Por qué Aliança Catalana no se presenta a las elecciones generales españolas: "Si me preguntan si odio a España..."

El partido de Orriols lleva dos años creciendo sin parar

La Razón, José Antonio Lavilla, 05-10-2026

Si se repasa la política catalana de los últimos dos años, hay un fenómeno que resulta imposible pasar por alto:

Aliança Catalana. La

formación liderada por Sílvia Orriols ha pasado en apenas tres años

de gobernar únicamente en Ripoll a tener representación en el Parlament y convertirse en uno de los nombres propios de la política catalana.

Su irrupción comenzó a hacerse visible antes de las elecciones municipales de 2023. Aliança Catalana construyó buena parte de su discurso alrededor de dos ejes: el

cuestionamiento de los partidos independentistas tradicionales

, a los que acusa de haber renunciado a sus principios, y una posición especialmente dura contra la

inmigración irregular

y lo que sus dirigentes denominan la «

islamización

» de Cataluña.

El salto llegó en las municipales de 2024. La formación consiguió

seis concejales de los 17 del Ayuntamiento de Ripoll

y Sílvia Orriols, cabeza de lista, acabó convirtiéndose en

alcaldesa

después de que una abstención de Junts permitiera su investidura. El cargo proporcionó a la dirigente un importante escaparate desde el que proyectar un partido que hasta entonces tenía una dimensión fundamentalmente local.

Un año después, Aliança volvió a dar un paso adelante. En las

elecciones al Parlament de 2024 consiguió

dos diputados

y entró por primera vez en la Cámara catalana. Desde entonces, el crecimiento de la formación ha alimentado todo tipo de especulaciones sobre cuál puede ser su techo electoral y, sobre todo, hasta dónde puede llegar su proyecto.

¿Se presentará Aliança a las elecciones generales?

La cuestión cobra todavía más relevancia ahora que

Pedro Sánchez ha convocado elecciones generales. Aliança podría, al menos sobre el papel, intentar trasladar al Congreso el crecimiento que ha experimentado en Cataluña. De hecho, distintos sondeos han llegado a plantear que la formación podría obtener representación si decidiera concurrir a unas generales. Sin embargo,

Orriols ha mantenido que su partido no se presentará a estos comicios,

y así se lo ha confirmado la formación a La Razón.

La explicación hay que buscarla en la propia

naturaleza del proyecto político de Aliança Catalana. La formación no se plantea como un partido destinado a gobernar España ni a utilizar el Congreso para negociar con el Gobierno central, sino como una fuerza cuyo objetivo último es la

independencia de Cataluña. De ahí que participar en unas elecciones españolas choque, según su planteamiento, con la propia razón de ser del partido.

La diferencia con Junts o ERC es significativa. Ambas formaciones independentistas han hecho de su presencia en Madrid una herramienta política: sus diputados participan en la

gobernabilidad de España

y negocian con el Ejecutivo central a cambio de medidas que consideran beneficiosas para Cataluña. Aliança, en cambio, rechaza esa estrategia y sostiene que

no pretende hacer depende

r su proyecto de la política española. Según esta concepción, concurrir al Congreso supondría asumir como propio un marco institucional —el Estado español— cuya

legitimidad

cuestiona la formación. Orriols ha llegado incluso a afirmar que, si algún día Aliança Catalana decidiera presentarse a unas elecciones generales,

ella dejaría de ser presidenta del partido.

La posición de Orriols respecto a España ha quedado expresada, además, de manera especialmente contundente. En febrero de este año, la dirigente de Aliança Catalana y alcaldesa de Ripoll reconoció abiertamente, en un mensaje publicado en redes sociales, que odia a España «como concepto».

«A mí, si me preguntan si odio España (como concepto), respondo que sí sin dudar»

, escribió. Después justificó su posición afirmando que no se puede amar «un Estado artificial construido sobre los restos de tu nación» ni aceptar «la subordinación y el maltrato crónicos que sufrimos los catalanes».

Así, Aliança

combina independentismo con una agenda muy dura contra la inmigración irregular

, especialmente la procedente de países musulmanes. La formación defiende la deportación de los inmigrantes en situación irregular y vincula la inmigración con problemas de seguridad, identidad y evolución demográfica. Sus críticos la han acusado de

xenofobia

, racismo e islamofobia, mientras que el partido rechaza estas etiquetas.

Por otro lado, en cuestiones económicas es un partido liberal o socialdemócrata moderado, similar a las posiciones de Vox, PP o Junts, al menos sobre el papel. Así, la formación defiende bajadas de impuestos, recortes del gasto político, la “motosierra” en la administración pública, y la

liberalización del mercado de la vivienda.

En cuanto a temas morales o identitarios, es decir, aquello referente a las cuestiones de género, feminismo o familia, Aliança también tiene una postura liberal e incluso “progresista”, a diferencia de Vox, que defiene una concepción

cristiana y tradicional de estos aspectos.

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