Inicio del curso político en la UE y cuestión migratoria

Deia, Andoni Pérez Ayala, 02-10-2026

El debate en el Parlamento europeo sobre el estado de la Unión – conocido en la jerga comunitaria como SOTEU, de acuerdo con la sigla en ingles: State of the European Union – que se celebra anualmente en Septiembre en Estrasburgo y que marca el inicio del curso político en la Unión europea, ha dedicado este año una atención especial a la cuestión migratoria. No tiene nada de extraño que haya sido así ya que este tema constituye uno de los asuntos mas importantes, y también mas problemáticos y difíciles de abordar, a los que ha de hacer frente la UE en el momento actual; y, con toda seguridad, va a serlo también en los próximos años. Se trata de un asunto, el del tratamiento a dar al fenómeno migratorio, que no puede ser considerado como un episodio coyuntural y pasajero sino que tiene un carácter estructural que afecta al conjunto de nuestra sociedad y que, previsiblemente, va a tener importancia creciente, en la UE y en todos los países que la integran, en los próximos años.

Por otra parte, los recientes sucesos de Ceuta y la aguda crisis humanitaria generada como consecuencia de ellos han puesto de máxima actualidad la cuestión migratoria, que ha pasado a ocupar un lugar prioritario en la agenda política, no solo de la ciudad (Ceuta) en la que han tenido lugar los hechos sino también del Estado (español) del que forma parte; muestra de ello es la aguda polémica suscitada en torno a esta cuestión en los órganos estatales, en especial el Parlamento y el Gobierno, que han focalizado en este tema el objeto central de sus controversias. A lo que hay que añadir, como no podía ser de otra forma en nuestro caso, la inmediata intervención de nuestra judicatura, que según las informaciones de que se dispone está confeccionando una macrocausa para sancionar penalmente a los autores, instigadores, colaboradores y demás copartícipes en los sucesos de Ceuta.

Si bien los temas tratados en el Parlamento europeo en su reciente sesión inaugural del actual curso político se extienden a toda la actividad parlamentaria, como corresponde a un debate de política general, que es como está planteado, la cuestión migratoria ha tenido este año una relevancia especial, mayor que en otras ocasiones. De todas formas, hay que constatar que no ha habido novedades que marquen una orientación distinta a la seguida hasta ahora en la política migratoria, de acuerdo con las directrices fijadas en el Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA, Mayo 2024); mas bien todo lo contrario, la principal conclusión que cabe extraer es la de que ha habido una reafirmación de los postulados sobre los que se asentaba el PEMA, en especial por lo que se refiere a la concepción securitaria que le animaba, que sigue siendo el criterio directriz de la política migratoria. En todo caso, puede observarse un reforzamiento de los aspectos mas securitarios de las posiciones mantenidas hasta ahora.

No han sido ajenos a este endurecimiento de la política migratoria europea los sucesos de Ceuta y, sobre todo, la posición mantenida en este tema por los grupos de la derecha española – PP y Vox – que han desplegado una intensa actividad en las instituciones de la UE para hacer valer sus posiciones en los grupos afines, que conjuntamente aglutinan una amplia mayoría parlamentaria en la Eurocámara. Se ha perdido así una buena oportunidad para poder plantear en el principal órgano representativo europeo un debate a fondo sobre la necesaria reorientación de la política migratoria de la UE para que ésta sea en lo sucesivo mas acorde con la realidad de los hechos que dan lugar al fenómeno migratorio. Y también más acorde con los propios principios inspiradores de la Unión Europea.

Además de reseñar el papel relevante que ha tenido la cuestión migratoria en el desarrollo de la sesión inaugural del curso político en la UE, es preciso subrayar el protagonismo que han tenido en el debate parlamentario en Estrasburgo las formaciones políticas españolas – PP y Vox – que si bien aquí no disponen de la mayoría parlamentaria suficiente para imponer sus posiciones, sí la tienen, a través de los grupos con los que están emparentados en el Parlamento europeo, para hacerlas valer en este órgano, como así ha ocurrido. Ello ha dado lugar a que tanto el desarrollo del debate en el Parlamento de Estrasburgo como la Resolución final aprobada (puede verse en https://www.europarl.europa.eu/plenary/es/texts – adopted.html) sea un fiel reflejo de las posiciones que ante la cuestión migratoria han venido manteniendo las formaciones políticas situadas en este espacio político. En ellas se reitera el planteamiento de la cuestión migratoria como un problema de seguridad, al que hay que hacer frente con el reforzamiento del control de las fronteras y la externalización de la gestión migratoria, elementos básicos de la política migratoria de la UE en este momento.

Un hecho que no debe pasar desapercibido y que ha tenido plasmación en esta sesión inaugural del nuevo curso parlamentario es la reaparición de señales que apuntan hacia la reconfiguración del mapa político, por lo que se refiere a la conformación de nuevas mayorías parlamentarias en la Eurocámara. Si hasta ahora la mayoría europarlamentaria se articulaba sobre la base del par compuesto por socialdemócratas y populares, con predominio de estos últimos, flanqueados por los liberales de Renew y los Verdes, en este debate sobre la inmigración y en la Resolución finalmente aprobada se ha asistido a la conformación de nuevas mayorías, articuladas sobre la base de la convergencia entre el grupo popular y los (tres) grupos de lo que convencionalmente se encuadra bajo la denominación de extrema derecha: ECR, Patriots, ESN. Conjuntamente sobrepasan ampliamente la mayoría absoluta de la Eurocámara, lo que les permite imponer sus posiciones sin ningún problema; como se ha puesto de manifiesto de forma contundente en los debates y votaciones sobre la cuestión migratoria (339 votos, frente a 225 y 16 abstenciones). A falta de conocer como va a evolucionar próximamente esta nueva alianza, la apreciación que cabe realizar en este momento es que de consolidarse esta nueva mayoría daría lugar a un cambio en la orientación política de la UE que nos situaría en un escenario inédito hasta el momento.

Hay que tener presente que este debate de política general sobre el estado de la Unión       marca la orientación para el curso político que acaba de comenzar, en particular en relación con la cuestión migratoria, que es un tema que va a formar parte de la agenda política europea, y también de cada uno de los Estados miembros, a lo largo de todo el curso; y asimismo del conjunto de la legislatura, que en este curso atravesará su ecuador. Se trata de un tema, el de la inmigración, cuyo tratamiento es clave para el futuro de la UE y que, como se ha puesto de manifiesto en este debate, puede provocar cambios importantes en la conformación de las mayorías parlamentarias y, en consecuencia, en la reconfiguración del mapa político a escala europea; no faltan signos que apuntan en esa dirección en este inicio del curso. Por otra parte, no cabe desconocer que este curso hay previstas, además de aquí, varias elecciones en algunos de los Estados miembros centrales de la UE: Francia, Italia, quizá Alemania, que en todo caso tiene elecciones en varios Länder; en todas ellas, la cuestión migratoria se presenta como uno de los temas principales de controversia, que sin duda va a incidir de forma decisiva en la apertura de un nuevo escenario político aun por determinar.

Aunque en esta ocasión el tratamiento de la cuestión migratoria haya estado condicionado por los sucesos de Ceuta y se haya reproducido en buena medida en la Eurocámara la trifulca que hemos tenido aquí, el tema merece ser tratado en sí mismo, sin mezclarle con las trifulcas internas propias de cada Estado miembro. La inmigración es uno de los principales problemas, de carácter estructural, que tiene planteados hoy la UE y en este marco debe ser abordado para poder ofrecer salidas viables. No como un problema de seguridad ni de fronteras; mucho menos como una cuestión de soberanía nacional, atacada por una supuesta invasión de las hordas migrantes, marroquíes y subsaharianas, como se ha llegado a pregonar estos días. Se trata de buscar vías que permitan una gestión razonable, y en todo caso acorde con el marco y el sistema normativo que tenemos, de un fenómeno como el migratorio, que conviene ir asumiendo que es una realidad con la que vamos a tener que convivir durante los próximos años… y décadas.

Profesor

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