campaña del presidente ya ha pedido el apoyo de Cury. “Lula tendrá que rehacer el frente amplio”, dijo Felipe Nunes de la encuestadora Datafolha, en referencia a la alianza antibolsonarista del 2022
Incluso con su patriarca Jair bajo arresto domiciliario por su participación en un intento de golpe en el 2022, el poder político de la familia Bolsonaro se consolidó el domingo. Además de la victoria de Flávio, la mujer de Bolsonaro, Michelle —con un fuerte seguimiento en la derecha evangélica—, fue elegida senadora por Brasilia. Carlos Bolsonaro, el hermano menor de Flávio, será senador por el estado de Santa Catarina, en el sur, y el más joven, Renato Bolsonaro, ganó las elecciones a la Cámara de Diputados en Brasilia.
Pero la victoria no se recibió con la misma euforia que en 2018, cuando Jair Bolsonaro provocó un terremoto al ganar a Haddad, con Lula entonces en la cárcel. En barrios antes bolsonaristas de la próspera zona sur de Río, pocos salieron con banderas y camisetas verdeamarillas. “Es un voto avergonzado”, dijo una votante a Lula
En la sexta democracia del mundo, casi 160 millones de brasileños volverán a acudir a las urnas en tres semanas para una segunda vuelta de enorme trascendencia dentro y fuera de Brasil. Será “dura y sucia”, dijo un politólogo ede la Universidad de Río,
Flavio cuenta con el apoyo de la administración de Donald Trump, que ha coordinado medidas de desestabilización a la campaña de Lula con el hermano del candidato, ya afincado en Texas. “Vamos a tener injerencia por falsas noticias e intentarán vincular a Lula con el crimen organizado”, dijo Thiago Rodrigues, experto en política exterior.
Trump no comentó directamente el resultado del domingo, limitándose a felicitar a Brasil por la eficacia de su sistema electoral, pero mandatarios de ultraderecha como Javier Milei (Argentina), Abelardo de la Espriella (Colombia) y Benjamin Netanyahu (Israel) enviaron sus felicitaciones.
Al igual que en las elecciones del 2022, han sido los votos del noreste del país, desde Natal a Salvador de Bahía, el feudo del PT, los que han impedido la victoria de Flávio Bolsonaro en primera vuelta. Pero incluso en Pernambuco, donde el presidente nació hace casi 81 años en un pequeño pueblo pobre al sur de Recife, el voto a la izquierda cayó.
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