Dos meses de la avalancha de Ceuta: orden en el caos de cifras
Interior, Política Territorial y gobierno ceutí van cambiando los números de personas migrantes, cada uno con su propio recuento
Canarias 7, , 01-10-2026El particular baile que han sufrido las cifras de la crisis migratoria en la ciudad autónoma ha provocado incoherencias y contradicciones entre las administraciones que gestionan la situación en la ciudad, además de haber contribuido a la falta de claridad en la información. 80.000 personas entraron en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, según el mando único y ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. El Ministerio del Interior, que en un primer momento dio la cifra de 50.000, concluyó que eran 72.000. Marruecos redujo la cifra a 40.000. Este medio ha visualizado los patrones entre las fuentes para desmigar las discordancias.
Desde el inicio de la crisis las estimaciones de los inmigrantes que habían cruzado la frontera los dos últimos días de julio no hicieron más que crecer. El 10 de agosto, la cifra alcanzó su cénit con el número que dio el ministro Torres. El Gobierno de Vivas ha expuesto las cifras más altas, llegando a coincidir con la estimación final de Torres. Todo ello contrasta con los números más bajos de entradas que ha dado Interior respecto a las otras dos versiones.
El mismo día en que la avalancha de migrantes cruzó la frontera ceutí, el ministro Grande-Marlaska situó los retornos en la práctica totalidad de los que habían entrado. Si bien el Gobierno del popular Vivas dio una estimación levemente más alta, estas cifras y las de Torres han crecido con el paso del tiempo. Esto se debe a las expulsiones, los retornos voluntarios ante la situación de insalubridad en Ceuta y las resoluciones de expediente practicadas en la ciudad, sumados al balance inicial de regresos.
Si bien tanto el Ministerio del Interior como el Gobierno de Ceuta dieron cifras que rozaban el millar, se vieron obligados a aumentar debido a las plazas que necesitaban para atender a los extranjeros que permanecían. Esto revelaba que el número era mayor al estimado al inicio, que ahora se acerca a las cifras que ha dado el gobierno Ceutí. También supera las estimaciones de Torres, que ha rectificado de manera recurrente la cantidad de inmigrantes que se encuentran en Ceuta.
Por qué no hay que entender estas cifras de manera aislada
Los números que se han presentado en Ceuta no pueden entenderse de forma independiente, menos aún sin atender a las rectificaciones constantes. Llegadas, permanencias y regresos forman parte de un mismo cómputo que cada administración ha calibrado para dar coherencia a su propia versión de los hechos.
El número de entradas en el estallido de la crisis ha condicionado, para cada institución, el monto de salidas después y, aún más, la cifra de permanencias en la ciudad autónoma. El Ministerio de Interior sostuvo el 4 de agosto que habían ingresado a través de la frontera 72.000 migrantes, y por esto cifra las salidas en 70.000 y los extranjeros que se quedaron en 2.000. Vivas, al aupar las entradas a las 80.000, elevó también la cifra de quienes habían abandonado la ciudad a 73.000.
Las discordancias en las diferentes versiones llegan cuando, transcurrida una semana desde la entrada masiva, tanto la administración ceutí como el Ejecutivo de Sánchez se ven en la problemática de gestionar los recursos disponibles para dar asilo y alimento a los migrantes que permanecen en la ciudad. La consecuencia fueron 10.000 plazas habilitadas para alojamiento, que rebaten sus estimaciones iniciales. Desde el primer instante, los organismos han insistido en la dificultad que supone contabilizar a los extranjeros debido a la dispersión en la que se hallan a lo largo y ancho de la ciudad autónoma.
Las cifras restantes: muertes y menores
Las administraciones se han contradicho también en los números referentes a los fallecidos en aguas españolas los pasados 30 y 31 de julio debido a la entrada masiva y los menores que permanecen en Ceuta. Al lío de cifras de muertes se une el proceso lento y en escala para confirmarlas.
El 7 de agosto el Instituto de Medicina Legal informó de que las autopsias realizadas eran de 82 y se estableció esta como la cifra oficial. No obstante, el número que transmitió el organismo médico contradice tanto la versión del Gobierno de Ceuta, que estimaba 88 fallecidos, como los números de la delegación del Gobierno, que daba 72 migrantes fallecidos.
Los menores son, por otro lado, una de las cifras más delicadas con las que se han enfrentado las administraciones debido a la vulnerabilidad de los niños y adolescentes y la urgencia de vigilancia y cuidado que exige su situación. Mientras el Gobierno de España apuntaba el 22 de septiembre a 2.321 menores filiados, entre 500 y 700 en la calle, Torres defendió en la misma comparecencia que en la calle ascendían al millar. En la misma línea, el Gobierno ceutí cifró una semana antes en 2.100 los menores localizados en Ceuta y otros 1.000 viviendo sin alojamiento. Las administraciones se han centrado en numerar a los niños y adolescentes, in crescendo, para dispensarles los cuidados adecuados.
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