Los inmigrantes regularizados impulsan otro récord de empleo, pero también la mayor subida del paro en septiembre desde 2017
La Seguridad Social suma 92.327 afiliados y el Sepe incorpora hasta 23.587 desempleados
El Mundo, , 02-10-2026El mercado laboral español cerró el pasado septiembre con un balance aparentemente contradictorio: nunca antes se había creado tanto empleo en este mes y, al mismo tiempo, el paro registrado experimentó su mayor incremento en esta época del año desde 2017. La explicación pasa, en buena medida, por el fuerte aumento de la población extranjera incorporada al mercado laboral tras el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes que puso en marcha el Gobierno el pasado mes de abril y cuyos efectos continúan impactando en las estadísticas.
La Seguridad Social sumó 92.327 afiliados de media en septiembre, un 0,41% más que en agosto, en el mayor incremento registrado en este mes desde que existen registros. Un récord que se logró gracias a la incorporación de 63.500 afiliados en la Educación en el inicio del curso escolar. El sistema alcanzó así los 22,44 millones de ocupados, después de ganar 739.888 afiliados en el último año, lo que supone un ritmo de crecimiento del 3,4%. En términos desestacionalizados, el aumento fue todavía mayor: 108.832 trabajadores, con lo que se encadenan 68 meses consecutivos al alza.
Pero el dato que más llama la atención está entre los trabajadores extranjeros. La afiliación media de personas de otros países superó por primera vez los 3,6 millones, hasta 3.635.979, tras aumentar en 84.220 personas en un solo mes y en 547.637 durante el último año. De este modo, los extranjeros representan más del 90% de todo el empleo creado en el mes de septiembre y suponen ya el 16,2% de todos los afiliados. Y una parte muy relevante de ese avance está vinculada al proceso extraordinario de regularización extraordinaria, una “pieza clave” en el crecimiento del empleo, en palabras de la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz.
Según los datos facilitados por el Ministerio, a 30 de septiembre había 421.306 extranjeros regularizados dados de alta en la Seguridad Social, 83.389 más que a finales de agosto. Es decir, el número de trabajadores procedentes de este proceso aumentó en un mes en una magnitud similar al incremento total de la afiliación extranjera y muy próxima a la media del sistema, aunque ambas cifras corresponden a métricas distintas y no permiten atribuir mecánicamente todo el crecimiento mensual del empleo a la regularización.
Por países de origen, el que cuenta con más afiliados en alta provenientes del proceso de regularización es Colombia (118.485), seguido de Venezuela (71.999). De acuerdo con la información que maneja el Ministerio, estos dos países concentran casi la mitad del total a 31 de septiembre. De los 421.306 regularizados, el 77,4% (326.256) estaban encuadrados en el Régimen General de la Seguridad Social, mientras que 22.681 (un 5,4%) eran trabajadores autónomos.
Impacto en el paro
La regularización masiva también impacta con fuerza en las estadísticas del paro. Y es que al terminar septiembre había 56.476 personas desempleadas inscritas en el SEPE después de acogerse a la regularización extraordinaria. Y según los datos del Ministerio de Trabajo, el 52% llevaba menos de un mes inscrito. Teniendo en cuenta que el desempleo total aumentó en 23.587, el resultado es que los inmigrantes regularizados impulsaron casi todo el aumento del paro en septiembre.
Aunque fuentes del departamento que dirige Yolanda Díaz afirman que “la subida no se justifica exclusivamente entre regularizados”, ya que “hay flujos en todos” los colectivos, “sí sustenta en buena medida el incremento”. “Cientos de miles de vecinos y vecinas que vivían y trabajaban en España ahora se dan de alta tanto en la Seguridad Social como en el desempleo”, ha explicado la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, para quien es “una noticia excelente que demuestra que generar derechos mejora la economía y es bueno también para las empresas”.
Como decimos, en conjunto, el paro registrado aumentó en 23.587 personas en septiembre, un 1%, hasta los 2.379.505 desempleados. Aunque se trata del nivel más bajo para un septiembre desde 2007 y el desempleo sigue 42.160 personas por debajo del de hace un año (-1,74%), el incremento mensual es el más elevado para este mes desde 2017. Entonces, en plena recuperación económica tras la crisis financiera, el paro aumentó en 27.858 personas.
La subida se concentra, además, en colectivos que tienen un fuerte componente estacional, como los servicios, que suman 6.707 parados tras la finalización de la temporada turística. Pero el mayor incremento corresponde a las personas sin empleo anterior, con 17.966 parados más, un 7,39% impulsado por quienes se inscriben en los servicios públicos de empleo para buscar su primer trabajo, donde se encuentran los inmigrantes regularizados que no acumulan el periodo de cotización suficiente para cobrar la prestación, pero sí pueden apuntarse como demandantes de empleo, inflando las estadísticas.
El repunte afecta especialmente a los jóvenes, ya que el paro en este colectivo aumentó en 21.411 personas, un 12,77%, hasta 189.141. Es decir, nueve de cada diez nuevos parados registrados en septiembre eran jóvenes menores de 25 años. También subió el desempleo masculino en 13.939 personas y el femenino en 9.648. Pese a ello, el número de mujeres desempleadas, 1.428.405, es el más bajo para un septiembre desde 2008.
La incorporación de población extranjera está adquiriendo un peso creciente en la expansión del mercado laboral. Los más de 3,6 millones de afiliados extranjeros suponen ya uno de cada seis trabajadores del sistema y los procedentes de la regularización extraordinaria se van acercando al medio millón. La fotografía de septiembre deja, por tanto, dos caras de un mismo mercado laboral: más empleo que nunca en este mes, con una contribución extraordinaria de los trabajadores extranjeros regularizados, pero también un repunte del paro especialmente concentrado en quienes entran o vuelven a entrar al mercado laboral tras el verano. Y todo ello con un volumen de desempleo que, pese al aumento mensual, permanece en mínimos de septiembre de los últimos 19 años.
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