El migrante herido por el ICE en Austin ha sido por fin operado para extraer la bala
El congresista Joaquín Castro informó de que la intervención se realizó este jueves, once días después del incidente
El País, , 02-10-2026Once días después del operativo en el que fue herido de bala por un agente migratorio, el venezolano Wilber Garcés Pérez ha sido por fin operado este jueves para extraerle la bala de su espalda, según informó el congresista del Estado Joaquín Castro.
“Nuestra principal preocupación es la salud de Wilber. Hoy se ha sometido a una intervención quirúrgica y, en estos momentos, se encuentra en recuperación”, se lee en un comunicado del Texas Civil Rights Project. Según el representante Joaquín Castro, el ICE no permitió que la esposa de Wilber entrara en el quirófano. El representante demócrata, junto al congresista Greg Casar, presionó a la agencia federal para que el migrante recibiera analgésicos y para que pudiera ser evaluado por especialistas en un hospital.
El 20 de septiembre, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) disparó por la espalda a Garcés, de 28 años, al alegar que el venezolano intentó usar su vehículo como un arma tras una persecución para detenerlo. Según la versión de los hechos que Garcés ofreció a los medios, el inmigrante no pensaba huir y era consciente de que iba a ser detenido. Explicó que el oficial le ordenó bajar del vehículo y que él solo le pidió que le dejara estacionarlo. Cuando el venezolano dio una vuelta en U, comenzó la persecución que terminó con un choque de autos y varios disparos.
Ese mismo día, tras el incidente, Garcés fue trasladado a un hospital en Austin, donde los médicos le explicaron que la bala estaba alojada cerca de su columna y que le harían exámenes previos a una operación para su extracción. Pero en menos de cuatro horas y sin explicación alguna Garcés fue dado de alta y trasladado a un centro de detención del ICE en Pearsall.
La abogada de Garcés, Kate Lincoln Goldfinch, dijo que, desde el suceso, la herida del migrante ha estado supurando sangre y que el venezolano sufre un intenso dolor. Dos médicos más lo evaluaron en ocasiones diferentes. El último lo vio en San Antonio hace una semana y recomendó una cirugía para evitar que Garcés pudiera sufrir daños de movilidad permanente. El ICE lo devolvió al centro de detención ese mismo día.
Este miércoles, diez días después de haber recibido el disparo, el venezolano compareció ante una corte federal en Austin donde enfrenta una acusación criminal introducida por el propio gobierno de Donald Trump por agresión, resistencia a la autoridad y por interferir e impedir el trabajo de los funcionarios federales durante la operación de su detención. Garcés llegó en silla de ruedas y periodistas presentes en la sala contaron que continuamente hizo gestos de dolor.
El juez de Austin Dustin M. Howell le negó la posibilidad de salir bajo fianza, para permanecer en libertad mientras espera el inicio de este juicio. Lincoln anunció el miércoles que Garcés pasaría a una cárcel criminal, pero que para el equipo legal la prioridad era presionar para que el venezolano pudiera recibir atención médica adecuada y que la bala pudiera ser extraída.
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