El primer cargo del PSOE caído por Ceuta, ante la juez tras detallar Vivas 10 llamadas con Moncloa
Gonzalo Sanz, ex jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en la ciudad, declara este jueves en la Audiencia Nacional. Abordará los avisos que recibió del CNI, a quién se los trasladó y cuándo
El Mundo, , 01-10-2026Gonzalo Sanz, jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, fue el primer cargo en asumir responsabilidades en la crisis de Ceuta. A partir de este mediodía, también será el primer miembro del círculo de Pedro Sánchez que se siente ante la juez María Tardón para explicar si recibió avisos del CNI, qué hizo con ellos y si se los transmitió al ya dimitido delegado, Miguel Ángel Pérez Triano.
La declaración de Sanz se produce un día después de que el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, afirmase en sede judicial que llamó “10 veces” a La Moncloa, pero que sólo obtuvo respuesta a tres de ellas. En una de esas llamadas Diego Rubio jefe de Gabinete de Pedro Sánchez le indicó que el cauce de comunicación “obligatorio” tenía que ser delegación del Gobierno; no Presidencia. Según fuentes judiciales, de la declaración de Vivas se desprende cierta descordinación entre el Gobierno de la Ciudad y la Delegación.
Sanz dimitió el pasado 11 de septiembre después de que La Moncloa desclasificara, dos días antes, los documentos y comunicaciones de los servicios secretos en los días previos a la avalancha migratoria del 30 de julio. Entre la documentación publicada afloró el aviso que un agente del CNI trasladó mendiante mensajes y una llamada a Gonzalo Sanz el día 29.
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Levantar el secreto sobre estas comunicaciones dejó contra las cuerdas al delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, que negó haber sido informado de dichas comunicaciones. También llegó a asegurar, tras la desclasificación, que “todo el mundo” sabía de los llamamientos en redes a saltar la frontera, y que el mensaje de WhatsApp que envió un miembro del CNI a su entonces jefe de Gabinete “no es una alerta”, porque éstas “no se emiten a una Delegación del Gobierno y muchísimo menos a un jefe de gabinete”. “Las alertas se elevan al Ministerio de Defensa, al Ministerio del Interior y se formaliza. Eso no es ninguna alerta; es un comentario, una conversación”, sostuvo.
Esta “evidente incompatiblidad” entre versiones motivó la salida de su jefe de Gabinete. En su carta de renuncia, Sanz explicó que la información que le remitió el CNI “fue transmitida por mi persona al propio delegado ese mismo día”, algo que contrastaba con “las distintas declaraciones del delegado en distintos medios en las que afirma no haber recibido información por mi parte”.
18 días después, en una comparecencia sin preguntas para anunciar su dimisión, el delegado del Gobierno en Ceuta admitió por primera vez que sí alertó de la “grave crisis migratoria” y que “desde el primer momento” transmitieron lo que estaba ocurriendo, pidieron “medidas y refuerzos” y emitieron “informes y comunicaciones diarias desde mucho antes del 30 de julio”.
Sobre estos hechos tendrá que pronunciarse Sanz este jueves ante la magistrada de la Audiencia Nacional que investiga el asalto a Ceuta. También declarará, a las 10.00 horas y por videollamada, el jefe de Policía Local de Ceuta, Sebastián Vega. Durante las cerca de dos horas y media que estuvo declarando, Vivas relató que tanto Sanz como Vega eran interlocutores del Gobierno de la Ciudad en las reuniones que mantuvieron con motivo de la crisis fronteriza.
Vivas llamó a tres ministros y 10 veces a Moncloa
El Gobierno de Pedro Sánchez negó ayer haber recibido las 10 llamadas que Vivas dijo haber hecho. “Está jugando a un juego peligroso porque hay registros”, advirtieron desde el Ejecutivo. Pero, en efecto, los registros a los que pudo accederEL MUNDO refrendan la versión de Vivas: hubo 10 llamadas entre el 27 y el 30 de julio. La Moncloa sólo contestó a tres, la última de ellas cuando el asalto ya era torrencial y no había nada que hacer.
Su declaración como testigo ante la juez Tardón expuso la inacción del Gobierno en la antesala de la entrada masiva e irregular de más de 70.000 inmigrantes. Además de sus repetidos intentos de contactar con La Moncloa, Vivas explicó que en los días previos a la invasión habló directamente con tres ministros, a los que les trasladó la situación de emergencia en la que ya se encontraba la ciudad autónoma.
Lo hizo con el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska, como había hecho antes con la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo. Ambos le trasladaron que los servicios jurídicos del Ministerio no veían las condiciones para adoptar las medidas que reclamaba. También trasladó su enorme preocupación, de forma directa, a los ministros de Política Territorial, Ángel Víctor Torres; a la ministra de Defensa, Margarita Robles, a la que pidió la intervención del Ejército; y Exteriores, José Manuel Albares. Este último resaltó la “enorme colaboración” de Marruecos en materia de inmigración.
En la tarde del día 30, cuando los inmigrantes entraban a millares en Ceuta, Pedro Sánchez descolgó el teléfono.
En todos los casos se le transmitía que se estaba ante una crisis “migratoria” o “humanitaria”, no de seguridad nacional. Vivas hablaba en todas sus conversaciones de “invasión” y llevaba días advirtiendo al Gobierno con datos como el incremento espectacular de menores a cargo de la ciudad: del día 25 al 28 de julio, pasaron de 180 a 800.
Aunque el Gobierno sostuvo ayer que el presidente de Ceuta pidió “solo una vez” hablar con el presidente del Gobierno y “se le pasó inmediatamente”, el registro de llamadas al que ha tenido acceso este diario dibuja otro escenario. Las tres primeras realizadas desde el móvil del jefe de gabinete de Vivas tuvieron lugar el lunes 27 de julio a las 8.39 horas; a las 13.07 y a las 20.57 horas. Para esta última no hubo respuesta. El día siguiente, apenas 48 horas antes del asalto, el jefe de Gabinete de Vivas llama nada menos que cuatro veces a Diego Rubio, su homólogo en La Moncloa, sin respuesta. Las llamadas tienen lugar a las 8.12 horas, 8.13 (dos veces) y 8.16. Finalmente, Ceuta logra comunicar con La Moncloa el 30 de julio, y se produce una conversación de un solo minuto. Ya es tarde, sin embargo.
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